Autor: Eloísa Otero

Periodista y escritora leonesa.

El escultor gallego Suso de Marcos rinde homenaje a sus poetas contemporáneos en el MAD de Antequera

Suso de Marcos con el diputado de Cultura, Víctor González, y el concejal del Ayuntamiento de Antequera Juan Álvarez. / Foto: Ayuntamiento de Antequera.

El Museo de Arte de la Diputación (MAD) de Antequera acoge la exposición ‘La materia de los sueños’, en la que el artista coruñés José López García, más conocido como Suso de Marcos, reúne casi una treintena de esculturas.

La exposición, comisariada por Lourdes Jiménez, se compone de dos series de varias obras que ponen en valor a personalidades del mundo del verso. La primera sala dedicada a Manuel Alcántara y denominada ‘Por los versos de Manuel’, cuenta con 10 obras basadas en versos del poeta y periodista malagueño.

La segunda sala, titulada ‘Por la materia de versos diversos’, muestra un total de 16 obras con poemas de Aurora Luque, Antonio Gamoneda, Miguel Anxo Fernán Vello, Alfonso Canales, María Victoria Atencia, Luis Alberto de Cuenca, Ángel González, Luis Antonio de Villena, Luis García Montero, Carmen Conde, José Manuel Caballero Bonald, Jaime Siles, Emilio Prados, Rafael León, José Ángel Valente y Agustín García Calvo.

La muestra puede visitarse hasta el domingo 3 de julio de 2022, de martes a domingo de 10:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 20:30 horas. Lunes cerrado. Entrada gratuita.

Gamoneda ya es poesía en Oviedo: placa en su casa natal y un banco con el poema «Amor»

Poema de Gamoneda en un banco de la Plaza de la Poesía, en Oviedo.

El Gran Bulevar de El Vasco, en Oviedo, contaba ya desde hace un tiempo con una Plaza de la Poesía. Desde el pasado 21 de marzo de 2022, Día Mundial de la Poesía, la circunstancia es aún más palpable: allí se han instalado un total de ocho bancos, cuyo diseño emula las páginas de un libro abierto, y en cada uno se ha inscrito un poema  representativo de autores como los asturianos Antonio Gamoneda, Ángel González y Aurelio González Ovies, o el americano Walt Whitman.

En el caso concreto de Gamoneda, el poema inscrito en el banco es el titulado «Amor» (dedicado en su día a María Ángeles Lanza, esposa y compañera del poeta):

Mi manera de amarte es sencilla:
te aprieto a mí
como si hubiera un poco de justicia en mi corazón
y yo te la pudiese dar con el cuerpo.

Cuando revuelvo tus cabellos
algo hermoso se forma entre mis manos.

Y casi no sé más. Yo sólo aspiro
a estar contigo en paz y a estar en paz
con un deber desconocido
que a veces pesa también en mi corazón.

ANTONIO GAMONEDA
(Del libro «Blues castellano»)

El asunto no se queda ahí. El pasado 21 de marzo, la ciudad de Oviedo también quiso rendir un homenaje a dos de sus hijos ilustres, los poetas Antonio Gamoneda (Premio Cervantes 2006) y José García Nieto (Premio Cervantes 1996), cuyos nombres han quedado grabados en la céntrica calle Melquíades Álvarez. Allí se han instalado sendas placas, una en el nº 25 (casa natal de Gamoneda), y otra en el nº 6 (donde vivió García Nieto).

Gamoneda, durante el descubrimiento de una placa en su casa natal, en el nº 25 de la calle Melquiades Álvarez, en Oviedo, el pasado 21 de marzo de 2022,

A descubrimiento de las placas asistieron el propio Gamoneda y familiares de García Nieto, arropados por miembros de la Corporación municipal —entre ellos el alcalde, Alfredo Canteli— y por seguidores de sus obras. Además, fueron obsequiados respectivamente con sendas copias de las placas.

La de Gamoneda reza así: «En este solar, el 30 de mayo de 1931, nació el poeta / Antonio Gamoneda, premio Europa y premio Cervantes de las letras españolas»

Gamoneda —asturiano y leonés de adopción, ya que vino al mundo en Oviedo, en 1931, pero con solo tres años se trasladó con su madre recién enviudada a León, donde ha residido desde entonces— agradeció al consistorio ovetense tal «inteligente iniciativa» al coincidir el acto —que se celebró junto a la iglesia de San Juan el Real— con la efeméride del Día Mundial de la Poesía, algo que, a su juicio, debería celebrarse «todos los días del año».

Y recitó dos de sus poemas, uno de ellos una breve composición en lengua asturiana, bajo el título «Enantes del día», que forma parte de las colaboraciones que ha realizado con el tenor Joaquín Pixán, con quien ha compuesto poemas y canciones en bable. El autor de «Descripción de la mentira», «Arden las pérdidas» o «Libro del frío» leyó un segundo poema inspirado en los cuadros de Vermeer y Brueghel, que alude a una fiesta que «podría ser la de cualquier aldea asturiana».

En el Facebook del Ayuntamiento de Oviedo se pueden ver algunos vídeos relacionados con el acto:

Copia de la placa de la «calle Poetas Gamoneda», en Oviedo.

:: Calles con el nombre de Gamoneda

En Oviedo ya existe, desde hace unos años, la «calle Poetas Gamoneda», dedicada a Antonio Gamoneda padre (autor de Otra más alta vida, en 1919) y a Antonio Gamoneda Lobón hijo (Premio Cervantes 2006, autor de libros como Sublevación inmóvil, Descripción de la mentira, Lápidas, Cecilia, Arden las pérdidas, Un armario lleno de sombra o La pobreza).

En León capital también existe, desde hace años, una recoleta y pequeña calle Antonio Gamoneda ubicada en el barrio de La Serna, cerca del parque de La Granja, a las afueras de la ciudad. Lo mismo sucede en Trobajo del Camino (León) —donde la calle Antonio Gamoneda es asimismo muy pequeñita, y se encuentra en un entorno de calles con nombres de escritores leoneses— y en San Andrés del Rabanedo (León) —donde la calle Antonio Gamoneda también está localizada en un entorno de calles con nombres de escritores leoneses, muy cerca de la Oficina de Correos y del Parque Juan Pedro Aparicio—.

También existe una calle Antonio Gamoneda en Alcalá de Henares (Madrid), donde tienen una calle todos los Premios Cervantes.

Una antología de Gamoneda para conmemorar el 80 aniversario de la muerte de Miguel Hernández

Haz un click…

La sala de conferencias Max Weber de la Universidad de París Nanterre recordó a Miguel Hernández el viernes, 18 de marzo de 2022, con la celebración del evento Antologías en conmemoración del 80 aniversario del fallecimiento del poeta español Miguel Hernández —con motivo de la IV Conferencia Global de investigadores universitarios sobre temas del mundo hispánico que tiene como lema Construyendo puentes entre investigadores, artistas, legisladores y científicos sobre temas Iberoamericanos—.

Bajo la edición de bi/Coa: Base Intercultural / Comunicada de las Américas, Nueva York, se presentó una serie especial de antologías de escritores y poetas iberoamericanos que contó con el asesoramiento de la Cátedra Iberoamericana Industrias Culturales y Creativas Alejandro Roemmers (IARICC) de la Universidad Miguel Hernández (UMH), la Fundación Cultural Miguel Hernández (España), el Departamento de Lengua, Literatura y Culturas de Adelphi University (Nueva York), el Instituto Cervantes y El Ángel Editor (Ecuador).

En esta edición especial participan: María Ángeles Pérez López (España), Sergio Ramírez (Nicaragua), Luis García Montero (España), Telmo Herrera (Ecuador) Rafael Courtoisie (Uruguay), Juan Carlos Mestre (España), Miguel Ángel Zapata (Perú), Juan Manuel Roca (Colombia), Víctor Manuel Mendiola (México) Antonio Gamoneda (España), Raúl Zurita (Chile), Hugo Mujica (Argentina), Xavier Oquendo Troncoso (Ecuador) y la antología de Mujeres poetas en Voces de las lenguas madres de América.

