* Curiosidades

«Bilocación de Gamoneda», por Fulgencio Fernández

Bilocación de Gamoneda

POESÍA / Madrid y Albacete acogerán el mismo día y a la misma hora (este martes [21 de junio de 2022], a las siete de la tarde) dos actos literarios en los que el protagonista es el autor leonés Antonio Gamoneda: la presentación del libro ‘Vertigo y luz’ y la del número 100 de la revista Barcarola, un monográfico sobre el poeta.

Por FULGENCIO FERNÁNDEZ
Publicado en La Nueva Crónica de León, el 19 de junio 2022

Es habitual en Antonio Gamoneda que pase de largos silencios a épocas de intensa actividad. El próximo martes vivirá el poeta leonés una curiosa bilocación —pues él no estará en ninguno de los dos escenarios— siendo el protagonista de dos actos literarios, a la misma hora y a muchos kilómetros de distancia. Será concretamente en la Residencia de Estudiantes de Madrid y en el Museo Municipal de Albacete.

En la legendaria residencia de estudiantes se realizará la presentación del libro Vértigo y luz. Sublimidad y sinestesia en el ciclo de senectud de Antonio Gamoneda, de la que es autor Rubén Pujante Corbalán; ensayo que se alzó en 2021 con el XXI Premio Internacional Gerardo Diego de Investigación Literaria. Y en el Museo de Albacete se realizará la presentación del número 100 de la revista Barcarola, que incluye un amplio dosier de más de cien páginas dedicado al poeta leonés y que ha sido coordinado por el autor del ensayo que se presenta en Madrid, Pujante Corbalán.

El autor del libro que se presenta en la Residencia de Estudiantes señala sobre su ensayo que «este libro aborda la escritura de Antonio Gamoneda desde una óptica complementaria a las numerosas aproximaciones que existen sobre el poeta, circunscribiendo el estudio a un corpus que se corresponde con la llamada edad de la vejez o ciclo de senectud. Se parte así de la premisa de que los periodos creativos finales poseen unas características propias y diferenciales con respecto a las edades anteriores, al tiempo que se afianza y acrecienta la estela crítica generada en torno a las obras concebidas desde las postrimerías».

Se muestra convencido Pujante de que el lector encontrará en este ensayo una visión que se articula, en particular, «sobre la idea de una creación entendida como música de la memoria, siendo este enunciado la variante de una de las divisas más reconocibles del autor: que la poesía es un ‘arte de la memoria'».

Y desde esa óptica que apunta el autor del estudio sobre esta etapa creativa y vital de Gamoneda, nacido en 1932, explica Pujante que «se propone la reflexión y análisis exhaustivo de dos mecanismos rítmico-semánticos del lenguaje poético de Gamoneda: de una parte, la fascinante vinculación con la sublimidad y las distintas formas de lo sublime; de otra, la presencia y reiteración de las transposiciones sensoriales o imágenes sinestésicas. Entre los dos rasgos parecen producirse, de hecho, implicaciones que refuerzan la impronta y horizonte estético compartido de esta específica música de la memoria gamonediana».

En el acto de Madrid el autor estará acompañado por Francisco Javier Díez de Revenga.

Centenaria Barcarola

El ‘artífice’ de los dos actos, Rubén Pujante Corbalán, es licenciado en Filología Hispánica y Máster en Formación del Profesorado de Educación Secundaria por la Universidad de Murcia. En Francia ha cursado los estudios del Máster 2 ETILA (Études Ibériques et Latino-Américaines), en la Université Rennes 2.

Realizó su tesis doctoral sobre la poesía de Antonio Gamoneda, y también ha publicado numerosas entrevistas y ensayos sobre el Premio Cervantes y el Princesa Sofía de Poesía Iberoamericana, entre otros muchos reconocimientos en los últimos años.

Escritores y periodistas, entre ellos Gamoneda, piden la gestión colectiva de los derechos de autor

Haz un click para leer la noticia entera en La Vanguardia.

La Vanguardia / 30 de mayo 2022

(…) La Asociación Colegial de Escritores de España (ACE) recuerda que desde el pasado mes de diciembre se tramita en el Congreso como proyecto de ley el real decreto en el que se transpone la directiva europea sobre derechos de autor en el mercado único digital, sujeto todavía a la presentación de enmiendas por parte de los grupos parlamentarios.

Los sucesivos aplazamientos, ha indicado ACE, hacen que siga vigente una normativa «en la que no se contempla de facto el derecho de los autores a percibir la compensación económica justa por el uso de sus publicaciones en prensa por parte de las grandes plataformas de la sociedad de la información». (…)

Los autores y periodistas europeos solicitan que el texto legal definitivo garantice sus derechos y les asegure una remuneración justa y equitativa a través de la gestión colectiva obligatoria de sus derechos. (…)

La petición ha sido firmada por más de mil escritores y periodistas españoles, entre ellos el premio Cervantes Antonio Gamoneda, los premios nacionales de las letras españolas y académicos de la RAE José María Merino y Carme Riera, de los premios nacionales de Poesía Antonio Colinas, Juan Carlos Mestre, Ángeles Mora, Olvido García Valdés y Guillermo Carnero; de Narrativa, Luis Landero y Juan José Millás; de Literatura Dramática, Juan Mayorga y Santiago Martín Bermúdez, entre otros muchos.

Una guía de «Zamora» firmada por Gamoneda

Esta guía turística e ilustrada de Zamora, publicada por la ya desaparecida editorial leonesa Everest en 1970 y reeditada al menos en dos ocasiones, que sepamos, en 1987 y 1990, lleva la firma de Antonio Gamoneda.

Las fotografías de la primera edición son de Andrés Arroyo y la realización artística de Carlos J. Taranilla.

La reedición de 1990 no lleva la firma de Gamoneda en portada.

