* Bibliografía

Un artículo sobre Gamoneda de Jaime Federico Rollán Ortiz (2005)

Referencia bibliográfica:

Rollán Ortiz, Jaime Federico. “Acercamiento a la ontología del morir de Antonio Gamoneda”. RevistaTierras De León, Vol. XLIII, n.º 120-121, Instituto Leonés de Cultura, 2005, pp. 1-24. Impreso.

Se puede descargar entero (24 págs.) en pdf:

Fuente: Bibliografía de Estudios Leoneses

«La escritura del cuerpo», un artículo de Ildefonso Rodríguez dedicado a Gamoneda en el nº 2 de ‘Un ángel más’

La revista «Un ángel más» (Casa Revilla, Fundación Municipal de Cultura, Valladolid), que dirigieron Gustavo Martín Garzo, Carlos Ortega y Miguel Suárez, dedicó en su Nº 2, publicado en otoño 1987, un amplio dossier al poeta Antonio Gamoneda, que coordinó Miguel Casado.

En ese dossier apareció originalmente este texto, que se publica ahora de nuevo, tal cual era entonces, por gentileza del autor (que ha tenido la generosidad de transcribirlo):

LA ESCRITURA DEL CUERPO

Por ILDEFONSO RODRÍGUEZ

Ildefonso Rodríguez. Foto: Eloísa Otero.

Lo que ahora muestro es solo mi actividad de lector: un conjunto de estampas, de postales extraídas de unos textos para mi gusto y claridad. Elaboré, con rachas de pasión, un panorama, un aparato semejante a un estereoscopio antiguo y me asomé a él una y otra vez. Mucho quedó fuera, pero yo tuve que elegir. Es seguro que todo, en la poesía de Antonio Gamoneda, pueda verse desde puntos invertidos y contrarios a la visión que yo me representé, pues incluso esta para mí es ocasional (basta que yo vuelva a su lectura para que ya aparezca otra y muy diferente, y ahí reside uno de los valores altos de esta poesía, en ser irreducible como pocas).

Si mi elección fue ajustada, si tuve buen o mal gusto al escoger, es algo, obviamente, ajeno a los textos. La que allí quedó, extendido sobre aquel mostrador, es mucho más, hasta la cara oculta de esa escritura, la que yo nunca llegué a ver. Pero eso es lo que traje conmigo y ahora lo expongo desde la amistad con tal poesía, amparándome en una forma de confianza que, con todo, no deja de intimidarme.

La escritura poética de Gamoneda gana a sus lectores por el despliegue de una energía poco común, una atracción en la que el propio lector obtiene la experiencia continuada y muy específica de su acto de lectura. Es como si, al leer, se le representase de un modo nada virtual y en cambio muy corpóreo, vívido, una naturaleza que le pertenece y a la que él mismo pertenece; se le ofrece un organismo que roza y se comunica con sus propios sentidos, con la sensibilidad absoluta (no parcial, no ideal o figurada) de su cuerpo. El lector pone en suspensión su hábito común de mirar un texto, de pensarlo y entenderlo. Abre los ojos sobre la escritura y obtiene sensaciones de tacto, de paladeo, de audición, advierte un bullir de movimientos en su interior. Crecen en él materias y sustancias que desconocía y las incorpora, de un modo natural, a su repertorio, ilimitado ya, de experiencias en lo que entiende por mundo. Ve también nuevos objetos que, le parece, podría pesar con la mano o bajo cuyas sombras sería capaz de reposar.

Pero toda esa sustancialidad, esa corpulencia en la que se amplifica el lector, no es más que palabras, vocablos que él mismo reconoce, después, como semejantes e idénticos a los de su habla común. Y vuelve al texto y otra vez esas palabras se le transmutan por efecto de una combinatoria en apariencia muy evidente, se recubren, generan un cuerpo inesperado, pero también reconocible desde el sensorio del lector. No solo los nombres y los adjetivos portadores de color o sinestesia poseen tal vivacidad, pues hasta las partículas, los adverbios, se comportan de modo semejante, se espesan, forman grumos, les crecen pestañas vibrátiles. Y en cuanto a los propios textos, tanto da si son dilatados (un conjunto casi absoluto como la Descripción de la mentira) o bien son prosas, iluminaciones fragmentarias y formas muy breves como las que se componen en las Lápidas. Siempre el lector asiste al mismo fenómeno: una poesía que le cubre y se deja cubrir, que espumea, que desborda sus límites (aun en el caso de que alguna poesía los tenga).

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21 de junio 2022 / Presentación del nº 100 de la revista Barcarola, dedicado a Gamoneda

El martes 21 de junio de 2022, a las 19:30 horas, tendrá lugar en el Museo Municipal de Albacete, el acto de celebración de la publicación del centésimo número de la revista literaria Barcarola.

Se trata de un monográfico dedicado al poeta astur-leonés Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931), premio Cervantes 2006, coordinado por Rubén Pujante Corbalán. El retrato de la portada es obra del pintor Rafael Carralero.

Al acto asistirán el alcalde de Albacete y el presidente de la Diputación, en representación de las dos instituciones que, superando avatares políticos y crisis de toda índole han sabido financiar esta empresa, cuyo primer número vio la luz en mayo de 1979, consiguiendo así un gran renombre cultural para Albacete.

Además, en el acto intervendrá Fernando Arrabal, célebre dramaturgo, poeta, novelista, cineasta y creador plástico español, autor de múltiples textos publicados por Barcarola, y radicado en París desde 1955. A sus 90 años, Arrabal ha creído importante hacer el esfuerzo del largo viaje desde París hasta Albacete para celebrar con su amigo Juan Bravo, uno de los directores de la revista, estas cien barcarolas.

Puedes leer aquí una entrevista con Juan Bravo Castillo, codirector de la revista Barcarola:

21 de junio 2022 / Presentación de «Vértigo y luz», un ensayo de Rubén Pujante Corbalán sobre Gamoneda

La Residencia de Estudiantes (Madrid) acogerá este martes 21 de junio de 2022, a las 19 horas, la presentación de «Vértigo y luz. Sublimidad y sinestesia en el ciclo de senectud de Antonio Gamoneda», el ensayo con el que el investigador Rubén Pujante Corbalán se alzó hace justo un año, el 22 de junio de 2021, con el XXI Premio Internacional Gerardo Diego de investigación literaria.

Puedes seguirlo en directo haciendo un click aquí:

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«Barcarola centenaria», por Juan Bravo

Por JUAN BRAVO
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real el 20 de junio de 2022

Con la aparición del número 100 de Barcarola esta última semana se cierra un sueño cultural iniciado con la democracia y seguido puntualmente durante 43 años hasta hoy. Una aventura iniciada en provincias y que, en un principio, parecía llamada a la común y triste suerte de este tipo de empresas, por azares del destino ha acabado convirtiéndose en una de las revistas literarias decanas del panorama español.

Y, acompañando al dossier, las habituales secciones, con un aluvión de textos y aportaciones inéditas, tanto de poesía, como de narrativa, o ensayística, de incuestionable valor, con nombres como Michel Houellebecq, Jaime Siles, José María Álvarez, Luis Alberto de Cuenca, Antonio Colinas, Fernando Arrabal, Jesús Ferrero, Clara Janés, César Antonio Molina, Javier Lostalé, Antonio Muñoz Molina, Marcos Ricardo Barnatán, Ángela Vallvey (reciente medalla de oro de Castilla-La Mancha), Corredor-Matheos, y un larguísimo etcétera.