Juan Carlos Mestre y Antonio Gamoneda

[Entresacamos algunos fragmentos de esta entrevista con Juan Carlos Mestre publicada en La Voz de Galicia el 26 de enero de 2016:]

Por RODRI GARCÍA

El hijo del panadero cambió el pan por la poesía. «Para amasar había que madrugar mucho», bromeaba ayer Juan Carlos Mestre (Villafranca del Bierzo, 1957). El ganador del Premio Nacional de Poesía del 2009, con el poemario La casa roja, tiene claro que los causantes de su cambio fueron dos poetas, los dos Antonios: Gamoneda y Pereira. (…)

—¿Se lee poca poesía?

—La poesía no está ahí para ser consumida como algo más, como un producto. La poesía ni tan siquiera es literatura; es, como dice el maestro Gamoneda, un proyecto espiritual, una manera de estar en el mundo. Y, dialécticamente, se opone a ser consumida.

—Dice en uno de sus poemas: «Los poetas consumen su vida alrededor de viejas palabras».

—Sí, claro, las viejas palabras que siguen nombrando los grandes desafíos. No creo que haya ninguna otra aspiración más común al género humano que la aspiración a la felicidad… La poesía es una aliada en la construcción utópica del porvenir, por eso su alianza está con las viejas palabras que siguen recordando tres principios: igualdad, inocencia y felicidad.

—¿Está con el grupo de escritores leoneses o con otros como Neruda, ya que estuvo en Chile?

—Conocí desde niño a dos poetas con los que me he formado literaria, espiritual y emocionalmente. Uno de ellos es Antonio Pereira y el otro es Antonio Gamoneda. Los traté desde los siete u ocho años y es posible que si no me hubiera encontrado con ellos me hubiera dedicado al destino natural que tenía en mi casa: hijo de un panadero, pues repartir panecillos por las calles del pueblo. Aunque mi poesía posiblemente no tenga una proximidad estética ni a la de Antonio Gamoneda, ni a la de Antonio Pereira, es deudora de su gran vocación moral, del concebir la poesía como un acto de construcción del lenguaje y no como un artefacto decorativo que anima los festejos del habla. (…)

—Gamoneda es un afectado por las inspecciones de Hacienda a escritores, ¿qué le parece eso?

—A mí no me sorprende. Hace muchos años Walter Benjamin, el gran pensador alemán, escribió un ensayo, para mí, sobrecogedor. En momentos como este uno entiende la profecía de Benjamin cuando dijo: el gran botín de los amos ya no son las plusvalías, el gran botín de los amos es la cultura. Hemos llegado al tiempo en que no son los dinerillos lo que nos quieren quitar, es la conciencia de lo que la poesía aporta al mundo: pero no podrán callar la capacidad de rebelión que tiene la poesía. Me parece un acto de Estado vergonzante.

Gamoneda en fotografías de Fernando Rubio (años 70)

Fotografías y montaje: Fernando Rubio.

Con estas palabras presenta Fernando Rubio en su muro de Facebook este mosaico de fotografías de Antonio Gamoneda realizadas en los años 70:

(León de la esperanza)

La tierra siente cuando yo la canto.
La tierra es bella, silenciosa, fría,
y el hombre es el dolor, y yo quería
sonar a hombre sin sonar a llanto.

Quería acaso pronunciar un canto
mitad de tierra con mitad de hombría…
Pueblo mío, faltaba todavía
abrir tu noble, silencioso manto

y verte, pueblo, con mirada pura,
el viejo corazón rojo y profundo
y advertir que dispone sus escalas.

Porque es preciso conquistar la altura
para el inmenso corazón del mundo,
para esta tierra que nació sin alas.

Antonio Gamoneda Lobón,
en la contraportada de su libro
«León de la Mirada» (ed. Espadaña, 1979)

La portada del libro «León de la Mirada» es una fotografía, hecha por mi, de la torre sur de la Catedral de León, vista a través de las ramas de un florecido pruno, que ya no existe.

Y, si os fijáis, en el nombre de esta serie de fotografías, «León de mi mirada gráfica», Gamoneda ha tenido una influencia fundamental.

Leyendo su biografía, me he dado cuenta de la práctica coincidencia en el tiempo del comienzo de su trabajo cultural en la Diputación en 1970 y de mis comienzos como fotógrafo de prensa y su libro «León de la Mirada», con el fin de mi paso por el reporterismo gráfico en 1979.

Con mis fotografías de los años 70 y mi admiración, te envío un fuerte abrazo.

¡Grande, Gamoneda! Estoy deseando que llegue el 2032 y tú mismo, tú, abras tu legado de la Casa de las Letras. (León es tierra de centenarios, no lo olvides).

FERNANDO RUBIO

La voz perenne de Gamoneda en el libro mexicano «Hacia un Siglo Nuevo»

La revista mexicana Siglo Nuevo, fundada hace 22 años por doña Olga de Juambelz y Horcasitas, rescata en un libro un total de cien entrevistas culturales para conmemorar el primer centenario del periódico El Siglo de Torreón.

Hacia un Siglo Nuevo. 100 voces perennes como nuestra tinta (2022), es un homenaje de 98 conversaciones impresas entre 2015 y 2021 en las páginas de la revista Siglo Nuevo. A ellas se suma una entrevista rescatada del año 2000 y otra inédita realizada en Ciudad de México al escritor y periodista Juan Villoro.

Se incluyen conversaciones con escritores reconocidos con el Premio Cervantes, como el poeta Antonio Gamoneda. Y resaltan voces locales, como la poeta coahuilense Carmen Ávila, el pianista duranguense Jorge Viladoms, la bailarina Aileen Aguilera Valdés y los escritores laguneros Saúl Rosales y Vicente Alfonso. También se pueden leer intelectuales que han dejado el plano terrenal, como el maestro Carlos Monsiváis, el periodista Vicente Leñero o el compositor Mario Lavista. Las páginas crean mundos y añaden otras disciplinas. Incluso aparece Neri Vela, el primer astronauta mexicano en ir al espacio.

Los encuentros entre los periodistas y entrevistados arrojan cada uno su propia sinfonía, pero a la vez se mantienen armónicos al son de un sólo objetivo: ejercer periodismo con plena libertad y compromiso entintado ante la creación. “Hacia un Siglo Nuevo es un logro no solo porque mantiene vivo el género de la entrevista en una época compleja para el mundo, sino también porque en voz del otro se refleja el mosaico que somos, cuáles son nuestros vestigios, de qué pie cojeamos y hacia dónde se dirigen nuestros sueños”, escribe el poeta mexicano Margarito Cuéllar en el prólogo.

Fuente:

«Antonio Gamoneda», por Alberto Pérez Ruiz (1993)

Alberto Pérez Ruiz (Logroño, 1935 – León, 2014) fue presidente de la Diputación de León desde 1984 a 1991.

DESDE COYANZA

«ANTONIO GAMONEDA»

Por ALBERTO PEREZ RUIZ
Artículo publicado en el diario La Crónica de León, en diciembre de 1993

Considerando las cosas objetivamente, creo que es difícil que se pueda dar en otro momento histórico la circunstancia que se da en el presente: que una provincia española pueda presumir de haber dado a la lengua castellana tantos escritores de primera línea en activo como son hoy los escritores leoneses. Sin pretender que sea exhaustiva, hagamos una enumeración de esta nómina que abarca los más variados géneros literarios como son la poesía y la prosa, y, dentro de ésta narrativa, el cuento, el ensayo y hasta la investigación en varios campos: Victoriano Crémer, Antonio Pereira, reciente ganador del premio de cuentos “Torrente Ballester”, Juan Pedro Aparicio, José María Merino, Luis Mateo Diez, Julio Llamazares, Agustín Delgado, Florentino Agustín Díez, Luis Alonso Luengo, Ramón Carnicer, Antonio Castro, Luis López Álvarez, Valentín García Yebra, Gaspar Moisés Gómez, Luis López Álvarez, todos ellos entre los que considero amigos. Y Andrés Trapiello, José Antonio Llamas, Ángel Fierro, Juan Carlos Mestre, Antonio Colinas, Ildefonso Rodríguez, Jesús Torbado, Elena Santiago, César Aller y Josefina Rodríguez Aldecoa, entre los que admiro pero no he tenido la suerte de tratar.