Un soneto original de Gamoneda para la Alhambra de Granada

Publicado en el diario Ideal (edición Granada)

Juan Boscán, uno de los poetas renacentistas menos conocidos a pesar del notorio interés de su obra, es responsable de un hecho esencial que vino a cambiar el modo de hacer versos en España desde el siglo XV: la introducción de una composición poética conformada por catorce versos de arte mayor y rima consonante, normalmente endecasílabos, organizados en dos cuartetos y dos tercetos. Es decir, el soneto.

En la dedicatoria a la duquesa de Soma de sus composiciones, intituladas ‘Las obras de Boscán y algunas de Garcilaso de la Vega’, obra que se publica en 1543, un año después de su muerte inesperada, el poeta catalán dejó escrito cómo se produjo dicho acontecimiento: «Estando un día en Granada con Navagero, tratando con él en cosas de ingenio y de letras, me dijo por qué no probaba en lengua castellana sonetos y otras artes de trovas usadas por los buenos autores de Italia: y no solamente me lo dijo así livianamente, más aún me rogó que lo hiciere…».

Este encuentro afortunado hacia 1526 entre Juan Boscán y Andrea Navagero, embajador de Venecia, tuvo lugar en los jardines del Generalife, dado que la corte del emperador Carlos V se encontraba en ese momento instalada en la ciudad palatina de la Alhambra, y resultó clave para que los siglos XVI y XVII, en los que florece el Renacimiento y el Barroco, hayan sido el momento culminante de la poesía española utilizando como herramienta el soneto.

Altas cotas

Garcilaso de la Vega, Luis de Góngora, Francisco de Quevedo, Lope de Vega, Miguel Cervantes, Federico García Lorca… han sido algunos de los artistas que siguieron las prácticas recomendadas por el embajador veneciano y llevaron a esta estructura poética a las más altas cotas de dominio y perfección, manteniéndose su uso en la lírica española hasta el momento presente.

El Patronato de la Alhambra y Generalife rememora este hecho literario con el proyecto cultural ‘Navagero: La Alhambra al itálico modo’, una propuesta coordinada por la profesora, crítica literaria e investigadora Remedios Sánchez que se extenderá hasta 2026 y «reunirá a grandes autores de prestigio nacional e internacional para que compartan sus impresiones sobre las composiciones al itálico modo», ha destacado la directora general del Patronato de la Alhambra y Generalife, Rocío Díaz. Entre otros, los premios nacionales de Literatura o de la Crítica Luis García Montero, Ángeles Mora, Raquel Lanseros, Javier Salvago o Juan Antonio González Iglesias; o el premio Cervantes Antonio Gamoneda. Todos ellos aportarán a la Alhambra, además, una composición original sobre el monumento granadino, que se recogerá en una futura publicación.

El proyecto ‘Navagero’, que tendrá una sección en la web del Patronato de la Alhambra, pondrá el foco igualmente en la promoción y proyección de la mejor poesía escrita en español, e incluirá otras actividades para recordar la trascendental relación existente entre el Conjunto Monumental de la Alhambra y el Generalife y la literatura. Eso sí, con el soneto como protagonista.

La colección Adonáis celebra sus 75 años con una exposición en Alcalá de Henares

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La sede del Instituto Cervantes de Alcalá de Henares (en la calle Libreros 23) acoge, hasta el 17 de julio de 2022, la exposición ’75 aniversario de los Premios Adonáis’, un magnífico repaso a la trayectoria del galardón más longevo dedicado a la joven poesía en España.

Con ‘Sublevación inmóvil’, Gamoneda quedó finalista del premio Adonáis en 1959.

La historia de la poesía española del siglo XX no puede entenderse sin la colección Adonáis. Una colección que, desde su inicio en 1943, «ha estado abierta a todas las corrientes poéticas, alejándose de cualquier tendencia de grupo», explican desde ediciones Rialp, la editorial que se hizo cargo de la colección en 1946.

Entre los ganadores del ‘Premio Adonáis’ están José Hierro, Claudio Rodríguez, Francisco Brines o José Ángel Valente; entre sus accésits, Antonio Gala, Ángel González, Julia Uceda, José Agustín Goytisolo o Antonio Colinas; e, incluso, entre sus finalistas, Antonio Gamoneda.

Para celebrar los 75 años de vida de esta colección en la familia de Rialp, tanto la editorial como el Instituto Cervantes han organizado una exposición, que hace parada en Alcalá de Henares, y que permite conocer «a través de los poemarios cómo ha sido la evolución de la poesía en nuestro país».

75 Aniversario de los Premios Adonáis

La exposición muestra un total de 84 libros, así como textos, diplomas de los ganadores, imágenes y un video. Organizada cronológicamente en seis secciones, en función de las distintas etapas que ha vivido el premio desde su creación, la muestra incluye secciones dedicadas a los directores de la colección, jurados y poetas premiados. A lo largo del recorrido el visitante puede escuchar poemas recitados por sus propios autores, grabados por la Fonoteca Española de Poesía.

Entre los libros que forman parte de la exposición destaca también una publicación leonesa, «La poesía leonesa y la Colección Adonáis. Una historia revisada», de Sergio Fernández Martínez, editado por Eolas dentro de la colección «Libros… a cuentagotas».

Y en este último libro, casi al final, encontramos esta valoración de Antonio Gamoneda sobre la colección Adonáis:

Portada del libro.