No se pueden entender los 50 últimos años de la literatura española, y aún europea, sin el concurso de Barcarola, nacida en 1979, en Albacete, en el seno de un grupo de profesores entusiastas, y que, merced a una serie de apoyos, fue ampliando su círculo mágico hasta convertirse en lo que es hoy: una auténtica joya, con dossiers consagrados a autores esenciales (los últimos, concretamente, a Julio Cortázar, Muñoz Molina, Apollinaire, Ángel Crespo y Enrique Vila-Matas), que nos han permitido acceder a las grandes Universidades, Bibliotecas y colegios del mundo entero.

El primer apoyo, decisivo, fue el del Ayuntamiento y la Diputación  de Albacete, que con su ayuda financiera aseguraron su subsistencia, así como la del Premio Internacional de Poesía y Narrativa (32 ediciones). Cabe decir, en honor suyo y en el nuestro, que todos los alcaldes y presidentes de Diputación de Albacete, han venido apoyando esta iniciativa, independientemente del color político. Lo cual da idea de lo que se puede  hacer y adónde es posible llegar con confianza, honestidad y, por supuesto, capacidad.

Tras el apoyo financiero, el de personas entusiastas, como Vicente Aleixandre, Alonso Zamora Vicente, Juan Benet, Antonio Martínez Sarrión, Antonio Beneyto, Fernando Arrabal, José Hierro, Buero Vallejo, y un larguísimo etcétera, que con su ejemplo, con su ánimo y sus textos nos fueron indicando el camino. Especial relevancia tuvieron José Manuel Caballero Bonald y nuestro entrañable Félix Grande, y, en la actualidad, Luis Alberto de Cuenca. Ellos, y otros muchos, fueron, han sido y son nuestros mentores. Aunque si de algo puede presumir Barcarola es de haber conformado en torno a sí una gran familia de entusiastas de las letras (por encima de los tres mil autores), y de haber acogido nombres, como el de Blanca Andreu y Ángel Antonio Herrera, (por poner un par de ejemplos), altamente considerados en España, o el de haber llevado la inquietud literaria, y especialmente poética, a un par de generaciones, en la que figuran cuatro premios Adonais.

Cien números y cuarenta y tres años de quehacer literario e ilustrativo (pensemos en el trabajo artístico de nuestros diseñadores, los hermanos García Jiménez, que lograron hacer de la revista un objeto precioso), que, para orgullo de Albacete y de Castilla-La Mancha, han convertido a Barcarola en un referente imprescindible en el ámbito de las letras hispano-americanas.

«Bilocación de Gamoneda», por Fulgencio Fernández

Bilocación de Gamoneda

POESÍA / Madrid y Albacete acogerán el mismo día y a la misma hora (este martes [21 de junio de 2022], a las siete de la tarde) dos actos literarios en los que el protagonista es el autor leonés Antonio Gamoneda: la presentación del libro ‘Vertigo y luz’ y la del número 100 de la revista Barcarola, un monográfico sobre el poeta.

Por FULGENCIO FERNÁNDEZ
Publicado en La Nueva Crónica de León, el 19 de junio 2022

Es habitual en Antonio Gamoneda que pase de largos silencios a épocas de intensa actividad. El próximo martes vivirá el poeta leonés una curiosa bilocación —pues él no estará en ninguno de los dos escenarios— siendo el protagonista de dos actos literarios, a la misma hora y a muchos kilómetros de distancia. Será concretamente en la Residencia de Estudiantes de Madrid y en el Museo Municipal de Albacete.

En la legendaria residencia de estudiantes se realizará la presentación del libro Vértigo y luz. Sublimidad y sinestesia en el ciclo de senectud de Antonio Gamoneda, de la que es autor Rubén Pujante Corbalán; ensayo que se alzó en 2021 con el XXI Premio Internacional Gerardo Diego de Investigación Literaria. Y en el Museo de Albacete se realizará la presentación del número 100 de la revista Barcarola, que incluye un amplio dosier de más de cien páginas dedicado al poeta leonés y que ha sido coordinado por el autor del ensayo que se presenta en Madrid, Pujante Corbalán.

El autor del libro que se presenta en la Residencia de Estudiantes señala sobre su ensayo que «este libro aborda la escritura de Antonio Gamoneda desde una óptica complementaria a las numerosas aproximaciones que existen sobre el poeta, circunscribiendo el estudio a un corpus que se corresponde con la llamada edad de la vejez o ciclo de senectud. Se parte así de la premisa de que los periodos creativos finales poseen unas características propias y diferenciales con respecto a las edades anteriores, al tiempo que se afianza y acrecienta la estela crítica generada en torno a las obras concebidas desde las postrimerías».

Se muestra convencido Pujante de que el lector encontrará en este ensayo una visión que se articula, en particular, «sobre la idea de una creación entendida como música de la memoria, siendo este enunciado la variante de una de las divisas más reconocibles del autor: que la poesía es un ‘arte de la memoria'».

Y desde esa óptica que apunta el autor del estudio sobre esta etapa creativa y vital de Gamoneda, nacido en 1932, explica Pujante que «se propone la reflexión y análisis exhaustivo de dos mecanismos rítmico-semánticos del lenguaje poético de Gamoneda: de una parte, la fascinante vinculación con la sublimidad y las distintas formas de lo sublime; de otra, la presencia y reiteración de las transposiciones sensoriales o imágenes sinestésicas. Entre los dos rasgos parecen producirse, de hecho, implicaciones que refuerzan la impronta y horizonte estético compartido de esta específica música de la memoria gamonediana».

En el acto de Madrid el autor estará acompañado por Francisco Javier Díez de Revenga.

Centenaria Barcarola

El ‘artífice’ de los dos actos, Rubén Pujante Corbalán, es licenciado en Filología Hispánica y Máster en Formación del Profesorado de Educación Secundaria por la Universidad de Murcia. En Francia ha cursado los estudios del Máster 2 ETILA (Études Ibériques et Latino-Américaines), en la Université Rennes 2.

Realizó su tesis doctoral sobre la poesía de Antonio Gamoneda, y también ha publicado numerosas entrevistas y ensayos sobre el Premio Cervantes y el Princesa Sofía de Poesía Iberoamericana, entre otros muchos reconocimientos en los últimos años.

Una guía de «Zamora» firmada por Gamoneda

Esta guía turística e ilustrada de Zamora, publicada por la ya desaparecida editorial leonesa Everest en 1970 y reeditada al menos en dos ocasiones, que sepamos, en 1987 y 1990, lleva la firma de Antonio Gamoneda.

Las fotografías de la primera edición son de Andrés Arroyo y la realización artística de Carlos J. Taranilla.

La reedición de 1990 no lleva la firma de Gamoneda en portada.

La colección Adonáis celebra sus 75 años con una exposición en Alcalá de Henares

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La sede del Instituto Cervantes de Alcalá de Henares (en la calle Libreros 23) acoge, hasta el 17 de julio de 2022, la exposición ’75 aniversario de los Premios Adonáis’, un magnífico repaso a la trayectoria del galardón más longevo dedicado a la joven poesía en España.

Con ‘Sublevación inmóvil’, Gamoneda quedó finalista del premio Adonáis en 1959.

La historia de la poesía española del siglo XX no puede entenderse sin la colección Adonáis. Una colección que, desde su inicio en 1943, «ha estado abierta a todas las corrientes poéticas, alejándose de cualquier tendencia de grupo», explican desde ediciones Rialp, la editorial que se hizo cargo de la colección en 1946.

Entre los ganadores del ‘Premio Adonáis’ están José Hierro, Claudio Rodríguez, Francisco Brines o José Ángel Valente; entre sus accésits, Antonio Gala, Ángel González, Julia Uceda, José Agustín Goytisolo o Antonio Colinas; e, incluso, entre sus finalistas, Antonio Gamoneda.

