* Curiosidades

Años 80, Gamoneda: “Diciéndolo de nuevo” en el “Salón de los vientos”, con Miguel Suárez y otros poetas amigos

Cosas que aparecen: un cartel anunciando un recital, “Diciéndolo de nuevo” (título de uno de los grandes poemas de Miguel Suárez, y un texto absolutamente generacional), en lo que se llamó “Nuevo Salón Cultural”, y más tarde también “Salón de los vientos”, ubicado en las alturas del viejo Teatro Emperador, en León. No pone el año. Tuvo que ser en la primera mitad de los años 80 (Miguel Suárez no había publicado ningún libro, cosa que hizo en 1986).

Descifrar una palabra manuscrita por Gamoneda se vuelve un reto viral en Twitter

La dedicatoria de Gamoneda a Sergio.

El pasado 1 de diciembre de 2019, un twit de Sergio Fernández Martínez @serge_fm (quien actualmente realiza su doctorado en la ULE) relacionado con la caligrafía peculiar de Antonio Gamoneda en una dedicatoria, concretamente con una palabra indescifrable para su destinatario, se convirtió en un reto viral en pocas horas en Twitter, y muchísimas personas se lanzaron, de forma pública o privada —según matiza @sergio_fm—, a elucubrar e intentar dilucidar el palabro en cuestión…

La solución llegó en la tarde noche del 3 de diciembre, de la mano de María Ángeles Lanza, esposa de Gamoneda, gracias a la mediación de @kokoelo que se la comunicó al doctorando. Hay que decir que sólo un pequeño porcentaje de los twitteros dio en el clavo, algunos de ellos con argumentos bastante analíticos, en caso de curiosidad sólo hay que entrar en la red social y dar un paseo por el hilo de conversación generado:

Actividad del twit en la mañana del día 3.

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Archivo familiar / Una foto de juventud de Gamoneda / “Caigo sobre una silla”

Un jovencísimo Antonio Gamoneda. Fotografía del archivo familiar de Gamoneda.

CAIGO SOBRE UNA SILLA

Cuando yo caigo sobre una silla
y mi cabeza roza la muerte;
cuando cojo con mis manos la tiniebla
de las cazuelas, o cuando contemplo
los documentos representativos
de la tristeza, es
la amistad quien me sostiene.

(Del libro Blues castellano, 1961-1966)

“Escondida luz”, una singular antología de Federico García Lorca a cargo de Gamoneda

Escondida Luz
FEDERICO GARCÍA LORCA
Antología, montaje poemático y prólogo de Antonio Gamoneda
Ed. Sibila y Fundación BBVA, Sevilla, 2010.

Un libro que ha pasado bastante desapercibido en estos últimos años es ‘Escondida luz’, una singular antología de Federico García Lorca a cargo del poeta Antonio Gamoneda. No encontrará el lector una selección consabida de poemas. Gamoneda incluye textos de la primera juventud del poeta granadino y extrae unidades poemáticas que encuentra sumidas en sus obras dramáticas. Así, la selección une el sello personalísimo del antólogo al valor propio de los versos de Lorca.

El mayor atractivo de esta original antología –al punto de convertirse en una atrevida propuesta estética– está en incluir fragmentos en versos de obras teatrales que, fuera de su contexto dramático, son considerados aquí auténticos poemas independientes, según expone Gamoneda en su esclarecedor prólogo.

El libro, por tanto, no supone sólo una representativa selección, sino también una recreadora lectura de la poesía de Lorca, realizada por uno de los poetas más reconocidos en lengua española.

Una desoladora anécdota de la memorias de Gamoneda en un artículo de Martínez de Pisón

El optimismo

Por IGNACIO MARTÍNEZ DE PISÓN
Artículo publicado en La Vanguardia, el 30/08/2019

Una de las anécdotas más desoladoras que conozco la encontré en Un armario lleno de sombra, las memorias de infancia del poeta Antonio Gamoneda. Su padre había muerto en 1931, y su madre y él, que entonces era un niño de meses, se habían instalado en León. En 1945 los restos del padre, enterrado en el cementerio de Oviedo, iban a ser arrojados a la fosa común. La madre, que había ahorrado lo suficiente para comprar un modesto nicho, envió al jovencísimo Antonio para que supervisara la operación y, de paso, rescatara las prótesis de oro de la dentadura del muerto. Cuando los trabajadores del cementerio llevaban ya un rato cavando y sacaban restos humanos mezclados con tierra, el chico observó que algunas paladas iban a parar a un montoncito aparte. Una vez vacía la fosa, se armó de valor y echó de allí a los dos hombres. Ellos protestaron, pero Antonio se mantuvo firme. Luego se agachó junto al montón pequeño y fue desmenuzando los terrones hasta dar con unos trozos de dentadura. Tal como sospechaba, los obreros los habían apartado disimuladamente para arrancarles más tarde las piezas de oro. Lo envolvió todo en su pañuelo, regresó a León y se lo entregó a su madre, que se estaba quedando sin dientes por culpa de la piorrea y necesitaba ese oro para su propia prótesis.