Estoy seguro de que todos ellos van a comprender que, puesto a rendirles un humilde homenaje, haya elegido como título y paradigma de la primera entrega, puesto que dudo si podré agotar hoy todo cuanto quiero decir sobre el tema, al que es para mí, si no me atrevo a decir el mejor, sí desde luego el más querido y admirado. No en vano he convivido con él ocho años y durante ellos he tenido la inmensa suerte no ya sólo de conocerle sino de aprender de él en varias facetas de su destacada personalidad: he conocido y he aprendido de Gamoneda poeta, de Gamoneda prosista, de Gamoneda crítico y experto en varias artes que van desde las pictóricas hasta las gráficas, y principalmente de Gamoneda persona y amigo.

Hay más motivos para personalizar de alguna manera en él este comentario sobre los escritos leoneses. Es el más desconocido de todos, al menos si se toma como referencia el conocimiento y admiración de que goza fuera de nuestras fronteras provinciales y nacionales. Seguramente muchos de los que le han llamado y siguen llamando para recitar poemas, dar lecciones magistrales o participar activamente en cursos universitarios en León, Oviedo, Santander, Madrid, Sevilla, Zaragoza, Barcelona, Lima, Cuzco, Illinois, Colonia, Bonn, Zurich o Berna, no se podían imaginar que su trabajo diario discurría en una pequeña oficina del edificio Fierro de su León, en la que se dedicaba a recoger y seleccionar originales de la revista Tierras de León de la que ha sido el alma durante años, o a seleccionar, dirigir la edición y corregir pruebas de las distintas publicaciones de la Diputación o a ayudar a un presidente de esta institución a superar las dificultades que encontraba para expresarse en un buen castellano. No sólo hizo eso Gamoneda. En el periodo en que hemos colaborado, este hombre que se ha autotitulado «extra académico» dejando un poco en entredicho a la «academia» ha hecho muchas más cosas de las que fui testigo. Por ejemplo, dio el impulso inicial a un ambicioso plan de recuperación del acervo cultural leonés, plan que abarcó desde varios monumentos arquitectónicos comenzando por Carracedo, hasta la indumentaria y la arquitectura popular pasando por los yacimientos arqueológicos, las canciones, los romances y los cuentos. Todo este proyecto se realizó a satisfacción aunque quedase sin hacer una parte a pesar de la ilusión y el repetido esfuerzo que ambos compartimos y que se estrellaron con una serie de impedimentos coincidentes. Se trataba de lo que es hoy todavía una asignatura pendiente: el catálogo monumental de la provincia, lo que los dos conocíamos por el «nuevo Gómez Moreno».

¿Hacen falta más razones para justificar mi elección o mi predilección por este poeta con el que comparto un leonesismo militante aunque sea de adopción? Pues recordemos los premios y galardones que ha recibido y principalmente los dos que más le honran y enorgullecen: el de Castilla y León de las Letras en 1985 y el Nacional de Literatura de 1988 por su libro Edad. Entre sus obras solo cito las dos que escribió en nuestros tiempos de convivencia, esto es la anterior y El libro del frío, que vio la luz ya en 1992. Y en la lista de justificaciones no podemos dejar de mencionar el hecho de que acaba de dejar su actividad profesional. Y lo ha hecho con un silencio tal que, si bien a él le honra y está en consonancia con su vida, a otros nos pesaba como una losa y nos exigía algún grito que lo rompiese al menos simbólicamente. Y este grito debe de incluir la esperanza y el deseo de que esta circunstancia le permita disponer de mucho tiempo y mucha tranquilidad para dedicarlos a la creación artística.

Sé muy bien que, cambiando las circunstancias personales, el canto o intento de canto de alabanza que acabo de hacer de Antonio Gamoneda podría hacerse de todos los que enumeramos al principio y de otros que no he citado. Esa es precisamente la importancia del hecho que hoy quería destacar y que demuestra mi tesis inicial. No aspiro a decir de ellos lo que se merecen sino lo que soy capaz en este que he llamado humilde homenaje y que voy a concluir con una reflexión a mitad de camino entre la seriedad y la broma: ¿Imaginamos lo que ocurriría en otras provincias o regiones de este país si contasen con una pléyade de escritores como la que nos sirve a nosotros de orgullo? No debemos caer en los errores en que otros posiblemente caerían pero tampoco podemos ni debemos ignorar la realidad.

Y como se acercan las fiestas navideñas, tiempo de lectura y de regalos, me apetece terminar con un consejo a modo de consigna: lea usted un libro de autor leonés, regale usted un libro de autor leonés. Y no sólo ni principalmente por defender y promocionar lo nuestro, sino porque son los mejores.

Nota de despedida. Cuando ya estaba redactado este artículo me llamó el director del periódico para anunciarme la remodelación de esta sección. Decidí entonces publicarlo sin ninguna modificación y añadir al final dos reflexiones: primera, que debo dar las gracias a La Crónica 16 por haberme ofrecido generosamente esta tribuna durante 87 semanas y en particular a Lolo por su genial colaboración durante las 22 últimas. Y en segundo lugar, que pienso que no ha podido elegir la casualidad mejor oportunidad para finalizar esta mi primera experiencia de columnista semanal. Y es que esta columna última ha salido, quizás como ninguna otra, del cariño que siento hacia León y sus gentes.

El «villancico» inédito de Gamoneda

Gamoneda de niño (hacia 1932).

Gamoneda de niño (hacia 1932).

Hace unos años, en una entrevista que Verónica Viñas le hizo a Antonio Gamoneda para Diario de León, el poeta reconoció ser el autor de un villancico que la periodista había aprendido de pequeña [este es el fragmento de la entrevista]:

[…] Verónica Viñas.—Aunque odio las Navidades, recuerdo un villancico precioso que me enseñaron en la escuela. Decía así:

«…Y un chiquitín charlatán,
puesto en la punta del pie,
se asoma y dice: José,
pónle tu capa,
que está nevando…»

¿Le suena?

Antonio Gamoneda.—Lo escribí hace 40 años porque una maestra de mis hijas, Ofelia, muy cariñosa, inteligente y católica, me lo pidió para cantarlo en familia.

[…]

Hablando de esto un día con Amelia Gamoneda, hija mayor del poeta, resultó que ella conservaba esta versión del villancico escrito por su padre, que reproducimos aquí:

Nevaba mucho en Belén
la noche que Dios nacía.
¡Qué bonito y que alegría,
pero qué frío también!

El niño estaba en el suelo
como una rosa desnudo.
¿Por qué no quiso si pudo
venir vestido del Cielo?

Dos ángeles tejedores
de prisa y muy buena gana
le están haciendo de lana
una nana de colores.

Y un chiquitín charlatán
puesto en la punta del pie
se asoma y dice: “José,
ponle tu capa, que están
dale que dale y no sé
cuándo cuándo acabarán”
.

Antonio Gamoneda

NOTA: Cuando las líneas anteriores se publicaron en la revista digital TAM TAM PRESS (el 25 de diciembre de 2014), apareció este comentario, con matices interesantes y emotivos de la profesora Ofelia Díaz:

«Yo soy Ofelia Díaz, la maestra a quien Antonio Gamoneda dedicó este villancico como felicitación en unas navidades cuando Amelita Gamoneda era mi alumna. Para completar el entusiasmo con que lo recibí, mis hijos me sorprendieron cantándolo la noche de Nochebuena. Ellos le habían puesto música. Y en las Navidades siguientes lo enseñé en clase y conseguí que Verónica Viñas –que también era mi alumna– con otra niña (creo recordar que se llamaba Isabel) lo cantaran a dos voces maravillosamente. Guardo un recuerdo precioso de aquel episodio y, por supuesto, conservo el original escrito a mano por Gamoneda con su afectuosa dedicatoria.
En la letra que aquí figura hay una palabra confundida. Aquí dice el niño estaba ”en el suelo” y el original dice: el niño estaba ”entre el hielo”.
Han pasado muchos años –ya tengo 92– y me alegra enormemente haber encontrado esto en Internet.»