 

Olga Rodríguez / Poesía en Bagdad (Antonio Gamoneda y Faik Husein)


[Nota: Reproducimos algunos fragmentos del libro Aquí Bagdad. Crónica de una guerra (Velecio Editores, 2004), escrito por la periodista Olga Rodríguez Francisco (León, 1975), que fue corresponsal de la SER en Bagdad en 2003, durante la guerra contra Irak. Están extraídos de las págs. 274-278, donde se cuenta cómo se sentía la periodista tras la entrada de las tropas estadounidenses en la capital iraquí, las mismas tropas que habían disparado contra el Hotel Palestina provocando la muerte del periodista ucraniano Taras Protsyuk y del reportero gráfico español José Couso.]

«(…) Por la noche, a modo de despedida, nos reunimos en la habitación 503. Pusimos música y bailamos, y cuando lo hicimos nos dimos cuenta de que desde la muerte de Couso, no habíamos escuchado ningún disco, ninguna de esas melodías que nos acunaron durante los bombardeos.

(…) Decidí quedarme más semanas tras la entrada de los estadounidenses porque necesitaba contar lo que estaba ocurriendo: los saqueos, las carencias de la población civil, la pasividad de los americanos, la falta de seguridad. Permanecí más tiempo porque sentía aún una curiosidad extrema. Ansias de saber sobre muchos, de observar sus cambios, y de asegurarme de que estaban bien.

(…) Alguien advirtió de que se hacía tarde. Todos corrieron hacia sus vehículos, bajaron las ventanillas para decir adiós con las manos y desaparecieron. Me quedé apoyada en una columna del hall del hotel mirando el polvo que había dejado el convoy a su paso. Sonó un estruendo. Una explosión. Bagdad seguía sangrando y quienes nos habíamos quedado nos sentimos más solos. A partir de ese día, cada vez que me encontraba con algún periodista que había estado durante la guerra, nos abrazábamos aunque nunca hasta entonces hubiéramos cruzado una palabra.

Me dirigí nuevamente hacia mi habitación diciéndome que Irak seguía ahí a pesar de todo. Tenía que entrar en directo en la radio, como siempre, y tratar de observar y analizar lo que ocurría en la capital del país. La posguerra fluía, contemplada por cada vez menos testigos occidentales. Se habían ido muchos y todavía no habían llegado todos sus relevos. Ese pensamiento era lo único que me daba fuerzas para creer que mi estancia era útil, porque me encontraba en un momento en el que sólo la creencia en la solidaridad me empujaba a seguir adelante. Comenzó una nueva etapa, ya sin casi amigos corresponsales en Bagdad. Telefoneé a mi madre. Sonaban disparos cerca del hotel. Sentí saturación y asfixia ante el sufrimiento propio y ajeno. Pedí a mi madre que me leyera algo.

—Poesía —le dije. Sabía que tenía libros a mano.

De brasas son los ríos.
De escamas son las palabras.
Mi señora, te traemos Bagdad como un ataúd,
arrebatamos para ti los espejos y el incienso de
Sumeria.
Duerme, mi señora.

Era un libro de Faik Husein. Después abrió uno de Antonio Gamoneda:

—La que calla y desprecia, la que extiende
las mantas, la madera, los sudarios
sobre la vida; la que entiende el gesto
de los que existen y no hablan;
ésta que advierte y sigue con sus manos grandes
el movimiento de la tierra y fija
el rostro de la luz, ésta es la vieja
madre del miedo, la que espera y calla

Siguió y terminó leyéndome versos de una recopilación de poesía africana:

—Duérmete mi niño y no llores.
Te traeré un sapo
de nuestra granja de Awututu.
Duérmete mi niño y no llores.

Sentí cada verso como una caricia. Encontré en esos poemas la sensación que buscaba. Me ayudaron a recordar que no todo es la angustia que padecía Bagdad. Hubo algunas poesías más. Al final, nos reímos y después yo me sentí mucho mejor. (…)

«Siempre había más presos que naranjas», una exposición de José María Guijarro en el Museo Barjola

Este viernes 8 de abril, a las 19 horas, se inaugura en el Museo Barjola (C/ Trinidad 17, Gijón) la exposición «Siempre había más presos que naranjas», del artista manchego José María Guijarro, gestada al amparo de la poesía de Antonio Gamoneda y, más en concreto, de uno de los versos del libro Lápidas. Se podrá visitar hasta el 12 de junio de 2022.

Sucedían cuerdas de prisioneros; hombres cargados de silencio y mantas. En aquel lado del Bernesga los contemplaban con amistad y miedo. Una mujer, agotada y hermosa, se acercaba con un serillo de naranjas; cada vez, la última naranja le quemaba las manos: siempre había más presos que naranjas.

Cruzaban bajo mis balcones y yo bajaba hasta los hierros cuyo frío no cesará en mi rostro. En largas cintas eran llevados a los puentes y ellos sentían la humedad del río antes de entrar en la tiniebla de San Marcos, en los tristes depósitos de mi ciudad avergonzada.

ANTONIO GAMONEDA
Del libro ‘Lápidas’ (1977-1986)

Reproducimos el texto de la comisaria de la muestra, Laura Gutiérrez.

SIEMPRE HABÍA MÁS PRESOS QUE NARANJAS

José Mª Guijarro

Por LAURA GUTIÉRREZ

Licenciado en Filosofía y Letras, su obra se caracteriza, entre otras cosas, por la simbiosis entre pensamiento y objeto desarrollando una práctica artística fundamentada, según sus propias palabras, en la defensa de que, en el arte como en la vida, el reto consiste en “intentarlo y fracasar, en fracasar cada vez mejor”.

Este artista es, sin duda, uno de los creadores conceptuales españoles más sobrios e interesantes. Ha realizado numerosas muestras individuales, entre otras, en el Museo de Bellas Artes de Santander, en el CAB de Burgos, en Heinrich-Heine-Institute in coperation with Mahn-und Gedenkestätte and Jüdischen Gemeinde Düsseldorf. La última ha sido en 2018 “Negra leche del alba” en la Galería F2 de Madrid. Cuenta además con obras en colecciones tan destacadas como las del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS), la Fundación ARCO, el Museo de Arte Contemporáneo Patio Herreriano de Valladolid, el Banco de España y el Artium de Vitoria, entre otras.