Para celebrar los 75 años de vida de esta colección en la familia de Rialp, tanto la editorial como el Instituto Cervantes han organizado una exposición, que hace parada en Alcalá de Henares, y que permite conocer «a través de los poemarios cómo ha sido la evolución de la poesía en nuestro país».

75 Aniversario de los Premios Adonáis

La exposición muestra un total de 84 libros, así como textos, diplomas de los ganadores, imágenes y un video. Organizada cronológicamente en seis secciones, en función de las distintas etapas que ha vivido el premio desde su creación, la muestra incluye secciones dedicadas a los directores de la colección, jurados y poetas premiados. A lo largo del recorrido el visitante puede escuchar poemas recitados por sus propios autores, grabados por la Fonoteca Española de Poesía.

Entre los libros que forman parte de la exposición destaca también una publicación leonesa, «La poesía leonesa y la Colección Adonáis. Una historia revisada», de Sergio Fernández Martínez, editado por Eolas dentro de la colección «Libros… a cuentagotas».

Y en este último libro, casi al final, encontramos esta valoración de Antonio Gamoneda sobre la colección Adonáis:

Portada del libro.

 

Dossier sobre Gamoneda en el Nº 2 de la revista «Un ángel más» (1987)

La revista «Un ángel más», que dirigieron Gustavo Martín Garzo, Carlos Ortega y Miguel Suárez en Valladolid, dedicó en su Nº 2, publicado en 1987, un amplio dossier al poeta Antonio Gamoneda, que coordinó Miguel Casado.

Reseña de la ‘Antología poética’ de Gamoneda (Alianza, 2013), por José Luis García Martín

Antología poética
Antonio Gamoneda
Selección e introducción de Tomás Sánchez Santiago
Alianza Editorial. Madrid, 2013

Antonio Gamoneda, un poeta a contracorriente

Por JOSÉ LUIS GARCÍA MARTÍN
(Publicado en su blog CRISIS DE PAPEL, el 17 de junio de 2012]

Comienza Tomás Sánchez Santiago, excelente poeta él mismo, el prólogo a la Antología poética de Antonio Gamoneda aludiendo a su “caso”, “insólito en los usos habituales del mundo literario español”. Y ciertamente Antonio Gamoneda es un poeta insólito, pero quizá no por las razones que Sánchez Santiago señala.

Anecdótico resulta el mayor o menor encaje del poeta con su generación (la del cincuenta, la de los niños de la guerra), sus declaraciones contra este y aquel (Benedetti, José Hierro, Ángel González), su decidida toma de partido en la lucha de banderías en que a veces se convierte la vida literaria, o una aireada marginación que no resulta incompatible con la obtención de los más altos galardones oficiales.

Antonio Gamoneda es un poeta insólito por otras muy diversas razones. Se trata (pocos casos más hay en la historia literaria) de un poeta a contracorriente de sí mismo, de un poeta que ha hecho lo mejor –y quizá también lo menos logrado de su obra– luchando contra su tendencia natural al realismo, al dolido testimonio autobiográfico.

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Una antología de Gamoneda para conmemorar el 80 aniversario de la muerte de Miguel Hernández

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La sala de conferencias Max Weber de la Universidad de París Nanterre recordó a Miguel Hernández el viernes, 18 de marzo de 2022, con la celebración del evento Antologías en conmemoración del 80 aniversario del fallecimiento del poeta español Miguel Hernández —con motivo de la IV Conferencia Global de investigadores universitarios sobre temas del mundo hispánico que tiene como lema Construyendo puentes entre investigadores, artistas, legisladores y científicos sobre temas Iberoamericanos—.

Bajo la edición de bi/Coa: Base Intercultural / Comunicada de las Américas, Nueva York, se presentó una serie especial de antologías de escritores y poetas iberoamericanos que contó con el asesoramiento de la Cátedra Iberoamericana Industrias Culturales y Creativas Alejandro Roemmers (IARICC) de la Universidad Miguel Hernández (UMH), la Fundación Cultural Miguel Hernández (España), el Departamento de Lengua, Literatura y Culturas de Adelphi University (Nueva York), el Instituto Cervantes y El Ángel Editor (Ecuador).

En esta edición especial participan: María Ángeles Pérez López (España), Sergio Ramírez (Nicaragua), Luis García Montero (España), Telmo Herrera (Ecuador) Rafael Courtoisie (Uruguay), Juan Carlos Mestre (España), Miguel Ángel Zapata (Perú), Juan Manuel Roca (Colombia), Víctor Manuel Mendiola (México) Antonio Gamoneda (España), Raúl Zurita (Chile), Hugo Mujica (Argentina), Xavier Oquendo Troncoso (Ecuador) y la antología de Mujeres poetas en Voces de las lenguas madres de América.

Presentación de «Castilian Blues», de Gamoneda, en Carolina del Norte (18-2-2022)

El viernes 18 de febrero de 2022, a las 16:00 hrs, en la tertulia Café Cortado que coordina Oswaldo Estrada en Epilogue Book Café —Chapel Hill, North Carolina—, los escritores Benito del Pliego y Andrés Fisher conversarán sobre la traducción al inglés del BLUES CASTELLANO de ANTONIO GAMONEDA, recién publicada por Quantum Prose, y leerán algunos de sus maravillosos blues.

«El agua en la poesía hispánica», una antología realizada por Gamoneda (1972)

«El agua en la poesía hispánica»

Ed. Institución Fray Bernardino de Sahagún, 1972, León.
Edición de 1.200 ejemplares, de éstos 500 numerados.
Antonio Gamoneda es el compilador de esta antología
y el autor del prólogo de la misma, que lleva el título de:
«El tema del agua en la poesía hispánica».

La voz perenne de Gamoneda en el libro mexicano «Hacia un Siglo Nuevo»

La revista mexicana Siglo Nuevo, fundada hace 22 años por doña Olga de Juambelz y Horcasitas, rescata en un libro un total de cien entrevistas culturales para conmemorar el primer centenario del periódico El Siglo de Torreón.

Hacia un Siglo Nuevo. 100 voces perennes como nuestra tinta (2022), es un homenaje de 98 conversaciones impresas entre 2015 y 2021 en las páginas de la revista Siglo Nuevo. A ellas se suma una entrevista rescatada del año 2000 y otra inédita realizada en Ciudad de México al escritor y periodista Juan Villoro.

Se incluyen conversaciones con escritores reconocidos con el Premio Cervantes, como el poeta Antonio Gamoneda. Y resaltan voces locales, como la poeta coahuilense Carmen Ávila, el pianista duranguense Jorge Viladoms, la bailarina Aileen Aguilera Valdés y los escritores laguneros Saúl Rosales y Vicente Alfonso. También se pueden leer intelectuales que han dejado el plano terrenal, como el maestro Carlos Monsiváis, el periodista Vicente Leñero o el compositor Mario Lavista. Las páginas crean mundos y añaden otras disciplinas. Incluso aparece Neri Vela, el primer astronauta mexicano en ir al espacio.

Los encuentros entre los periodistas y entrevistados arrojan cada uno su propia sinfonía, pero a la vez se mantienen armónicos al son de un sólo objetivo: ejercer periodismo con plena libertad y compromiso entintado ante la creación. “Hacia un Siglo Nuevo es un logro no solo porque mantiene vivo el género de la entrevista en una época compleja para el mundo, sino también porque en voz del otro se refleja el mosaico que somos, cuáles son nuestros vestigios, de qué pie cojeamos y hacia dónde se dirigen nuestros sueños”, escribe el poeta mexicano Margarito Cuéllar en el prólogo.