Gamoneda, el poeta del frío…

Antonio Gamoneda. Fotografía: Eloísa Otero.

Margarita Merino se adentra en Las “Edades” Poéticas de Gamoneda

Margarita Merino y Antonio Gamoneda.

Las “Edades” Poéticas de Antonio Gamoneda (entre 1947 y 1998) es un hondo ensayo sobre la poesía angular de Antonio Gamoneda, que interpreta las claves intuidas de su obra. Una cuidada edición de la autora, la poeta leonesa afincada en Estados Unidos, Margarita Merino, cuya primera edición se publicó en junio de este año 2021. El libro incluye además una larga entrevista con el aclamado poeta.

Publicado en TAM TAM PRESS

Margarita Merino vive desde hace años en Estados Unidos donde se doctoró en Literatura Hispánica. Es autora de varios poemarios, numerosos artículos y ensayos. Y en este último, de 346 páginas, emprende un exhaustivo análisis sobre las distintas edades de la poesía de Antonio Gamoneda, cuya obra conoce en profundidad, en parte gracias a la labor de investigación que realizó en su tesis doctoral ‘Ambigüedad y certidumbre en las edades poéticas de Antonio Gamoneda’, donde explora la complejidad de creación y vida en el contexto ineludible de la muerte.

En Las “Edades” Poéticas de Antonio Gamoneda la poeta leonesa realiza un análisis, íntimo y coral, que interpreta las claves intuidas de su obra, compara textos de autores de la literatura universal y el cine, facilita numerosas referencias críticas de su recepción por los expertos (en la época en que esta poesía era menos conocida) y demuestra cómo el autor se esmera en la ambigüedad como un fin en sí mismo, en el propósito más poético de expresar lo inefable de su revelación, y para ocultar los retazos biográficos con una voluntad añadida de estilo.

El libro también incluye una larga —e insólita— entrevista con el poeta leonés; y un prólogo en forma de “Agradecimientos” donde se tratan temas cruciales de la historia española con respeto y humanismo.

En la contraportada la poeta señala que Antonio Gamoneda (Oviedo, 1932) es un autor de una obra poética excepcional, reconocido con el Premio Castilla y León de las Letras en 1985, el Nacional de Poesía en 1988, el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2006, el Cervantes en el 2007. “Es una voz  inclasificable al atravesar los cánones de la preceptiva y los géneros (y enfrascada en una constante reescritura) brinda perplejidad al lector mediante una lectura caleidoscópica por el valor del símbolo que lo es de sí mismo y las imágenes que resultan de la omisión de elementos”.

Explica la autora que este estudio acerca claves de su poesía desoladora que enlaza con las preocupaciones de otros creadores del siglo XX: Saint-John Perse, Kafka, César Vallejo. Y que además conecta con la antigüedad, el Siglo de Oro, y con Quevedo. Pero también este trabajo es una visión panorámica de la evolución de una obra de rigurosas calidades literarias y filosóficas que trascienden su nihilismo existencial al proponer un mensaje de libertad (en la España franquista) y un comportamiento ético de raíz estoica en todas las edades —pese a que todas sean de la muerte—.

:: Sobre Margarita Merino

Margarita Merino es autora de varios poemarios, numerosos artículos y ensayos, entre ellos los libros de poemas Viaje al interior (Colección Provincia, 1986 y 1998), Baladas del abismo (1989), Poemas del claustro (en colaboración, 1992), Halcón herido (1993), Demonio contra arcángel (1999).

La profesora María Cruz Rodríguez ha publicado De la confesión a la ecología: El viaje poético de Margarita Merino —incluye Viaje al exterior— (2016, Pliegos) donde señala a la poeta como precursora del ecofeminismo en España, subraya su identificación con la naturaleza y el sufrimiento de grupos marginales (animales, mujeres, pobres o indios americanos) —y donde los hombres son también víctimas del sistema de dominación patriarcal capitalista— cuyas reglas Margarita Merino aboga a cambiar por las de un mundo en que las relaciones se basen en el respeto mutuo, al ecosistema, la diversidad y las Humanidades.

Presentación virtual del libro (para el 40 congreso de Aldeeu en Madrid):

«Una patria es, amigos, un país CON justicia», un verso de Gamoneda bien y mal reproducido

Fragmento de la noticia de la agencia Ical, con el verso equivocado, en el diario La Razón. Haz click…

La noticia de la agencia ICAL (8-6-2021) sobre el homenaje a los presos franquistas que ha tenido lugar en el Parador de San Marcos (León), antaño campo de concentración franquista, contiene un ERROR que ha sido reproducido en todos los medios de comunicación que se han hecho eco de ella (ponemos como ejemplo al diario La Razón, sobre estas líneas, aunque hay más), ya que se cita mal un verso de Antonio Gamoneda puesto en boca del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero (que se sabe el poema de memoria como ha demostrado en ocasiones).

La agencia Ical ha cambiado una sola palabra, la preposición CON, por la preposición SIN, modificando sustancialmente el contenido del verso, cuyo original es este:

Los versos originales. Haz click…

El diario leonés La Nueva Crónica ha subsanado el error en su página web, nada más darse cuenta:

Antes:

Fragmento de la noticia sin corregir en La Nueva Crónica.

Después:

Fragmento de la noticia corregido en La Nueva Crónica. Haz click…

La explicación está en que los medios de comunicación no han podido cubrir directamente el acto «por motivos de seguridad y limitación de aforo» en el Parador de San Marcos. Y los medios de comunicación han recurrido al teletipo de las agencias, ante la imposibilidad de enviar periodistas propios al acto para dar fe de lo que allí ocurría y se decía. Y alguna agencia, en este caso Ical, no captó bien ese verso.

En el diario digital ileon.com esta noticia, que aparece firmada por el periodista C. J. Domínguez (comprometido en temas de memoria historia), reproduce el verso original, sin la equivocación:

Fragmento de la noticia en ileon.com. Haz un click…

El mismo periodista, C. J. Domínguez, firma la noticia en eldiario.es:

Fragmento de la noticia en eldiario.es / Haz un click…

En el Diario de León (donde la noticia no aparece firmada) se recoge el verso original:

Fragmento de la noticia en Diario de León. Haz un click…

En La Vanguardia el verso está bien reproducido y la noticia aparece firmada por la agencia Europa Press:

Fragmento en La Vanguardia / Europa Press. Haz un click…

— — —

En el homenaje a los presos franquistas del campo de concentración de San Marcos también participó Antonio Gamoneda.

¡ FELICIDADES, ANTONIO!

Fotomontaje del encuentro con Antonio Gamoneda, en la Casa Museo de Antonio Pereira y Úrsula Rodríguez, para celebrar el 90 cumpleaños del poeta este domingo 30 de mayo de 2021.

Antonio Gamoneda, con Joaquín Otero, durante el acto que tuvo lugar en la Casa Museo de Antonio Pereira. Fotos: E. Otero.

Noventa años de una poesía para «extinguir el infierno»

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Por FULGENCIO FERNÁNDEZ
La Nueva Crónica / 30 de mayo 2021

«Amé. Es incomprensible como el temblor de los álamos; / estoy extraviado pero yo sé que amé». Son los dos primeros versos de la ‘Canción errónea’ que en 2012 escribió Antonio Gamoneda por primera vez (ya se sabe que vive en un constante reescribir para desesperación de sus editores) y cuya primera palabra, Amé, es la elegida como título de la pequeña antología de edición única de 90 ejemplares para celebrar el 90 cumpleaños del poeta, ha editado la Fundación Antonio Pereira. Son doce poemas que el propio Gamoneda ha seleccionado de toda su obra y que en la mañana de este 30 de mayo, el día que cumple los 90, protagonizarán el encuentro que un reducido grupo de amigos, pandemia manda, celebrará en la casa de Antonio Pereira y Úrsula Rodríguez, que ha sido reformada para ser la futura sede de la Fundación y el lugar elegido para este aniversario con un grupo de amigos en la casa que vivió, creó y aún mantiene el aroma de su gran amigo, el otro Antonio, Pereira. «Nos gustó la simbología que encierra que el aniversario de Gamoneda sea en la casa de su amigo Pereira», señala Joaquín Otero, actual responsable de la fundación y sobrino del escritor.