En su trabajo, desde el principio, el poso del interés por la reflexión —filosófica, matemática…— vinculada al lenguaje y a la expresión literaria y poética, se traduce en la plasmación de una obra contundente, tanto en lo formal como en lo conceptual. Él mismo nos ayuda con la palabra a vislumbrar la poética de su expresión, manejando en sus afirmaciones las claves para seguir el rastro creativo: “Siempre me ha gustado lo que Wittgenstein viene a decir en el Tractatus: el lenguaje es una pintura del mundo. El lenguaje originario era el lenguaje hablado, la escritura vino después, y en el habla son significantes, además de la palabra, el ritmo, la entonación, la melodía”.

En esta ocasión la exposición planteada en el Museo Barjola se gesta al amparo de la poesía de Antonio Gamoneda. La frase ‘siempre había más presos que naranjas’ de uno de sus versos, da la pauta del poemario plástico con el que nos encontraremos.

José María Guijarro estructura piezas de armónico silencio enlazando elementos que tejen un relato escondido bajo el manto de la expresión plástica. Avanza y entra de lleno en un viaje con el espectador con el que recorrerá, mano a mano, subido a la estela de algunos de los versos de Gamoneda publicados en el libro Lápidas, el difícil camino del recuerdo vinculado al olvido, ofreciéndonos “toda la rotundidad y el silencio del que es capaz la palabra” según reza en la sinopsis del propio libro.

José María Guijarro. Fotografía: Arnaldo García / El Comercio.

Gamoneda encabezará el jurado del III Premio de Poesía joven de la Fundación Monteleón

Antonio Gamoneda.

La Fundación Monteleón recupera el Premio de Poesía joven paralizado durante 9 años. Esta es la tercera edición después de las celebradas en 2013 y 2014 y pretende recuperar también su periodicidad anual como el resto de actividades culturales y premio como el de relatos cortos, el de música o el de cuentos. Las bases son similares a las de la última edición, se podrán consultar en su página web y los poemarios se deberán entregar desde hoy y hasta el 10 de junio.

Un jurado encabezado por el Premio Cervantes 2006, Antonio Gamoneda, y en el que también figuran Tomás Sánchez Santiago y Juan Carlos Mestre, elegirá al ganador que se llevará 3.000 euros, un premio «para dignificar» a la buena poesía joven.

Ana Blandiana, sobre Gamoneda

Ana Blandiana.

Con motivo de la publicación de ‘Un arcángel manchado de hollín’ (Ed. Galaxia Gutenberg) a finales de 2021, la gran poeta rumana Ana Blandiana visita de nuevo España haciendo tan sólo tres paradas; una de ellas, en León, donde ofrece un recital este viernes 1 de abril. De la entrevista que le hace el poeta Rafael Saravia para La Nueva Crónica de León extraemos este párrafo:

(…)
— ¿Conoce a algún autor de nuestra ciudad?  
— Leí con pasión y admiración la literatura de los grandes escritores españoles clásicos y modernos, e incluso algunos poetas contemporáneos que conocí en festivales de poesía o ferias del libro. Pero en el caso de estos últimos, generalmente no sabía en qué ciudad habían nacido o en qué ciudad vivían. Sin embargo, si lo pienso bien, Antonio Gamoneda —con el que leí poesía  en un recital organizado en Madrid por el Instituto Cultural Rumano— es de aquí, al igual que Juan Carlos Mestre, que me concedió el honor de participar en la presentación de uno de mis libros en Madrid hace unos cuantos años. En cuanto a Tomás Sánchez Santiago, que vive en León pero nació en Zamora, nos conocimos en una librería de Zamora. Ese momento fue luego descrito por él en un poema de gran sensibilidad sobre las circunstancias de aquel encuentro, un poema que me impresionó y que admiro.
(…)

Ana Blandiana: «Sin el silencio el poema es solo un montón de palabras», una entrevista de Rafael Saravia en La Nueva Crónica de León.

Gamoneda, en la Fundación Nazim Hikmet (Estambul, 2008)

Antonio y María Ángeles en la Fundación Nazim Hikmet, Estambul, febrero 1008.

Antonio Gamoneda visitó la Fundación Cultural Nazım Hikmet el 13 de febrero de 2008, durante un viaje a Estambul, invitado por el Instituto Cervantes, en compañía de su mujer María Ángeles Lanza.

Gamoneda, que tradujo al español versos del poeta turco Nazim Hikmet (1902-1963) en los tiempos de la dictadura de Franco, comentó durante esta visita que se encontró con la poesía de Nazim por primera vez en la traducción francesa de Hasan Güreh (Sabahattin Eyuboğlu), y que esos ejemplos franceses fueron los que tradujo en un principio.

Antonio Gamoneda en la Fundación Nazim Hikmet, Estambul, febrero 1008.

Gamoneda ya es poesía en Oviedo: placa en su casa natal y un banco con el poema «Amor»

Poema de Gamoneda en un banco de la Plaza de la Poesía, en Oviedo.

El Gran Bulevar de El Vasco, en Oviedo, contaba ya desde hace un tiempo con una Plaza de la Poesía. Desde el pasado 21 de marzo de 2022, Día Mundial de la Poesía, la circunstancia es aún más palpable: allí se han instalado un total de ocho bancos, cuyo diseño emula las páginas de un libro abierto, y en cada uno se ha inscrito un poema  representativo de autores como los asturianos Antonio Gamoneda, Ángel González y Aurelio González Ovies, o el americano Walt Whitman.