Fuente:

José Enrique Martínez reseña el libro de Margarita Merino sobre Gamoneda

CLAVES POÉTICAS DE GAMONEDA

Por JOSÉ ENRIQUE MARTÍNEZ
[Publicado en Diario de León, el 30 de enero de 2022]

Margarita Merino, la excelente poeta que bautizó a su ciudad de nacimiento, León, como «capital del invierno», regresa con una investigación sobre Las «edades» poéticas de Antonio Gamoneda, que tiene su origen en la tesis doctoral que defendió en su momento. Anida en la poeta de Viaje al interior (1986), Baladas del abismo (1989) y Halcón herido (1993), entre otros poemarios, un fondo apasionado por la vida y también por la literatura, como deja ver a las claras en el prólogo a su nuevo libro, en el que entre otras cosas alude a cómo «los desgarros íntimos de la poesía de Antonio Gamoneda» fueron hincándose en su alma a medida que se adentraba en «los estremecedores versos del poeta».

El laborioso y denso estudio de Margarita Merino abarca los libros gamonedianos escritos entre 1947 y 1998, es decir, los incluidos en Edad (1989) y los publicados después, León de la mirada (1979) Libro del frío (1992) y Libro de los venenos (1995), todos los cuales nos confirman «la trayectoria de una poesía impecable, tenazmente reelaborada y expurgada sin contemplaciones». El problema que se nos presenta es cómo dar cuenta mínimamente en una breve reseña de un libro como el de Margarita, una investigación honda y perspicaz que ofrece claves que nos hacen leer con mayor clarividencia la poesía gamonediana.

Margarita Merino expone con precisión su propósito, metodología e hipótesis de trabajo. Su objetivo es el análisis de la evolución de la poesía gamonediana por medio de «la lectura atenta y concienciada de los libros» y partiendo de los contenidos albergados en los textos poéticos examinados. Parte de una hipótesis de trabajo que confirmará en su indagación: la «ambigüedad» como agua que empapa la poesía de Gamoneda «para expresar su propia revelación y para velar los retazos autobiográficos emergentes de su propia vida». He seguido la investigación de Margarita con gusto y delectación, sea el exhaustivo análisis de Descripción de la mentira o el sugestivo de Blues castellano, un poemario que, en mi caso, a medida que han pasado los años y las lecturas y relecturas, va subiendo en aprecio. Deseo hacer constar, finalmente, que el libro termina con una larga entrevista (unas cincuenta páginas), yo diré más bien que una conversación, que en su día, allá por 1996, mantuvieron la estudiosa y el poeta. Son páginas enjundiosas que añaden veracidad y calor humano a las páginas analíticas anteriores.

Rubén Pujante Corbalán publica «Vértigo y luz. Sublimidad y sinestesia en el ciclo de senectud de Antonio Gamoneda»

De la mano de la editorial Pre-Textos, acaba de salir de imprenta «Vértigo y luz. Sublimidad y sinestesia en el ciclo de senectud de Antonio Gamoneda», el ensayo con el que el investigador Rubén Pujante Corbalán se alzó el pasado 22 de junio de 2021 con el XXI Premio Internacional Gerardo Diego de investigación literaria.

Según la nota editorial:

Este libro aborda la escritura de Antonio Gamoneda desde una óptica complementaria a las numerosas aproximaciones que existen sobre el poeta, circunscribiendo el estudio a un corpus que se corresponde con la llamada edad de la vejez o ciclo de senectud.

Se parte así de la premisa de que los periodos creativos finales poseen unas características propias y diferenciales con respecto a las edades anteriores, al tiempo que se afianza y acrecienta la estela crítica generada en torno a las obras concebidas desde las postrimerías.

La aportación que el lector encuentra en este ensayo se articula, en particular, sobre la idea de una creación entendida como música de la memoria, siendo este enunciado la variante de una de las divisas más reconocibles del autor: que la poesía es un arte de la memoria.

Dentro de esta perspectiva, se propone la reflexión y análisis exhaustivo de dos mecanismos rítmico-semánticos del lenguaje poético de Gamoneda: de una parte, la fascinante vinculación con la sublimidad y las distintas formas de lo sublime; de otra, la presencia y reiteración de las transposiciones sensoriales o imágenes sinestésicas.

Entre los dos rasgos parecen producirse, de hecho, implicaciones que refuerzan la impronta y horizonte estético compartido de esta específica música de la memoria gamonediana.

:: Sobre Rubén Pujante Corbalán

Rubén Pujante Corbalán.

Rubén Pujante Corbalán es licenciado en Filología Hispánica y doctor en Artes y Humanidades con una tesis en cotutela por la Universidad de Murcia y la Université Rennes 2, que obtuvo la calificación de sobresaliente cum laude.

Realizó su tesis doctoral sobre la poesía de Antonio Gamoneda y ha publicado entrevistas y ensayos sobre el Premio Cervantes 2006.

Ha publicado artículos de investigación de diversa índole y también ha colaborado con el sector editorial, en concreto como traductor de Correspondencia Chejov / Gorki (Funambulista, 2011) y los relatos de Émile Zola Por una noche de amor y La señora Sourdis, que forman parte de la breve antología Por una noche de amor (y otras historias), preparada con Gonzalo Gómez Montoro (Funambulista, 2016).

Como docente, ha sido auxiliar de conversación en centros de la enseñanza secundaria francesa; entre 2012 y 2016, ejerció como lector de español en la Université Rennes 2.

Tras pasar una década enseñando e investigando en Francia, actualmente reside de nuevo en España, donde es profesor de francés en la Educación Secundaria y colaborador de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR).

 

‘Descripción de la mentira’ / «Pequeñas cosas sobre un libro grande», por Antonio Pereira (1978)

PEQUEÑAS NOTICIAS SOBRE UN LIBRO GRANDE

Por ANTONIO PEREIRA
(Artículo publicado en el diario La Hora Leonesa, el 15 de marzo de 1978)

Hace ya varias semanas que el último (por ahora) poemario de Gamoneda, ha alcanzado ese gozo del alumbramiento que es –que sigue siéndolo, por encima de cualquier otro modo de divulgación– su salida de las máquinas de imprimir. Yo he tenido en las manos el fruto palpable, lo tengo ahora mismo con esa sensualidad que nos transfieren siempre las páginas nuevas, todavía olorosas al oficio que más ha hecho por la comunicación entre los hombres. Pero no olvido otras gratificaciones previas: la de haber conocido, no diré que por azar, puesto que las amistades profundas dejan escaso margen a la casualidad, las holandesas manuscritas o mecanografiadas que el poeta iba produciendo como resultado de una necesidad implacable, y el acto de coser, grapar las hojas sueltas e inéditas, uno de los instantes más temblorosos –y que no recuerdo haber visto glosado por nadie– del largo y desasistido proceso de la creación literaria…

Como no podía ser menos, las primeras resonancias han comenzado a levantarse en León y fuera de León. Merece retenerse la de quien ha escrito en su comentario periodístico que sí, que está muy bien remover las aguas de la poesía, nunca aquietadas del todo; pero que justamente la salida de un libro como «Descripción de la mentira» debiera aceptarse como ocasión obligatoria para estudios con vocación de hondura y permanencia. También a mí, el largo y tendido poema de Gamoneda (rectifico aquí lo de poemario) me parece materia suficiente e incluso generosa para el análisis. Su estructura y su aliento, la profundidad de sus vetas y la sugestión del lenguaje, las plurales posibilidades de lectura… todo deja sospechar que nos encontramos ante uno de esos textos que en la brevedad de su extensión contienen la llamada a elucidaciones mucho más amplias que ellos mismos.