El también villafranquino Juan Carlos Mestre es uno de los que leerá algún poema de Gamoneda, también Amancio Prada cantará algún poema musicados para la ocasión, como María José Cordero. «Si la cita hubiera podido ser abierta sería una reunión asamblearia y multitudinaria, pero estamos obligados a que las presencias sean simbólicas pero que representemos a la multitud de amigos y lectores que tiene el amigo Antonio Gamoneda y que ha hecho a lo largo de su vida», explica el citado Mestre.

Se muestra convencido Mestre que tiene mucho sentido la celebración de este aniversario o cualquier otra reunión que se convoque alrededor de la figura de Gamoneda pues, explica, «Antonio no es solamente una de las voces imprescindibles de la poesía contemporánea y, sin duda, el más importante poeta actual vivo de la lengua castellana; es también un referente ético que ejerce una gravitación fundamental sobre el pensamiento crítico de nuestra época».

Pide Juan Carlos Mestre que olvidando por un momento la faceta humana de Gamoneda se valore al poeta como lector de su obra pues, afirma, «en su obra la ética y la estética configuran en él una prodigiosa capacidad creativa, mantenida a lo largo de toda su vida y, hay que decirlo, una maestría que ha iluminado a generaciones enteras de poetas. De alguna manera se ha convertido en un emblema de resistencia intelectual frente a la banalidad de los mediocres discursos que ampara la sociología del mercado y ese infame prestigio de la basura, porque prestigio de la basura es la sociología de los mercaderes».

Juan Carlos Mestre, que ha confesado tantas veces el magisterio de Gamoneda como su admiración hacia él, hasta el punto de definirlo «como el referente de toda mi obra, yo amo la poesía de Gamoneda y admiro su actitud civil, admiro sus posicionamientos ideológicos, siempre lúcidos, siempre desobedientes, sobre todo en épocas de sumisión, y agradezco inmensamente la súbita cualidad de bien que sus palabras, sus poemas, aportan al mundo». Y resume el perfil del poeta leonés con una reflexión contundente, como son Mestre y Gamoneda: «La poesía de Antonio ha contribuido definitivamente a que se extinga el infierno, la mayor y más noble tarea que puede tener un poeta».

Antonio Gamoneda: «La democracia es la máscara sonriente del capitalismo mundial» (2019)

[Reproducimos íntegramente, tal y como se envió, una larga ENTREVISTA con ANTONIO GAMONEDA publicada en noviembre de 2019 en la revista en papel TintaLibre (infoLibre), en un número dedicado a la caída del Muro de Berlín 30 años después]

“El político es una especie que debe extinguirse”

Conversamos con Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931) —premio Cervantes, voz siempre crítica con el sistema, que publica la segunda parte de sus memorias y la obra completa de su poesía—, para descubrir cómo ve el mundo y la vida (“ese extraño viaje desde la inexistencia hacia la inexistencia”) un poeta, un pensador, un trabajador, un luchador de 88 años.

Por ELOÍSA OTERO

Acaba de presentar “Esta luz”, dos tomos que reúnen más de setenta años de trayectoria poética. Y lleva semanas intentando poner fin a “La pobreza”, su segundo libro de memorias; casi 500 páginas en las que explora en sus recuerdos a partir de los catorce años, cuando ya trabajaba en un banco (encendía la caldera de madrugada), estudiaba por su cuenta, empezaba a escribir poesía y a militar en una célula antifranquista. Recuerdos que llegan hasta hoy, con páginas en las que habla de su “ancianidad” sin pudor.

Cuando le dieron el Premio Cervantes 2006, escuché a su amigo de infancia Pablo de la Varga: «Antonio se ha convertido en uno de los hombres más ricos del mundo y no porque posea riquezas ni dinero, que son cosas que no tiene. Viaja por todo el mundo y le pagan por ello; le reciben como a un príncipe, cuando habla todos se callan para escucharle y encima… ¡no necesita guardaespaldas!”. Se lo cuento y sonríe: “Es una definición trufada de exageración, en el estilo de Pablo. Se olvida de que en mi realidad están, como en la suya, los sufrimientos, las carencias…”.

Estamos en la galería de su casa, poblada de libros. Con las ventanas cerradas se escucha la algarabía de la calle (es 5 de octubre, San Froilán, fiesta patronal en León, donde reside Gamoneda desde niño).

—¿De dónde saca fuerzas para trabajar en la escritura durante todo el día y parte de la noche?

—Una fuente está en sacar fuerza del cansancio. Otra en el conocimiento de que no queda mucho tiempo para hacer algo de lo mucho que no he hecho. También, la convicción de que lo peor que puede hacer un viejo es apartarse de todo trabajo. Empiezan a perder sentido permanecer, afeitarse, encontrar a un amigo… Ya está en el desinterés angustioso de sí mismo. Se acabó.

—¿Hay una responsabilidad (ética, personal) ahí?

—Algo que parece una responsabilidad: Primero, conmigo mismo: no puedo darme espacios para el desinterés. Estoy desde siempre en la voluntad de trabajo. Permanecer en ella es una finalidad equivalente a la de vivir.

—¿Es usted de los que esperan algo de la vida o de los que consideran que es la vida la que espera algo de nosotros?

—No estoy por las grandes divisiones. Yo tengo deseos que tienen que realizarse en la vida y he de tener una conducta con esa misma vida. Trato de ser razonable en tal circunstancia. Espero algo, no demasiado, de la vida, y prefiero dar algo yo también. Si «el algo» es útil, justo o hermoso, mejor.

—A los 20 años usted ya formaba parte de una “célula” de la resistencia antifranquista, algo de lo que da cuenta en ese libro de memorias que está terminando. Usted ha dicho: “Esperábamos que la desaparición del dictador iba a suponer una transformación de la vida española, pero no ha sido así”. ¿Qué ha sido lo más decepcionante?

—Esperábamos algo que tuviera un valor semejante al de una desaparición del sufrimiento de la gran pobreza y de la gran riqueza. No fue así y sigue sin ser así. Con todo su carácter espantoso, la dictadura fue el tramo anterior de la misma secuencia depredadora y explotadora que ahora rige. Estábamos y estamos en la consolidación de la propiedad, en el regimiento y el uso absolutos de los bienes, productivos o no, por parte del capitalismo.

—Tras la última crisis económica, estamos casi peor que entonces…

—Durante la dictadura franquista estaba el pelotón de fusilamiento, y ahora están los desahucios, el desempleo, el maltrato a los inmigrantes… Todo eso lo originan los mecanismos del poder económico. La dictadura franquista también los tenía, y contó con otros propios del momento. La ayuda militar italiana y alemana fue ayuda filtrada del poder económico italiano y alemán. De Juan March, y de otros financieros de la época, consta su apoyo a los sublevados. ¿Cuál fue el motivo de la sublevación? ¿La fe católica? No, el motivo está en el dinamismo de la economía, forzado por las grandes entidades con o sin nombre. Y ahora hay democracia. La democracia aloja, protege y encubre la misma dictadura económica que prosperaba con la militar. Esto es así no sólo en España. Cabe pensar que la democracia es la máscara sonriente del capitalismo mundial. Máscara y sonrisa. Es lo que hay.

—¿Cree que existe un gobierno en la sombra?