En el caso concreto de Gamoneda, el poema inscrito en el banco es el titulado «Amor» (dedicado en su día a María Ángeles Lanza, esposa y compañera del poeta):

Mi manera de amarte es sencilla:
te aprieto a mí
como si hubiera un poco de justicia en mi corazón
y yo te la pudiese dar con el cuerpo.

Cuando revuelvo tus cabellos
algo hermoso se forma entre mis manos.

Y casi no sé más. Yo sólo aspiro
a estar contigo en paz y a estar en paz
con un deber desconocido
que a veces pesa también en mi corazón.

ANTONIO GAMONEDA
(Del libro «Blues castellano»)

El asunto no se queda ahí. El pasado 21 de marzo, la ciudad de Oviedo también quiso rendir un homenaje a dos de sus hijos ilustres, los poetas Antonio Gamoneda (Premio Cervantes 2006) y José García Nieto (Premio Cervantes 1996), cuyos nombres han quedado grabados en la céntrica calle Melquíades Álvarez. Allí se han instalado sendas placas, una en el nº 25 (casa natal de Gamoneda), y otra en el nº 6 (donde vivió García Nieto).

Gamoneda, durante el descubrimiento de una placa en su casa natal, en el nº 25 de la calle Melquiades Álvarez, en Oviedo, el pasado 21 de marzo de 2022,

A descubrimiento de las placas asistieron el propio Gamoneda y familiares de García Nieto, arropados por miembros de la Corporación municipal —entre ellos el alcalde, Alfredo Canteli— y por seguidores de sus obras. Además, fueron obsequiados respectivamente con sendas copias de las placas.

La de Gamoneda reza así: «En este solar, el 30 de mayo de 1931, nació el poeta / Antonio Gamoneda, premio Europa y premio Cervantes de las letras españolas»

Gamoneda —asturiano y leonés de adopción, ya que vino al mundo en Oviedo, en 1931, pero con solo tres años se trasladó con su madre recién enviudada a León, donde ha residido desde entonces— agradeció al consistorio ovetense tal «inteligente iniciativa» al coincidir el acto —que se celebró junto a la iglesia de San Juan el Real— con la efeméride del Día Mundial de la Poesía, algo que, a su juicio, debería celebrarse «todos los días del año».

Y recitó dos de sus poemas, uno de ellos una breve composición en lengua asturiana, bajo el título «Enantes del día», que forma parte de las colaboraciones que ha realizado con el tenor Joaquín Pixán, con quien ha compuesto poemas y canciones en bable. El autor de «Descripción de la mentira», «Arden las pérdidas» o «Libro del frío» leyó un segundo poema inspirado en los cuadros de Vermeer y Brueghel, que alude a una fiesta que «podría ser la de cualquier aldea asturiana».

En el Facebook del Ayuntamiento de Oviedo se pueden ver algunos vídeos relacionados con el acto:

Copia de la placa de la «calle Poetas Gamoneda», en Oviedo.

:: Calles con el nombre de Gamoneda

En Oviedo ya existe, desde hace unos años, la «calle Poetas Gamoneda», dedicada a Antonio Gamoneda padre (autor de Otra más alta vida, en 1919) y a Antonio Gamoneda Lobón hijo (Premio Cervantes 2006, autor de libros como Sublevación inmóvil, Descripción de la mentira, Lápidas, Cecilia, Arden las pérdidas, Un armario lleno de sombra o La pobreza).

En León capital también existe, desde hace años, una recoleta y pequeña calle Antonio Gamoneda ubicada en el barrio de La Serna, cerca del parque de La Granja, a las afueras de la ciudad. Lo mismo sucede en Trobajo del Camino (León) —donde la calle Antonio Gamoneda es asimismo muy pequeñita, y se encuentra en un entorno de calles con nombres de escritores leoneses— y en San Andrés del Rabanedo (León) —donde la calle Antonio Gamoneda también está localizada en un entorno de calles con nombres de escritores leoneses, muy cerca de la Oficina de Correos y del Parque Juan Pedro Aparicio—.

También existe una calle Antonio Gamoneda en Alcalá de Henares (Madrid), donde tienen una calle todos los Premios Cervantes.

Gamoneda, grabado en el corazón de Oviedo

El poeta astur-leonés Antonio Gamoneda ya cuenta con otra placa más con su nombre, esta vez ubicada en su casa natal en Oviedo, en la calle Melquiades Álvarez nº 25.

El Ayuntamiento de Oviedo rinde homenaje a Gamoneda colocando una placa en su casa natal

Casa Natal de Gamoneda, en Oviedo.

El Ayuntamiento de Oviedo rinde homenaje a los poetas Antonio Gamoneda y José García Nieto, este lunes 21 de marzo de 2022, Día Mundial de la Poesía, con la instalación de dos placas con su nombre en la calle Melquiades Álvarez, al lado de la casa natal del primero y de la vivienda en la que residió el segundo.

Las dos placas que se colocarán estarán instaladas en la calle Melquiades Álvarez, 25, casa de nacimiento de Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931), y en el número 6, casa donde vivió el escritor José García Nieto.

La instalación de las dos placas está también relacionada con el proyecto «Oviedo, ciudad literaria».

Placa de la calle Poetas Gamoneda, en Oviedo.

En Oviedo ya existe la «calle Poetas Gamoneda», dedicada a Antonio Gamoneda padre (autor de Otra más alta vida, en 1919) y a Antonio Gamoneda hijo (Premio Cervantes 2006, autor de libros como Sublevación inmóvil, Descripción de la mentira, Lápidas, Cecilia, Arden las pérdidas, Un armario lleno de sombra o La pobreza).

Ambos poetas Gamoneda, padre e hijo, nacieron en Oviedo, aunque Antonio Gamoneda Lobón (hijo) se trasladó a vivir a León con su madre siendo muy pequeño, después de que su padre muriera.