Pero ya me urge decir una cosa: que yo no voy a ensayar esa tarea. O menos irreversiblemente, que no voy a acometerla ahora. León está presenciando en estos momentos una atención profesoral y estudiosa hacia su propia literatura, gracias a gente especializada en una crítica moderna. Lo mío, en cambio, lo que a mí me ocupa es dejar constancia de una adhesión personal y poética, trazada mayormente sobre la anécdota: que en negocios de amistad, me parece apenas separable de la categoría…

El 11 de junio de 1976 –por ejemplo–, viernes, larguísima sobremesa en Los Candiles. Antonio sabe escuchar, escucha pudorosamente recatado detrás del humo de su pipa. Hay que declararse con sinceridad, de siempre y en común nos hemos prohibido la medicina complaciente. Yo le reconozco desde luego a su manuscrito, una fascinación y una potencia verbal (dentro de la contención) que casi, de tanta hermosura, se hacen sospechosas. Y como lector un recelo de que se nos esté intentando «embaucar» con la palabra. (Bueno, ahí está Borges que asevera: «Todo escritor es un embaucador»). Una dificultad para penetrar a primera sangre en sus zonas oscuras, que se presentan al hilo de cualquier fragmento… Pero también, y como colofón, el dar a la caza alcance en la final claridad de «Descripción de la mentira» –para mí es la declaración agónica de una deserción temporal, de la que el poeta regresa gracias a un ejercicio de reencuentro consigo mismo, y en él se reconcilia…–, que todavía no se llamaba «Descripción de la mentira».

El lunes 20 de diciembre de 1976, en el Palomo. (Son las ventajas de mi diario maniático, minucioso). El libro iba a llamarse, se llamaba ya en su existencia intrauterina y secreta: «Profundidad de la mentira», pero al autor lo desazonaba ese algo pretenciosamente trascendente a que remite profundidad… Había, las hay siempre, un abanico de posibilidades. Pero también, como siempre, el convencimiento de que sólo una de ellas es la buena.

Tratábamos de hablar de otras cosas pero era inútil, el poeta maquinaba en lo suyo, más espeso de cejas que nunca, apurando alejadamente el vino de la costumbre. De repente se dio una palmada en la frente: «¡Lo tengo!». Me hizo recordar que había él manejado «Profundidad de la mentira» y «Descripción del silencio»… Estaba claro: ¡DESCRIPCION DE LA MENTIRA! Levantamos los vasos alegremente, sin ceremonia. En paz.

Para terminar, y porque estas notas se escriben en León, podría subrayarse lo leonés del libro. Precisamente un libro que desde su planteamiento hasta su culminación se vuelve hacia lo universal de la poesía y del hombre. Arrancando del signo editorial de la colección «Provincia» para rematar en la datación en León y Boñar, señales respetables, pero en la condición de lo accesorio, el poema transcurre por caminos a cuyo reconocimiento basta una lectura atenta. (No una lectura denodada, como alguien pudiera pensar a primera vista). Árboles esbeltos, urces, sombra azul distribuida en sernas y el ganado de vientre pisando sobre la nieve. Pero también el paisaje urbano, con hombres de la ciudad en donde acaso podamos reconocernos. Por ejemplo, en estos claroscuros fragmentos:

Tu serenidad era la servidora del desprecio. Como a animales sosegados, hartos de indiferencia, nos conducías a la frecuentación de los notables y a las acacias inmóviles sobre la oscuridad del río.

Tu suavidad purpúrea y tu murmuración eran dóciles.
Te detenías bajo las lámparas y los insectos blancos aparecían sobre ti…

Con las inmensas libertades que el poeta recaba para la transmutación de la realidad cotidiana en pura sustancia poética: ¿Sería descabellado pensar –sentir– al fondo de los versículos la figura de Antonio de Lama?

Gamoneda comenta un poema de Mariluz Escribano en «Tiempo de paz y de memoria»

«Tiempo de paz y de memoria. (Treinta poemas comentados)» (Ed. Hiperión, 2019), de Mariluz Escribano Pueo, en edición de Remedios Sánchez, reúne treinta de los poemas más emblemáticos de la autora granadina, comentados por algunos de los principales autores de la lengua española. Raúl Zurita, Antonio Gamoneda, Piedad Bonnet, Gioconda Belli, Antonio Colinas, Jaime Siles, Ángeles Mora, Juana Castro, Luis Alberto de Cuenca, Fernando Valverde… son algunos de los 30 poetas que toman la palabra para revindicar a la poeta inmensa que hizo de la memoria y la concordia civil una bandera.

Mariluz Escribano Pueo (Granada, 1935-2019) ha sido, desde la publicación de su primer poemario en 1991, parte de lo que se ha venido a denominar por la crítica como ‘literatura sumergida’; es decir, aquella que, a pesar de su evidente calidad, ha estado oculta a los ojos de la mayoría, como los pecios cargados de tesoros en el mar. Su situación como autora ageneracional y un carácter fuerte que la distanció de cenáculos literarios, dificultó su proyección en los primeros años, pero la rotundidad de su verso y su compromiso ético acabó por imponerse con la publicación de Umbrales de otoño (2013, Premio Andalucía de la Crítica). Después vinieron El corazón de la gacela (2015) y Geografía de la memoria (2018) que consolidan una trayectoria fecunda donde fondo y forma se dan la mano para erigir a Escribano como una de las poetas esenciales de la segunda mitad del siglo xx.

Sobre el libro:

Margarita Merino se adentra en Las “Edades” Poéticas de Gamoneda

Margarita Merino y Antonio Gamoneda.

Las “Edades” Poéticas de Antonio Gamoneda (entre 1947 y 1998) es un hondo ensayo sobre la poesía angular de Antonio Gamoneda, que interpreta las claves intuidas de su obra. Una cuidada edición de la autora, la poeta leonesa afincada en Estados Unidos, Margarita Merino, cuya primera edición se publicó en junio de este año 2021. El libro incluye además una larga entrevista con el aclamado poeta.

Publicado en TAM TAM PRESS

Margarita Merino vive desde hace años en Estados Unidos donde se doctoró en Literatura Hispánica. Es autora de varios poemarios, numerosos artículos y ensayos. Y en este último, de 346 páginas, emprende un exhaustivo análisis sobre las distintas edades de la poesía de Antonio Gamoneda, cuya obra conoce en profundidad, en parte gracias a la labor de investigación que realizó en su tesis doctoral ‘Ambigüedad y certidumbre en las edades poéticas de Antonio Gamoneda’, donde explora la complejidad de creación y vida en el contexto ineludible de la muerte.

En Las “Edades” Poéticas de Antonio Gamoneda la poeta leonesa realiza un análisis, íntimo y coral, que interpreta las claves intuidas de su obra, compara textos de autores de la literatura universal y el cine, facilita numerosas referencias críticas de su recepción por los expertos (en la época en que esta poesía era menos conocida) y demuestra cómo el autor se esmera en la ambigüedad como un fin en sí mismo, en el propósito más poético de expresar lo inefable de su revelación, y para ocultar los retazos biográficos con una voluntad añadida de estilo.

El libro también incluye una larga —e insólita— entrevista con el poeta leonés; y un prólogo en forma de “Agradecimientos” donde se tratan temas cruciales de la historia española con respeto y humanismo.