—Sí. No hace falta saber los nombres; basta ver, por ejemplo, el petróleo; si en tal país hay demanda o no, si me interesa el petróleo de Venezuela y hay que ir allá «porque se da un trato antidemocrático a las personas», que no digo que no se dé. Gobierna y decide la presión de los bloques económicos. Estos pueden ser concretos, grandes compañías que están detrás de un gobierno, o puede ser una presión multinacional aparentemente difusa.

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«Desnudo y único», por Jorge Praga

Un jovencísimo Antonio Gamoneda. (Archivo familiar).

[Artículo publicado en el suplemento cultural “La sombra del ciprés”, del diario vallisoletano El Norte de Castilla, el viernes 21 de mayo de 2021, pág. 4]

DESNUDO Y ÚNICO

Por JORGE PRAGA

Portada del suplemento La Sombra del Ciprés, 21-5-2021.

En uno de los estudios con los que Miguel Casado ha ido ciñendo las ediciones de la poesía de Antonio Gamoneda, se afirmaba: “La obra y el transcurso de la obra han llegado a ser lo mismo. Y no ya como materia la una del otro, sino como una materia única: la escritura es la vida”. Esta certeza necesitó a veces para su rastreo y edificación de esfuerzos hermenéuticos acordes con la complejidad del hacer poético del autor. Y se refrendó, y en cierta manera se iluminó y allanó, cuando Antonio Gamoneda se empeñó en una tarea memorialista explícita, que por ahora se ha conformado en dos volúmenes: ‘Un armario lleno de sombra’, de 2009, y ‘La pobreza’, que vio la luz la primavera pasada.

El arranque del primero ilustra esa mutua dependencia entre la escritura y la vida. Años después de la muerte de su madre, Antonio Gamoneda abre el armario en el que ella guardaba ropas y objetos personales. La oscuridad de su interior se va iluminando cuando el tacto, los aromas o el orden presentido van devolviendo sensaciones y vivencias que el poeta encaja en párrafos minuciosos. De la oscuridad sale la luz, del olvido allí encerrado surgen los recuerdos con los que teje una escritura que sacude lo inerte hasta acercarlo a la vibración existencial: “Y entonces ocurrió algo que me envolvió en su realidad física: sentí el olor de mi madre. Viva”. El armario es metáfora de su cabeza, de su cuerpo y de su biografía. Solo hay que abrirlo y dejarse caer en su interior, sin defensas ni más esperanzas de captura que las que segreguen las sombras del pasado. El resultado son esos dos tomos en los que se trenza, sin imposiciones cronológicas, una experiencia personal y un tiempo que la envuelve. Un tiempo que arranca en el niño de la guerra y de la posguerra que Gamoneda fue, con la cercanía de las cuerdas de presos, de los cadáveres en las charcas, del frío y de la miseria. Y que con paciencia se eleva hacia su formación autodidacta, lejos del colegio de agustinos que le humilla, para arribar a la entrada en el mundo laboral a los catorce años que cierra el primer volumen. En el segundo veremos expandirse ese sufriente destino de auxiliar bancario hacia la poesía, al amparo inicial de los fundadores de ‘Espadaña’; hacia la militancia política en la clandestinidad, y hacia otros puestos y actividades más acordes con su vocación literaria.

En ese largo trayecto Gamoneda consigue el milagro que siempre debe ser horizonte de cualquier recuento de memorias: que los avatares personales abandonen su particularidad para engarzarse en una representación superior del tiempo y la sociedad en que se desenvuelven. Las sangres bélicas y los gritos de los represaliados que llegan al niño Gamoneda, o el sometimiento y la vulgaridad que penetra la sociedad leonesa, se convierten en su prosa en un testigo amplificado de lo que sucedía en cualquier rincón de España en esos años de penitencia, como los llamó Carlos Barral. Y no solo por su capacidad de observación y síntesis, sino sobre todo por el florecimiento de una escritura que deslumbra mientras ajusta los hechos. Una tormenta en la carretera de Carbajal se puede convertir en un gran fresco pictórico, el despiste en las cuevas de Valporquero en una entrada en el delirio visionario, o la procesión del Corpus en un ajuste de cuentas con el franquismo y la iglesia. De propina, una curiosa veta de humor que florece sobre todo en las descripciones. Valga la de Luis Rosales: “Bebía con reposada avaricia”.

Y, en el otro extremo del niño Gamoneda, la muerte. La muerte de todos y de cada uno, cerrando cada párrafo en el que la memoria ha dejado entrar el recuerdo de aquel que pasó a su lado. Murió, ha muerto, acaba de morir, habrá muerto…, conjuga el texto una y otra vez. El poeta es un superviviente longevo, y sus memorias, su escritura, en cierta manera justifican la excepción de su vitalidad. El espejo final en el que se mira son esos cientos de páginas en las que se va dibujando mientras dibuja a otros, una imagen reconocible y a la vez extranjera, suma de amigos y contrarios, de pensamientos y alucinaciones: “Reunirme, desnudo y único, con un yo mismo que, a la vez, es un extraño”.

‘Edad’, de Gamoneda, entre los ’55 libros de la Literatura española del siglo XX’, según Bértolo

Esta es la primera de las dos páginas y media que dedica Constantino Bértolo a Edad, de Antonio Gamoneda, en su libro ¿Quiénes somos? 55 Libros de la Literatura española del siglo XX (Periférica, 2021)

Gamoneda sobre los parques eólicos en la Montaña central leonesa: «¡Aquí no!»

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Antonio Gamoneda es una de las muchas personas que ha mostrado su apoyo a la Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica en su lucha por evitar la instalación de grandes parques eólicos en espacios vírgenes de nuestra geografía, como el famoso Abano, que afectaría a gran parte de la Montaña Central leonesa.

«¡Aquí no!» es la única frase que dicen con contundencia unas cincuenta voces de diversos ámbitos (literatura, música, periodismo, biólogos, naturalistas…) para mostrar su oposición al tremendo impacto medioambiental que causarían los parques eólicos proyectados en la Cordillera Cantábrica y detrás de los que se intuyen intereses económicos de grandes empresas.

Solo dicen una frase: «Aquí no» y explican ese «aquí», unos con un cartel en el que se puede leer el espacio a defender (Valle de Fornela, Los Argüellos, Babia…), y otros hablando desde esos lugares en peligro.

Entre los firmantes, además de Gamoneda, hay gente tan conocida como Ángeles Caso, Julio Llamazares, Juan José Badiola, Juan Carlos Mestre, Peridis, Manuel Rivas, Nacho Vegas, Rodrigo Martínez y un largo etcétera;aunque desde la plataforma explican que «podrían ser muchos más los nombres, pero no queríamos hacer un vídeo eterno y hubo que seleccionar algunos, simplemente para hacer oír nuestra voz y fomentar el debate sobre lo que se quiere hacer».

Gamoneda en una imagen del vídeo en apoyo a la Plataforma.

Cinco ciudades tienen el nombre de Gamoneda en su callejero

Placa de la calle Poetas Gamoneda, en Oviedo.

CALLES ANTONIO GAMONEDA EN ESPAÑA

Hace unos días, Rubén del Valle (impulsor de que en León exista una calle que lleve el nombre del sindicalista Fermín Carnero) señalaba en La Nueva Crónica que le dolía ver cómo «calles dedicadas a personajes como Antonio GaudíAntonio Pereira o Antonio Gamoneda se encuentran casi perdidas en el plano» de la ciudad.

Hemos rastreado y hemos encontrado cinco calles en otros tantos municipios españoles que llevan el nombre de Antonio Gamoneda. Estos son: Oviedo, Alcalá de Henares, León, Trobajo del Camino y San Andrés del Rabanedo.

Ubicación (punto rojo) de la calle Poetas Gamoneda en Oviedo.

En Oviedo está la calle Poetas Gamoneda, dedicada a Antonio Gamoneda padre (autor de Otra más alta vida, en 1919) y a Antonio Gamoneda hijo (Premio Cervantes 2006, autor de libros como Sublevación inmóvil, Descripción de la mentira, Lápidas, Cecilia, Arden las pérdidas, Un armario lleno de sombra o La pobreza). Ambos poetas Gamoneda, padre e hijo, nacieron en Oviedo, aunque Antonio Gamoneda Lobón (hijo) se trasladó a vivir a León con su madre siendo muy pequeño, después de que su padre muriera.