Ubicación (punto rojo) de la calle Poetas Gamoneda en Oviedo.

Gamoneda en fotografías de Fernando Rubio (años 70)

Fotografías y montaje: Fernando Rubio.

Con estas palabras presenta Fernando Rubio en su muro de Facebook este mosaico de fotografías de Antonio Gamoneda realizadas en los años 70:

(León de la esperanza)

La tierra siente cuando yo la canto.
La tierra es bella, silenciosa, fría,
y el hombre es el dolor, y yo quería
sonar a hombre sin sonar a llanto.

Quería acaso pronunciar un canto
mitad de tierra con mitad de hombría…
Pueblo mío, faltaba todavía
abrir tu noble, silencioso manto

y verte, pueblo, con mirada pura,
el viejo corazón rojo y profundo
y advertir que dispone sus escalas.

Porque es preciso conquistar la altura
para el inmenso corazón del mundo,
para esta tierra que nació sin alas.

Antonio Gamoneda Lobón,
en la contraportada de su libro
«León de la Mirada» (ed. Espadaña, 1979)

La portada del libro «León de la Mirada» es una fotografía, hecha por mi, de la torre sur de la Catedral de León, vista a través de las ramas de un florecido pruno, que ya no existe.

Y, si os fijáis, en el nombre de esta serie de fotografías, «León de mi mirada gráfica», Gamoneda ha tenido una influencia fundamental.

Leyendo su biografía, me he dado cuenta de la práctica coincidencia en el tiempo del comienzo de su trabajo cultural en la Diputación en 1970 y de mis comienzos como fotógrafo de prensa y su libro «León de la Mirada», con el fin de mi paso por el reporterismo gráfico en 1979.

Con mis fotografías de los años 70 y mi admiración, te envío un fuerte abrazo.

¡Grande, Gamoneda! Estoy deseando que llegue el 2032 y tú mismo, tú, abras tu legado de la Casa de las Letras. (León es tierra de centenarios, no lo olvides).

FERNANDO RUBIO

«El agua en la poesía hispánica», una antología realizada por Gamoneda (1972)

«El agua en la poesía hispánica»

Ed. Institución Fray Bernardino de Sahagún, 1972, León.
Edición de 1.200 ejemplares, de éstos 500 numerados.
Antonio Gamoneda es el compilador de esta antología
y el autor del prólogo de la misma, que lleva el título de:
«El tema del agua en la poesía hispánica».

El «villancico» inédito de Gamoneda

Gamoneda de niño (hacia 1932).

Gamoneda de niño (hacia 1932).

Hace unos años, en una entrevista que Verónica Viñas le hizo a Antonio Gamoneda para Diario de León, el poeta reconoció ser el autor de un villancico que la periodista había aprendido de pequeña [este es el fragmento de la entrevista]:

[…] Verónica Viñas.—Aunque odio las Navidades, recuerdo un villancico precioso que me enseñaron en la escuela. Decía así:

«…Y un chiquitín charlatán,
puesto en la punta del pie,
se asoma y dice: José,
pónle tu capa,
que está nevando…»

¿Le suena?

Antonio Gamoneda.—Lo escribí hace 40 años porque una maestra de mis hijas, Ofelia, muy cariñosa, inteligente y católica, me lo pidió para cantarlo en familia.

[…]

Hablando de esto un día con Amelia Gamoneda, hija mayor del poeta, resultó que ella conservaba esta versión del villancico escrito por su padre, que reproducimos aquí:

Nevaba mucho en Belén
la noche que Dios nacía.
¡Qué bonito y que alegría,
pero qué frío también!

El niño estaba en el suelo
como una rosa desnudo.
¿Por qué no quiso si pudo
venir vestido del Cielo?

Dos ángeles tejedores
de prisa y muy buena gana
le están haciendo de lana
una nana de colores.

Y un chiquitín charlatán
puesto en la punta del pie
se asoma y dice: “José,
ponle tu capa, que están
dale que dale y no sé
cuándo cuándo acabarán”
.

Antonio Gamoneda

NOTA: Cuando las líneas anteriores se publicaron en la revista digital TAM TAM PRESS (el 25 de diciembre de 2014), apareció este comentario, con matices interesantes y emotivos de la profesora Ofelia Díaz:

«Yo soy Ofelia Díaz, la maestra a quien Antonio Gamoneda dedicó este villancico como felicitación en unas navidades cuando Amelita Gamoneda era mi alumna. Para completar el entusiasmo con que lo recibí, mis hijos me sorprendieron cantándolo la noche de Nochebuena. Ellos le habían puesto música. Y en las Navidades siguientes lo enseñé en clase y conseguí que Verónica Viñas –que también era mi alumna– con otra niña (creo recordar que se llamaba Isabel) lo cantaran a dos voces maravillosamente. Guardo un recuerdo precioso de aquel episodio y, por supuesto, conservo el original escrito a mano por Gamoneda con su afectuosa dedicatoria.
En la letra que aquí figura hay una palabra confundida. Aquí dice el niño estaba ”en el suelo” y el original dice: el niño estaba ”entre el hielo”.
Han pasado muchos años –ya tengo 92– y me alegra enormemente haber encontrado esto en Internet.»

«Gamoneda 90 años», un vino en homenaje a la trayectoria del poeta astur-leonés

Poesía, arte y vino para rendir homenaje a Antonio Gamoneda

La bodega Vile La Finca, con la colaboración de la galería de arte Ármaga y la Denominación de Origen León, ha realizado una edición especial de 225 estuches de vino dedicados al poeta y Premio Cervantes Antonio Gamoneda, en su 90 aniversario, «en agradecimiento y homenaje por su contribución» a la cultura.