En la contraportada la poeta señala que Antonio Gamoneda (Oviedo, 1932) es un autor de una obra poética excepcional, reconocido con el Premio Castilla y León de las Letras en 1985, el Nacional de Poesía en 1988, el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2006, el Cervantes en el 2007. “Es una voz  inclasificable al atravesar los cánones de la preceptiva y los géneros (y enfrascada en una constante reescritura) brinda perplejidad al lector mediante una lectura caleidoscópica por el valor del símbolo que lo es de sí mismo y las imágenes que resultan de la omisión de elementos”.

Explica la autora que este estudio acerca claves de su poesía desoladora que enlaza con las preocupaciones de otros creadores del siglo XX: Saint-John Perse, Kafka, César Vallejo. Y que además conecta con la antigüedad, el Siglo de Oro, y con Quevedo. Pero también este trabajo es una visión panorámica de la evolución de una obra de rigurosas calidades literarias y filosóficas que trascienden su nihilismo existencial al proponer un mensaje de libertad (en la España franquista) y un comportamiento ético de raíz estoica en todas las edades —pese a que todas sean de la muerte—.

:: Sobre Margarita Merino

Margarita Merino es autora de varios poemarios, numerosos artículos y ensayos, entre ellos los libros de poemas Viaje al interior (Colección Provincia, 1986 y 1998), Baladas del abismo (1989), Poemas del claustro (en colaboración, 1992), Halcón herido (1993), Demonio contra arcángel (1999).

La profesora María Cruz Rodríguez ha publicado De la confesión a la ecología: El viaje poético de Margarita Merino —incluye Viaje al exterior— (2016, Pliegos) donde señala a la poeta como precursora del ecofeminismo en España, subraya su identificación con la naturaleza y el sufrimiento de grupos marginales (animales, mujeres, pobres o indios americanos) —y donde los hombres son también víctimas del sistema de dominación patriarcal capitalista— cuyas reglas Margarita Merino aboga a cambiar por las de un mundo en que las relaciones se basen en el respeto mutuo, al ecosistema, la diversidad y las Humanidades.

Presentación virtual del libro (para el 40 congreso de Aldeeu en Madrid):

Gamoneda en el libro «La casa del poeta. Versos para quedarse a vivir»

Por JESÚS CÁRDENAS
en Culturamas

(…) La belleza y el disfrute de la lectura sigue ocurriendo cuando uno se encuentra con La casa del poeta. Versos para quedarse a vivir, una obra tratada con mimo por sus editores Carmen Berasategui (Mara Carver) y Gonzalo Escarpa. Este ejemplar de Trampa ediciones (2021, Barcelona) cuida con mimo cualquier detalle, nada queda al azar. Desde su altura (más alto que los de su especie), la cubierta, pasando por la impresión y la estructura del propio libro hasta llegar a la propia nómina de autores embellece cualquier espacio físico y espiritual.

La casa del poeta es una antología compuesta por más de cien poetas españoles, en concreto 111, que tienen como motivo el hogar. La selección parte de un proyecto que tuvieron Román Piña y Antonio Manilla en 2007, y se enriquece con una selección más actual y se amplia con la mirada de poetas visuales. No en vano es la casa una prolongación del poeta, una clara señal de identidad al que regresar, una extensión interior e interiorizada, pues siempre llevamos nuestras casas a cuestas aun que nos encontremos lejos de ella.

Al encuentro concurren distintas generaciones, voces consagradas conviven con otras jóvenes. El lector tendrá la sensación de recorrer un periplo de décadas (desde los años cincuenta hasta 2021). Otra aportación  que debe tenerse en cuenta es la aparición de poemas bilingües (catalán y gallego junto al español). Sólo por realizar un breve recorrido, cabe mencionar voces como José Manuel Caballero Bonald, Francisco Brines, Javier Lostalé, Abelardo Linares, Ana Rossetti, Jon Juaristi, Miguel d’Ors, Antonio Gamoneda, Amalia Bautista, María Sanz, Aurora Luque, María Ángeles Pérez López, Olvido García Valdés, Kepa Murua, Mariano Peyrou, Raquel Lanseros, Ana Merino, Erika Martínez…, con la juventud de Alba Cid, Maribel Andrés Llamero, Olalla Castro, Alejandro Simón Partal, Constantino Molina, Ángelo Néstore, Juan Domingo Aguilar, Unai Velasco, Juan F Rivero, Juan Gallego Benot o Rocío Acebal, entre otros tantos. En dos tandas de poemas escritos, combinándose el verso con la prosa poética, desde diferentes discursos, el lector disfrutará, además de una pausa, un intermedio de composiciones visuales, como las de la propia Mara Carver o Gustavo Vega, por citar algunas de esas sugestivas evocaciones de la casa.

El ejemplar se cierra con un listado alfabético de sus habitantes (poetas) como de sus estancias (lugar de dónde han surgido los poemas); es decir, destacan los poemas conocidos por los lectores, extraídos de distintas obras que son de cabecera junto con casi una cincuentena de inéditos que los escritores han prestado a la causa: reunirse en torno a la casa, que es también lugar de la poesía. (más…)

Margarita Merino publica «Las «edades» poéticas de Antonio Gamoneda (entre 1947-1998)»

Margarita Merino.

La escritora leonesa Margarita Merino acaba de publicar en este año 2021 el volumen «Las «edades» poéticas de Antonio Gamoneda (entre 1947-1998)», en edición de autor, con origen en su tesis doctoral.

Lo cuenta Eduardo Aguirre en su columna de Diario de León, titulada «Marga Merino, épica de la amistad»:

«(…) Obra de gran interés, por el estudiado y por quien lo estudia. ¿Quién en nuestro país es capaz de escribir 11 páginas de agradecimientos, que además de serlo hacia el poeta y su obra, son un canto a una democracia verdadera, al noble respeto a los maestros (en las aulas o en la vida), recuerdo de los padres y celebración de la infancia, respeto a los vencidos de las guerras y del amor, reivindicación de la concordia sincera…? Leeré el libro con gran interés, porque al leerla siempre siento que está cerca, aunque se encuentre en Tennessee observando a un gorrión en su jardín. El libro incluye al final una larga entrevista que le hizo a Gamoneda en 1996, en la que ella se maravilla de su sentido del humor: «Y hasta reidor». Pero no hay contradicción en esto, sino misterio. Ya sabes, amiga, que Cervantes nos enseñó que a veces humor rima con amor y con dolor. (…)»

 

Antonio Gamoneda, poesía y memoria

«No sé si la voluntad de escribir sobre mi infancia —de escribir mi infancia— tiene alguna causa. El olvido progresa en mí y se hace parte de un silencio intelectual que, fugazmente, me proporciona algo parecido a un bienestar. Un bienestar vacío. En el olvido están los recuerdos. Advierto que mi aprendizaje de vejez no es otra cosa que la forma que adoptan ahora en mí el pasado y sus sombras». Así comienza Antonio Gamoneda el relato de su vida.

POESÍA COMPLETA

En “Esta luz” se reúnen todos los libros de poemas escritos hasta 2019 por Gamoneda, quien, desde su condición solitaria, ha ido construyendo una de las obras más sólidas, personales y renovadoras de la poesía española contemporánea.
El primer volumen reproduce la edición original de 2004, con un texto nuevamente revisado y corregido por su autor. El segundo, recupera para la poesía “Libro de los venenos”, publicado originalmente en 1995, y recoge, fuertemente revisada y en algunos casos reescrita, toda su producción poética desde 2005, incluidos un conjunto inédito, “Las venas comunales”, y sus últimos poemas.