Ubicación (punto rojo) de la calle Antonio Gamoneda en Alcalá de Henares.

En Alcalá de Henares (Madrid), la calle Antonio Gamoneda está ubicada en un entorno en el que tienen calle todos los Premios Cervantes.

Ubicación (punto rojo) de la calle Antonio Gamoneda en León.

En León, la pequeña calle Antonio Gamoneda está ubicada en el barrio de La Serna, cerca del parque de La Granja, a las afueras de la ciudad.

Ubicación (punto rojo) de la calle Antonio Gamoneda en Trobajo del Camino (León).

En Trobajo del Camino (León) la calle Antonio Gamoneda es muy pequeñita, pero está localizada en un entorno de calles con nombres de escritores leoneses.

Ubicación (punto rojo) de la calle Antonio Gamoneda en San Andrés del Rabanedo.

En San Andrés del Rabanedo (León), la calle Antonio Gamoneda está ubicada también en un entorno cuyas calles llevan nombres de escritores leoneses, muy cerca de la Oficina de Correos y del Parque Juan Pedro Aparicio.

Gamoneda recibe la ‘Medalla Europea de Poesía y Arte HOMERO’ y una antología de su obra poética en chino

Antonio Gamoneda con la medalla Homero.

Hace unos días, en este mes de enero de 2021, Antonio Gamoneda ha recibido en su casa de León la European Medal of Poetry and Art HOMER (Medalla Europea de Poesía y Arte HOMERO). Aunque a Gamoneda resultó galardonado en el año 2020, ha tardado en recibir su medalla y una antología de su obra poética, traducida al chino, a causa de la pandemia de Covid-19.

El premio consiste en una medalla —galardón simbólico que reconoce una trayectoria artística con la matriz puesta en la poesía— con la efigie de Homero —considerado el «padre» de la cultura europea y el fundador de la literatura universal—, pero también incluye la publicación de una antología literaria personal del poeta ganador, traducida al chino, editada en la prestigiosa colección ‘Homer Medal Laureates Series’, impresa por la East China Normal University Press.

El poeta de 89 años afincado en León fue invitado a viajar a China para recoger el premio antes de que se declarara la pandemia, pero renunció al viaje por motivos de salud.

Zurita: «Gamoneda es el Homero de nuestro tiempo»

Y es que, como lo expresó el poeta chileno Raúl Zurita en 2017 en Nicaragua, «Antonio Gamoneda es el Homero de nuestro tiempo. Alzado sobre las ruinas de la poesía europea. Sus versos recopilan trozos de las lenguas rotas que hablamos hechas pedazos por la imposición del lenguaje de la publicidad. (…) Gamoneda ha suturado las heridas de nuestras palabras, juntado, curado y devuelto a la vida… sus poemas son la eternidad».

La Medalla HOMERO

La «European Medal of Poetry and Art HOMER» (Medalla Europea de Poesía y Arte HOMERO) se creó en Bruselas en 2016 y la otorga un Comité internacional de académicos y poetas. Sus actuales presidente y vicepresidente son Darius Thomas Lebioda (Polonia) y Zhao Si Fang (China).

“Es un reconocimiento que no se limita a Europa ni tiene que ver con la centralidad político-económica, sino con la riqueza de las diferencias y el valor de la poesía en los más distantes puntos del planeta: así, han sido  galardonados antes poetas de China, Armenia, Estados Unidos, Canadá, Georgia, Turquía, España y Argentina. El Comité que otorga la Medalla tiene una amplia representatividad internacional: sus miembros provienen de unos diecisiete países, de América, Europa y Asia», explicaba recientemente María Rosa Lojo, la última galardonada, en una entrevista.

En el muro de Facebook de este premio se pueden ver las portadas de las antologías de los cuatro primeros galardonados traducidas al chino —además de Gamoneda (2020) y Mestre (2018) han recibido esta medalla los poetas canadienses Tim Lilburn (2017) y Patrick Lane (2019)—. Esta publicación es posible gracias a la vicepresidenta de la Comisión que otorga el premio: la poeta y académica china Zhao Si Fang, editora a su vez de la revista Poetry Periodical.

«Bajar a Mansilla de las Mulas», un artículo de Félix Maraña

Toño Morala, Antonio Gamoneda, Salvador Negro y Alfredo García en San Miguel de Escalada en 2014. | Fotografía: Félix Maraña.

«(…) Mansilla era la catedral entonces. Fue perdiendo casi todo, como sus murallas, aunque le queda un hórreo cultivado, un museo y buena gente, porque truchas ya ni en el Esla. Pero ante todo le queda una memoria. De la memoria se encargan gentes que son en sí patrimonio, como Toño Morala, a quien no conocí hasta junio de 2014, en San Miguel de Escalada, en un encuentro espiritual con poetas de carne y hueso, que organizaba Alfredo García. Compuse, y me emociona, la fotografía oficial de aquel encuentro, con Antonio Gamoneda, MoralaEloísa Otero Salvador Negro. (…)»

  • Puedes leer el artículo entero del periodista y escritor vasco de origen leonés Félix Maraña en La Nueva Crónica

Una frase (o unos versos) de Gamoneda en una vidriera de Luis García Zurdo

El pintor y maestro vidriero Luis García Zurdo. Foto: Eloísa Otero. Haz un click…

El viernes 2 de octubre se fue para siempre el artista leonés Luis García Zurdo. (Ver la noticia en TAM TAM PRESS)

Por ELOÍSA OTERO

Luis García Zurdo colocó una frase (o unos versos) de Antonio Gamoneda, hace muchos años, en una de las vidrieras que hizo para el edificio del Banco Herrero, en el centro de León, hecha para ser vista desde dentro. Hace tiempo el texto se podía leer completo, pero al revés (en sentido inverso), desde la calle, concretamente desde el pasillo empedrado que forman la pared de ese banco, donde está la vidriera, y la Casa Botines. Un pasillo que, normalmente, solía estar cerrado con una verja.

El texto de Gamoneda (“muy apropiado para un banco”, según pensó con ironía Zurdo cuando concibió la vidriera) dice (o decía, según se conserva en mi recuerdo) lo siguiente:

“La luz es para todos los hombres / También la tierra lo será algún día / Si tu pensamiento es libre como la luz / Que tus manos sean generosas como la tierra…”

Recientemente pasé por allí, y la frase ya no se veía completa.


‘Nombrando el porvenir. Encrucijada de poetas’ en #lavistaatrás del MUSAC

El 21 de marzo de 2014, Día de la Poesía, Antonio Gamoneda abrió el ciclo «Nombrando el porvenir. Encrucijada de poetas» en el MUSAC, donde participó en un coloquio con el poeta gallego Xosé-Luis Méndez Ferrín.

En este vídeo, incluido en la sección #lavistaatrás del MUSAC, se recuerda todo el ciclo…

Un poema de Eduardo Milán para Antonio Gamoneda (Zurgai, 2001)

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Publicado en la página 32 de la revista vasca Zurgai (número monográfico especial dedicado a Gamoneda, titulado “Con Antonio Gamoneda”), diciembre de 2001.

Aquí puedes ver y leer algunas páginas más de la revista (no están todas):

Gamoneda y Mestre, traducidos al chino, tras ser premiados con la ‘Medalla Europea de Poesía y Arte HOMERO’

Hace solo unas semanas, la noticia de que la escritora argentina de raíces gallegas María Rosa Lojo será la primera mujer que reciba la European Medal of Poetry and Art HOMER (Medalla Europea de Poesía y Arte HOMERO) encontró amplio eco en el territorio mediático. Lojo recibirá su medalla en 2021, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Sin embargo, lo que ha pasado totalmente desapercibido es que, entre los cuatro poetas que han recibido hasta ahora esta distinción, creada en 2016, figuran dos españoles muy ligados a la provincia leonesa: Juan Carlos Mestre (que la recibió en 2018) y Antonio Gamoneda (galardonado en este año 2020). El premio conlleva la publicación de una antología literaria del poeta ganador, traducida al chino.