Todo en esta brutal anécdota parece aludir a tiempos remotos, inmemoriales, y sin embargo es una historia de ayer mismo, como quien dice. Esa España, la del hambre, era la de la generación de mis padres. La España de mi generación fue la del desarrollismo y la transición. La de mis hijos, nacidos en los años noventa, es la de la democracia plena y la ciudadanía europea. ­Sólo dos saltos generacionales separan a los jóvenes de ahora de ese mundo de extrema miseria, dentaduras podridas y sepultureros sin escrúpulos. Salta a la ­vista que los actuales veinteañeros han sabido escoger mucho mejor que sus padres y sus abuelos el momento de venir al mundo: en Es­paña, ningún tiempo pasado fue mejor. (…)

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Antonio Gamoneda y Concha Espina, dos leoneses que han rozado el Nobel

Los escritores leoneses Antonio Gamoneda y Concha Espina. J. CASARES – Diario de León.

Los leoneses que rozaron el Nobel

(…) Solo cinco españoles lo han conseguido. José Echegaray, en 1904; Jacinto Benavente, en 1922; Juan Ramón Jiménez, en 1956; Vicente Aleixandre, en 1977; y Camilo José Cela, en 1989. Pero en la lista de nominados al Nobel de Literatura hay decenas de autores españoles que finalmente no lograron el galardón. Es el caso de los leoneses Antonio Gamoneda (1931) y Concha Espina (1869-1955). [El primero nació en Oviedo, aunque reside en León desde niño, y lleva apareciendo en las quinielas del premio de forma intermitente desde que le concedieron el Cervantes en 2006. La segunda, de origen santanderino, publicó en 1914 su obra cumbre, “La esfinge maragata”, ambientada en la comarca leonesa de Maragatería, y fue propuesta para el Nobel 25 veces entre 1926 y 1954.]

(…) A la Academia Sueca siempre le ha gustado el misterio. Nunca revela hasta 50 años después los nombres de nominados a los Nobel. (…) Sin duda, es uno de los secretos mejor guardados y, precisamente, este ocultismo suscita todo tipo de quinielas. La casa de apuestas británica Ladbrokes tiene su propia nómina de candidatos, en la que aparecen un centenar de aspirantes al mayor premio de la literatura mundial. El poeta leonés Antonio Gamoneda ha figurado en ella en más de una ocasión. (…)

Este año 2019 la Academia sueca entregará dos premios Nobel de Literatura, después de que el año pasado no llegara a fallarse por un escándalo de abusos sexuales en el seno de la institución que provocaron una cascada de dimisiones. La Academia sueca, en sus horas más bajas, decidía entonces posponer el premio. Así que en octubre se otorgará el de 2018 y el de esta edición. (…)

“TRIACA, Dioscórides-Laguna-Gamoneda”, una exposición de Luis Moro en Segovia

Hasta el 1 de septiembre, el pintor Luis Moro (Segovia, 1969) presenta en el segoviano Torreón de Lozoya TRIACA, Dioscórides-Laguna-Gamonedauna exposición interactiva que vincula el arte, la botánica, la farmacopea y la medicina con la realidad aumentada, la historia y las letras de Antonio Gamoneda. Todas estas disciplinas confluyen en 192 obras —entre acuarelas, esculturas, instalaciones y algunas pinturas— plenas de armonía muy capaces de bajar las revoluciones de nuestra rutina, abstraernos y suspendernos en el tiempo.

Exposición y libro

En la exposición, Luis Moro ha fusionado su arte con el del poeta Antonio Gamoneda para presentar, además de la exposición, el libro TRIACA, Dioscórides-Laguna-Gamoneda, con el que el artista busca adentrar al público en la poesía, la historia de la medicina y la farmacopea, poner en valor la aportación de cada cultura al conjunto del saber y reivindicar las figuras de los doctores Andrés Laguna y Pedacio Dioscórides. “Trabajar con alguien de la grandeza, sencillez y talla poética de Gamoneda ha sido un privilegio y un encuentro mágico, como lo son las plantas que documentamos en el libro sexto del Dioscórides, el clásico de la farmacopea”, destaca el artista segoviano.

Obras de la exposición.