MEMORIAS

Además, los volúmentes «Un armario lleno de sombra» y «La pobreza» recogen sus memorias. En «Un armario lleno de sombra», primer volumen, se convierten en narración e historia. El resultado es este libro, unas memorias de infancia desde el momento en el que estalla la guerra civil española hasta el día antes de cumplir catorce años. «La pobreza», segundo volumen de las memorias del poeta, es a la vez un autorretrato del artista como anciano y un fresco vivísimo de una sociedad atenazada por la miseria moral.

Todos estos libros han sido publicados por el sello editorial Galaxia Gutenberg.

Rubén Pujante Corbalán se alza con el XXI Premio Gerardo Diego de investigación literaria por un ensayo sobre Gamoneda

El ensayo titulado Vértigo y luz. Sublimidad y sinestesia en el ciclo de senectud de Antonio Gamoneda, del investigador Rubén Pujante Corbalán, se ha alzado este 22 de junio de 2021 con el XXI Premio Internacional Gerardo Diego de investigación literaria, que se ha fallado en Santander.

El jurado ha concedido el premio por mayoría a la obra ganadora que «propone soluciones originales para el conocimiento de esta etapa a través de dos visiones: las formas de sublimidad y el fenómeno de trasposición sensorial o sinestesia y su función como música dentro de imaginario de Gamoneda».

El jurado ha destacado «la metodología de análisis tan original empleada para analizar una determinada y concreta etapa de la obra de un poeta».

Se trata de un estudio «muy exhaustivo» —Pujante Corbalán realizó su tesis doctoral sobre Gamoneda— que será publicado por la editorial Pre-Textos.

Rubén Pujante Corbalán es licenciado en Filología Hispánica y Máster en Formación del Profesorado de Educación Secundaria por la Universidad de Murcia. En Francia ha cursado los estudios del Máster 2 ETILA (Études Ibériques et Latino-Américaines), en la Université Rennes 2.

Ha realizado su tesis doctoral sobre la poesía de Antonio Gamoneda y ha publicado entrevistas y ensayos sobre el Premio Cervantes 2006.

Como docente, ha sido auxiliar de conversación en centros de la enseñanza secundaria francesa; entre 2012 y 2016, ha ejercido como lector de español en la Université Rennes 2.

Tras pasar una década enseñando e investigando en Francia, actualmente reside de nuevo en España, donde es profesor de francés en la Educación Secundaria y colaborador de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR).

Publicaciones:

  • Por una noche de amor (y otras historias), de Émile Zola. Traducción y postfacio de Gonzalo Gómez Montoro y Rubén Pujante Corbalán. Ed. Funambulista, 2016.
  • Chejov / Gorki Correspondencia. Traducción: Rubén Pujante Corbalán. Ed. Funambulista, 2016.

Gamoneda, en el libro de entrevistas ‘Entornos de la traducción: poéticas, narrativas, sociedad’ (2021)

Entornos de la traducción: poéticas, narrativas, sociedad
Javier Gómez Montero & Víctor Bermúdez
Red Europea de Traducctores // Castrillo de los Polvazares; 2021, 274 págs.

‘Entornos de la traducción: poéticas, narrativas, sociedad’ es un libro al cuidado de Javier Gómez Montero y Víctor Bermúdez, editado por el ‘Taller de Traducción Literaria, Seminario de Lenguas y Literaturas Románicas de la Universidad Christiana Albertina’ de Kiel (Alemania), que reúne entrevistas realizadas a un total de 18 autores que han participado, durante los últimos 14 años, en los «Encuentros de Traductores» celebrados en la localidad leonesa de Castrillo de los Polvazares.

El libro se abre con dos preliminares justificativos:

En el primero, ‘Itinerarios de una obra’, Javier Gómez Montero señala que «durante las catorce ediciones hasta la fecha de los encuentros de traductores y escritores en la localidad maragata de Castrillo de los Polvazares la prensa de la región se ha hecho amplio eco de la presencia de los afamados Hommes et femmes de lettres que recalaban unos días en las cercanías de Astorga para lanzar o ultimar proyectos de traducción de literatura española a otras lenguas europeas…». También recuerda Gómez Montero que «en convencionales diarios de papel o en la prensa digital fueron así publicándose, desde el año 2006 hasta la actualidad de este 2019 en curso, un amplio abanico de entrevistas de las que aquí se reúnen, apenas reelaboradas, las más significativas».

En el segundo de los preliminares, ’Entornos de la traducción’, Víctor Bermúdez, aborda brevemente los problemas teóricos y prácticos de la traducción y las posiciones a este respecto de los autores entrevistados.

Los autores entrevistados están agrupados en cuatro apartados:

Traducción:
con entrevistas a Miguel Sáenz, Carlos Fortea, Antonio Colinas, Jaime Siles, Lawrence Schimel.

Poéticas:
con entrevistas a Clara Janés, Luis Alberto de Cuenca, Antonio Gamoneda, Luis García Montero, Andrés Sánchez Robayna, César Antonio Molina, Pedro Provencio.

Narrativas:
con entrevistas a José María Merino, Chema Sarmiento, Manuel Rivas, Andrés Martínez Oria.

Sociedad:
con entrevistas a Luis García Montero, Antonio Gamoneda, Jesús García Sánchez, Javier Gomá Lanzón.

Primera traducción de ‘Blues castellano’ al inglés, por Benito del Pliego & Andrés Fisher

Portada del libro.

Antonio Gamoneda, «the greatest living poet in the Spanish language» according to Raul Zurita, is the author of ‘Blues castellano’. Translated into English by Benito del Pliego and Andrés Fisher, ‘Castilian Blues’ is forthcoming in a bilingual edition at Quantum Prose.

Antonio Gamoneda, «el mayor poeta vivo de la lengua española» según Raúl Zurita, es el autor de Blues castellano. Traducido al inglés por Benito del Pliego y Andrés Fisher, Castilian Blues se publicará en edición bilingüe en Quantum Prose.

El último poema de «Amé», la antología que celebra el 90 cumpleaños de Gamoneda

Portada de «Amé», antología de Antonio Gamoneda (Fundación Antonio Pereira, Eolas Ediciones, 2021)

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Último poema de «Amé», antología de Antonio Gamoneda (Fundación Antonio Pereira, Eolas Ediciones, 2021)

El 90 cumpleaños de Gamoneda en la prensa

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Noventa años de una poesía para «extinguir el infierno»

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Por FULGENCIO FERNÁNDEZ
La Nueva Crónica / 30 de mayo 2021

«Amé. Es incomprensible como el temblor de los álamos; / estoy extraviado pero yo sé que amé». Son los dos primeros versos de la ‘Canción errónea’ que en 2012 escribió Antonio Gamoneda por primera vez (ya se sabe que vive en un constante reescribir para desesperación de sus editores) y cuya primera palabra, Amé, es la elegida como título de la pequeña antología de edición única de 90 ejemplares para celebrar el 90 cumpleaños del poeta, ha editado la Fundación Antonio Pereira. Son doce poemas que el propio Gamoneda ha seleccionado de toda su obra y que en la mañana de este 30 de mayo, el día que cumple los 90, protagonizarán el encuentro que un reducido grupo de amigos, pandemia manda, celebrará en la casa de Antonio Pereira y Úrsula Rodríguez, que ha sido reformada para ser la futura sede de la Fundación y el lugar elegido para este aniversario con un grupo de amigos en la casa que vivió, creó y aún mantiene el aroma de su gran amigo, el otro Antonio, Pereira. «Nos gustó la simbología que encierra que el aniversario de Gamoneda sea en la casa de su amigo Pereira», señala Joaquín Otero, actual responsable de la fundación y sobrino del escritor.