La Medalla HOMERO.

Por ELOÍSA OTERO
[Noticia publicada en TAM TAM PRESS]

El premio consiste en una medalla —galardón simbólico que reconoce una trayectoria artística con la matriz puesta en la poesía— con la efigie de Homero —considerado el «padre» de la cultura europea y el fundador de la literatura universal—, pero también incluye la publicación de una antología literaria personal del poeta ganador, traducida al chino, editada en la prestigiosa colección ‘Homer Medal Laureates Series’, impresa por la East China Normal University Press.

Antonio Gamoneda aún no ha recibido «físicamente» su medalla, aunque los organizadores tienen previsto entregársela a lo largo de 2020 (si la pandemia de Covid-19 lo permite). El poeta de 89 años afincado en León fue invitado a viajar a China para recogerla antes de que se declarara la pandemia, pero renunció al viaje por motivos de salud, y los organizadores de este premio le comentaron hace unos meses que alguien se desplazará en algún momento a León para entregarle el galardón, tal y como sucedió en el caso de Juan Carlos Mestre, que tampoco pudo viajar a China y recibió la medalla en su casa de Madrid a finales de 2018.

En el muro de Facebook de este premio aparecen ya las portadas de las antologías de los cuatro primeros galardonados traducidas al chino —además de Gamoneda (2020) y Mestre (2018) han recibido esta medalla los poetas canadienses Tim Lilburn (2017) y Patrick Lane (2019)—. Esta publicación es posible gracias a la vicepresidenta de la Comisión que otorga el premio: la poeta y académica china Zhao Si Fang, editora a su vez de la revista Poetry Periodical.

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¡Muchísimas FELICIDADES a Antonio Gamoneda en su 89 cumpleaños!

Este sábado 30 de mayo de 2020,
el poeta Antonio Gamoneda cumple 89 años.

La mariposa ochenta y nueve (Diaethria marchalii). Foto: Juan Carlos Noreña Tobón (Risaralda, Colombia).

Estantería Gamoneda…

Foto: Eloísa Otero (el boceto de retrato de A. Gamoneda enmarcado es de Carlos Suárez, años 80).

Gamoneda, tras ser galardonado con el Cervantes 2006: «Mi pasión está en la hoja en blanco»

Antonio Gamoneda, acompañado de su hija Amelia, atiende a los medios en la Biblioteca de la Fundación Sierra Pambley, en León, el 2 de diciembre de 2006.

[Recuperamos la transcripción íntegra, en forma de preguntas y respuestas, de la insólita y multitudinaria «rueda de prensa» que Antonio Gamoneda ofreció en León, el 2 de diciembre de 2006, tras conocerse que había sido galardonado con el Premio Cervantes 2006]

ANTONIO GAMONEDA:

“Mi pasión no son los premios, ni siquiera las críticas, aunque sean muy elogiosas. Mi pasión está en la hoja en blanco”

Por ELOÍSA OTERO

Un poco agobiado por la avalancha mediática que se le venía encima, a su regreso a León, tras ser galardonado con el Premio Cervantes justo el mismo día (30 de noviembre de 2006) en que recogía en Madrid el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, el poeta Antonio Gamoneda recurrió a un ardid: convocar un encuentro con todos los periodistas interesados y resolver de un plumazo las numerosas peticiones de entrevistas y declaraciones para los distintos medios de prensa, radio, televisión e internet. La insólita y multitudinaria “rueda de prensa” tuvo lugar el sábado, 2 de diciembre, a las 12 de la mañana, en la vieja y entrañable Biblioteca de Azcárate (Fundación Sierra Pambley), un lugar que para el poeta era como su segunda casa.

Allí, acompañado de su hija Amelia –coautora, junto con Fernando R. de la Flor, de la edición de la antología ‘Sílabas Negras’ que acaba de publicar la Universidad de Salamanca, con motivo del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana–, Antonio Gamoneda respondió a todas las preguntas que se le plantearon, sin eludir ningún tema.

Ésta es la transcripción, íntegra, del encuentro entre los periodistas y el poeta leonés:

Hay quien dice que ya era hora de que se reconociera la labor de un poeta con el Premio Cervantes…
Bueno, hay varios poetas españoles con el Cervantes, yo creo que son tres. No, no, son más, quizá cinco… Pero esa nómina de españoles y de iberoamericanos a mí me parece que me sobrepasa. Es decir, que este premio me pone en una altura un poco vertiginosa, vaya.

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Sesión de fotos con Mar Astiárraga

Antonio Gamoneda, en su estudio (León, noviembre 2019). Fotografía: Mar Astiárraga.

Le preguntamos a Mar Astiárraga que cómo describiría la sesión de fotos con Antonio Gamoneda para la entrevista con César Iglesias que se publicaría en (haz un click:) El Cuaderno…. Y esto nos contestó Mar (añadiendo una fotografía inédita de la misma sesión, la que aparece sobre estas líneas):

«Este retrato forma parte de unas fotografías que hice a Gamoneda en su casa el pasado noviembre. Julio César Iglesias me había encargado anteriormente otras de Tomás Sánchez Santiago e insistió en que hiciera estas, aunque le dije que yo no soy fotógrafa y que era mejor que buscase a un profesional.

Quedé con César el día en que él grabaría la entrevista para El Cuaderno Digital. Cuando subimos al estudio, Gamoneda estaba liando un cigarrillo. Yo no había contado con eso. Tengo muchos problemas con el humo, pero como estaba algo cohibida no me atreví a decir nada al respecto y decidí hacer las fotos lo más pronto posible para poder irme.

Mientras ellos charlaban, antes de la grabación de la entrevista, tomé un montón de fotografías sin ningún tipo de posado. (Sin trípode y sin flash, porque me gusta hacerlas de esa forma.) Antonio comentó que estaba muy a gusto así, y di por supuesto que no tenía pensado cambiarse de ropa ni nada por el estilo. Él hablaba, fumaba, se movía… y yo disparaba la cámara, sin más.

La mayor parte de las fotos están tomadas con él sentado y fumando durante la conversación, y sólo hice tres o cuatro en las que aparece de pie junto a la ventana, y eso porque César insistió en ello. (Cuando iba a empezar la entrevista y César sacó la grabadora, me despedí y me fui.)

Para mí fue todo un privilegio fotografiarle mientras escuchaba sus palabras. (Lo pasé bien. Y me gustó escuchar lo que decían.)»

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«Literatura del yo…», un artículo de Carlos Pardo en ‘Babelia’ (2020)

Literatura del yo: un problema que tiene mi edad

Es ahora cuando se puede calibrar el riesgo y el acierto de la apuesta de una generación de escritores con pulsión biográfica

Un artículo de CARLOS PARDO en Babelia / El País (15-Feb-2020)

(…) Más allá del debate sobre la ausencia, por motivos religiosos, de una tradición autobiográfica española, debemos a la generación del medio siglo el esfuerzo más serio por inventarla: epistolarios, diarios, memorias. No son los inventores de una literatura del yo, pero desde mediados de los años setenta se suceden con periodicidad obras que ensanchan nuestra manera de leer: memorias de Carlos Barral, Alberto Oliart y Jaime Salinas. El prodigioso diario de Jaime Gil de BiedmaPretérito imperfecto de Castilla del PinoLa novela de la memoria de José Manuel Caballero Bonald, el recientísimo La pobreza de Antonio Gamoneda

No sólo están entre lo mejor de sus autores; quizá son la tradición más viva, por menos explorada, de la literatura española. Combinan una franqueza absoluta, sin exhibicionismo, con el análisis de un país en sus momentos de formación, la incipiente apertura de la cultura española de los años cincuenta, la extinción de la memoria popular durante el franquismo… No sólo son autobiografías, como decía Hermann Broch, sino “análisis de un problema que tiene mi edad”. (…)