«Tenemos un premio Cervantes en León, y que mejor que homenajearle aunando tres artes como son el vino, el dibujo y la poesía», señaló Marga Carnero, propietaria de Ármaga, durante la presentación de los estuches en la Vilateca (calle Villafranca, en León).

Cada una de las tres botellas de cada estuche lleva impreso en la etiqueta el título de un poemario de Antonio Gamoneda, concretamente ‘Prisión transparente’, ‘Arden las pérdidas’ y ‘Descripción de la mentira’. Por fuera, en el estuche se puede leer «Gamoneda 90 años» sobre la firma de Gamoneda, y dentro se un incluye un grabado con un retrato del poeta elaborado por el artista leonés Amancio González Andrés, además de un tarjetón en el que se puede leer:

«A D. Antonio Gamoneda como muestra de agradecimiento por su contribución a la cultura.

Con motivo del 90 aniversario se ha realizado una edición de 225 estuches de tres botellas de vinos «Vile La Finca» D.O. León seleccionados por Javier Carlón y una obra gráfica del artista D. Amancio González, numeradas de la siguiente forma: 175 estuches del 1 al 175, y 50 estuches numerados P/A (prueba de autor). León, 2021″

Y dentro de cada botella… ¿qué hay? Pues un vino bastante especial, acorde a la calidad del poeta y del escultor, según sus autores. Se trata de «una nueva elaboración de este año, muy apropiada porque es un Vile la Finca 2016, una añada fantástica y un tinto que ha recibido los galardones más importantes de este año», explicó Antonio Vázquez Muñoz-Calero, consejero delegado de Vile La Finca. Concretamente, este vino recibió 91 puntos en la Guía Peñín y 94 en los premios ‘Decanter’, y también se alzó este año con el remio Zarcillo de Plata 2021.

Los estuches se han puesto a la venta en la galería Ármaga, Carlón Sabores y en Vile La Finca.

 

Gamoneda, entre los firmantes del manifiesto para blindar las pensiones

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Unas 150 personalidades del mundo de la cultura y la economía —entre ellas el poeta Antonio Gamoneda, y 400 organizaciones han firmado un manifiesto en el que reclaman que las pensiones estén blindadas en la Constitución, y piden a la ciudadanía que acuda el próximo sábado 13 de noviembre a las 12 horas a la Puerta del Sol (Madrid) a la manifestación convocada por la Mesa Por el Blindaje de las Pensiones (MERP).

El manifiesto, publicado en el diario ‘El País’ y presentado en el Ateneo de Madrid, considera que ante las decisiones que van a tomarse en los próximos meses, es necesario proteger las pensiones públicas promoviendo una reforma de la Constitución. Entre los firmantes están la que fuera alcaldesa de Madrid Manuela Carmena, la vicepresidenta de la Generalitat, Mónica Oltra, el diputado Joan Baldoví, o el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla.

El texto defiende una reforma que incluya la «prohibición expresa» de que cualquier gobierno pueda recortar o privatizar, total o parcialmente, el Sistema Público de Pensiones y que se «recoja como obligación constitucional el mantenimiento del poder adquisitivo real de las pensiones públicas».

El manifiesto también resalta que el Sistema Público de Pensiones es un «pilar» de la cohesión social, es la «principal fuente de justicia e igualdad», y debe garantizar las condiciones de vida de la mayoría, tanto en el presente como en el futuro. «Hay que protegerlo y reforzarlo», subrayan.

«Caen sílabas negras», una exposición de Julia Llerena que se apoya en versos de Gamoneda, Valente y Juarroz

‘Caen sílabas negras’, exposición de Julia Llerena en la Galería Sabrina Amrani (Madrid). Serie de bordados sobre lino, 2021.

Por LUISA ESPINO / El Cultural,

Siempre me ha fascinado de Julia Llerena (Sevilla, 1985) su capacidad de transformar los objetos más insignificantes en armónicas composiciones. Tiene una sensibilidad especial para dar forma al caos, algo así como una arquitectura del desecho. Comenzó trabajando con materiales que recogía en su camino a la facultad, en un trayecto en el que la imagino parando aquí o allá obnubilada con aquellas pequeñas cosas en las que muchos no reparamos –un trozo de metal oxidado, una botella hecha añicos…– y que ella convierte en eso otro que hemos llamado arte.

El trabajo de Llerena ha ido creciendo sobre este impulso, depurándose y sumando nuevos elementos. A esa primera fase de derivas le siguió otra más cósmica (aún), con el universo como tema central de instalaciones, vídeos y fotografías y, en los últimos tiempos, una preocupación por el uso del lenguaje y su representación. En realidad, sus nuevas creaciones siguen siendo marcadamente arqueológicas, solo que ahora su materia prima son las palabras de otros. Con ellas ha construido Caen sílabas negras, su primera exposición en la galería Sabrina Amrani, apoyándose en los versos de Antonio Gamoneda, José Ángel Valente y Roberto Juarroz, transformando sus poemas en espectogramas bordados en tres piezas textiles que articulan el espacio con sus serpenteantes movimientos.

La selección de estos autores no es casual, le interesa de ellos sus reflexiones sobre el lenguaje, el vacío, la materia, la fragmentación, elementos medulares también de su obra plástica. (…)

JULIA LLERENA / EXPOSICIÓN
Caen sílabas negras
Galería Sabrina Amrani (Madera, 23. Madrid)
Hasta el 24 de julio

«Yo, sin ojos». Dos sonetos de Gamoneda en una obra de Julia Llerena (CAAC, 2021)

«Yo, sin ojos» (2020), una pieza de Julia Llerena sobre dos sonetos de Gamoneda.