El también villafranquino Juan Carlos Mestre es uno de los que leerá algún poema de Gamoneda, también Amancio Prada cantará algún poema musicados para la ocasión, como María José Cordero. «Si la cita hubiera podido ser abierta sería una reunión asamblearia y multitudinaria, pero estamos obligados a que las presencias sean simbólicas pero que representemos a la multitud de amigos y lectores que tiene el amigo Antonio Gamoneda y que ha hecho a lo largo de su vida», explica el citado Mestre.

Se muestra convencido Mestre que tiene mucho sentido la celebración de este aniversario o cualquier otra reunión que se convoque alrededor de la figura de Gamoneda pues, explica, «Antonio no es solamente una de las voces imprescindibles de la poesía contemporánea y, sin duda, el más importante poeta actual vivo de la lengua castellana; es también un referente ético que ejerce una gravitación fundamental sobre el pensamiento crítico de nuestra época».

Pide Juan Carlos Mestre que olvidando por un momento la faceta humana de Gamoneda se valore al poeta como lector de su obra pues, afirma, «en su obra la ética y la estética configuran en él una prodigiosa capacidad creativa, mantenida a lo largo de toda su vida y, hay que decirlo, una maestría que ha iluminado a generaciones enteras de poetas. De alguna manera se ha convertido en un emblema de resistencia intelectual frente a la banalidad de los mediocres discursos que ampara la sociología del mercado y ese infame prestigio de la basura, porque prestigio de la basura es la sociología de los mercaderes».

Juan Carlos Mestre, que ha confesado tantas veces el magisterio de Gamoneda como su admiración hacia él, hasta el punto de definirlo «como el referente de toda mi obra, yo amo la poesía de Gamoneda y admiro su actitud civil, admiro sus posicionamientos ideológicos, siempre lúcidos, siempre desobedientes, sobre todo en épocas de sumisión, y agradezco inmensamente la súbita cualidad de bien que sus palabras, sus poemas, aportan al mundo». Y resume el perfil del poeta leonés con una reflexión contundente, como son Mestre y Gamoneda: «La poesía de Antonio ha contribuido definitivamente a que se extinga el infierno, la mayor y más noble tarea que puede tener un poeta».

«Gamoneda, material de resistencia a punto de cumplir los 90 años» (La Nueva España)

El premio “Cervantes” asturleonés cumple 90 años instalado en la lucidez y la laboriosidad, con la escritura de un tercer tomo de “recuentos de olvidos” y un poemario titulado provisionalmente “Cancionero de la indiferencia”

Por J. C. IGLESIAS
(Publicado en La Nueva España,

Antonio Gamoneda fue un niño republicano. Nació en el corazón del Oviedo burgués y tricolor, frente a la iglesia de San Juan el Real, un 30 de mayo de 1931. Después vino la orfandad paterna, la marcha a León con una madre “bordadora y asmática”. Allí fue un “niño final, nieto de la pobreza”, adolescente madrugador y proletario, camarada de los que “sabían gemir”, esposo que viajaba en trenes “de campesinos viejos y de mineros jóvenes” para visitar a Ángeles Lanza, maestra en las comarcas del carbón, y padre de Ana, Ángeles y Amelia, a las que advirtió: “no vayáis nunca solas a la carretera del norte”.

Estos son algunos datos de la biografía de un hombre que ahora cumple 90 años, el mismo que escribió “no tengo miedo ni esperanza”. En ello sigue, militante en la tarea de alumbrar las esquinas del mal, las tinieblas de la mentira, pero también los parajes de la dignidad, consciente de que “la belleza no es / un lugar donde van / a parar los cobardes”. Esa ha sido su manera de sobrevivir, también de resistir.

(más…)

«Cifras, vértigo, insistencias», por Tomás Sánchez Santiago

[Artículo publicado en el suplemento cultural “La sombra del ciprés”, del diario vallisoletano El Norte de Castilla, el viernes 21 de mayo de 2021, pág. 4]

CIFRAS, VÉRTIGO, INSISTENCIAS

Por TOMÁS SÁNCHEZ SANTIAGO

Portada del suplemento La Sombra del Ciprés, 21-5-2021.

Una evolución poética parece exigir al fin un empujón final del pensamiento que anime a una lectura conclusiva de la obra total del autor. Como si esta necesitara llegar a alguna parte, más allá de lo ya expresado antes, para dotarla a la vez de trascendencia y sentido. No es el caso del itinerario trazado en la poesía de Antonio Gamoneda. A la vista de la escritura surgida en los últimos diez años —desde la aparición de Canción errónea en 2012—, podría decirse que el afán retrospectivo que guio siempre cada uno de sus libros anteriores se complementa con una poesía terminal, sí, pero en aquella misma órbita que revelaba a través de un discurso poético, poderoso como ninguno en el panorama del siglo XX, el peso de una memoria resonante y la necesidad de una imaginería obsesiva que ha perseguido al poeta hasta el final. ¿O quizás es él quien necesita salir cada vez a buscarla? Sea por la propia potencia de esas visiones o por la voluntad del poeta, lo cierto es que un destilado de alusiones biográficas y palabras reiteradas se mantiene indemne, acompañando hasta el final una escritura que se abrocha sin remisión sobre sí misma: “Hablo de ayer pero hoy / aún es ayer”.

Miguel Casado se refiere a esto mismo en un epílogo esclarecedor, señalando que “el autor comparece como heredero de su propia escritura”. Y es así. No solo en los últimos libros publicados (el citado Canción errónea, La prisión transparente, No sé o Las venas comunales) sino también en las ‘mudanzas’ —reelaboraciones de poemas ajenos atraídos a su propio mundo poético—, la escritura de Gamoneda en estos años tiene esa cualidad de interpelación tenaz, de merodeo en torno a un ensimismamiento que acaba por conciliar lucidez y aturdimiento en una suerte de fraseo flotante con recurrencias a una voluntad de ignorancia (“No sé”) o de desentendimiento (“Tú / no tienes nada que decir”), de indiferencia (“No sé qué es vivir, no sé qué es morir y tampoco sé si me importa”) y de cansancio; por no hablar de vacilaciones que trastornan la seguridad de su discurso: “Huiremos al pasado. A mi pasado. Estaremos / relativamente seguros”, se lee en un poema de Las venas comunales para desdecirse luego así: “Pensándolo bien, no sé, / no estoy seguro, no sé / si nos conviene el viaje a mi pasado”.

Pero hay algo significativo. El carácter ensimismado de estos últimos libros, en los que el poeta se confronta de continuo consigo mismo en ejercicios de perplejidad ontológica, se compadece con la búsqueda de aperturas hacia otras presencias, hacia otros acompañantes para compartir la fiebre verbal de un diálogo extremo. Así, muchos poemas de Canción errónea tienen un origen externo, empiezan y terminan en la obra de otros creadores (Gaspar Moisés, René Char, Gelman, Amancio González o Ángel Campos entre otros); del mismo modo, Las venas comunales fue concebido como un libro donde se consuelan mutuamente los poemas versiculares de Gamoneda y las pinturas iluminadoras de Juan Carlos Mestre. Por no hablar de esas Mudanzas que el poeta maneja con soltura admirable como si fueran piezas propias. Es decir, la poesía de Antonio Gamoneda en estos últimos diez años persiste en esa voluntad de mantener a flote nombres y cifras insistentes, capaces aún de picotear el corazón del poeta, pero —y no es ninguna novedad en el autor de Blues castellano— está eso otro: un trasvase, una necesidad de pulsar en compañía vida y lenguaje a la vez; una invitación a mirar con él el resplandor escabroso e inexplicable de la existencia: “Acércate. Bebe conmigo. Un vino habrá que procure la verdadera ebriedad. Hemos vagado en ebriedades falsas”.