«Yo, sin ojos» (2020) es el título de esta pieza de la artista andaluza Julia Llerena (Sevilla, 1985) que se puede contemplar estos días en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), dentro de la exposición colectiva Escultura expandida (concebida como una celebración de las reinvenciones que ha vivido este ámbito a través de un estimulante diálogo entre creadores consagrados –Louise Bourgeois, Pepe Espaliú, Soledad Sevilla o Cristina Iglesias– y jóvenes artistas).

La pieza de Julia Llerena, concretamente, se articula a través de tensos cables de acero horizontales que, a modo de versos, reproducen dos sonetos de Antonio Gamoneda, recreando el verbo del Premio Cervantes a través de pequeños objetos encontrados por la artista en su vida cotidiana.

Julia Llerena toma el título para esta obra, «Yo, sin ojos», de un verso de los dos sonetos de Gamoneda recreados en la pieza:

MÚSICA DE CÁMARA

I

Si pudiera tener su nacimiento
en los ojos la música, sería
en los tuyos. El tiempo sonaría
a tensa oscuridad, a mundo lento.

Mezclas la luz en el cristal sediento
a intensidad y amor y sombra fría.
Todavía silencio, todavía
el sonido no tiene movimiento.

Pero llega un relámpago; se anudan
en los ojos lo bello y lo potente.
La fría sombra se convierte en fuego.

La belleza y el ansia se desnudan.
La música se eleva transparente.
Oh, sonido de amor, déjame ciego.

II

Yo, sin ojos, te miro transparente.
En la música estás, de ella has nacido;
de este grito de luz, de este sonido
a mundo amado luminosamente.

Y yo escucho después –agua creciente–
a la música en ti: todo el latido,
todo el pulso del aire convertido
a tu belleza, a tu perfil viviente.

Tumba y madre recíproca, del canto
orientas a tus venas la agonía,
y tus ojos asumen su potencia.

Oh prisión de la luz, después de tanto,
ya veo en el silencio: la armonía
es tu cuerpo, tu amada consistencia.

ANTONIO GAMONEDA
(Ambos sonetos están publicados en el libro colectivo “Sonetos para el siglo XXI”. VVAA. Ediciones Vitruvio, Colección Baños del Carmen nº 672. Madrid, 2017)

Gamoneda con la periodista Olga Rodríguez

Imagen capturada del muro de FB de Olga Rodríguez.

La foto fue tomada el pasado martes 8 de junio de 2021, en el transcurso del homenaje a los presos franquistas que tuvo lugar en el Parador de San Marcos (León), al que asistieron Antonio Gamoneda y Olga Rodríguez de Francisco, entre otras personas.

Antonio Pereira, Elena Santiago, Victoriano Crémer, Antonio Gamoneda

De izquierda a derecha, Antonio Pereira, Elena Santiago, Victoriano Crémer y Antonio Gamoneda.

Foto de una foto en la Casa Museo Antonio Pereira.

Gamoneda dona a la BNE el texto mecanografiado con correcciones autógrafas de ‘La Pobreza’

El poeta Antonio Gamoneda Lobón ha contribuido a los fondos de la Biblioteca Nacional de España (BNE) con la donación del texto original mecanografiado con correcciones autógrafas de su obra La pobreza —que constituye el segundo volumen de los recuerdos del poeta—, que fue publicada por Galaxia Gutenberg en 2020.

Cinco ciudades tienen el nombre de Gamoneda en su callejero

Placa de la calle Poetas Gamoneda, en Oviedo.

CALLES ANTONIO GAMONEDA EN ESPAÑA

Hace unos días, Rubén del Valle (impulsor de que en León exista una calle que lleve el nombre del sindicalista Fermín Carnero) señalaba en La Nueva Crónica que le dolía ver cómo «calles dedicadas a personajes como Antonio GaudíAntonio Pereira o Antonio Gamoneda se encuentran casi perdidas en el plano» de la ciudad.

Hemos rastreado y hemos encontrado cinco calles en otros tantos municipios españoles que llevan el nombre de Antonio Gamoneda. Estos son: Oviedo, Alcalá de Henares, León, Trobajo del Camino y San Andrés del Rabanedo.

Ubicación (punto rojo) de la calle Poetas Gamoneda en Oviedo.

En Oviedo está la calle Poetas Gamoneda, dedicada a Antonio Gamoneda padre (autor de Otra más alta vida, en 1919) y a Antonio Gamoneda hijo (Premio Cervantes 2006, autor de libros como Sublevación inmóvil, Descripción de la mentira, Lápidas, Cecilia, Arden las pérdidas, Un armario lleno de sombra o La pobreza). Ambos poetas Gamoneda, padre e hijo, nacieron en Oviedo, aunque Antonio Gamoneda Lobón (hijo) se trasladó a vivir a León con su madre siendo muy pequeño, después de que su padre muriera.

Ubicación (punto rojo) de la calle Antonio Gamoneda en Alcalá de Henares.

En Alcalá de Henares (Madrid), la calle Antonio Gamoneda está ubicada en un entorno en el que tienen calle todos los Premios Cervantes.

Ubicación (punto rojo) de la calle Antonio Gamoneda en León.

En León, la pequeña calle Antonio Gamoneda está ubicada en el barrio de La Serna, cerca del parque de La Granja, a las afueras de la ciudad.

Ubicación (punto rojo) de la calle Antonio Gamoneda en Trobajo del Camino (León).

En Trobajo del Camino (León) la calle Antonio Gamoneda es muy pequeñita, pero está localizada en un entorno de calles con nombres de escritores leoneses.

Ubicación (punto rojo) de la calle Antonio Gamoneda en San Andrés del Rabanedo.

En San Andrés del Rabanedo (León), la calle Antonio Gamoneda está ubicada también en un entorno cuyas calles llevan nombres de escritores leoneses, muy cerca de la Oficina de Correos y del Parque Juan Pedro Aparicio.

Gamoneda en las memorias de Masoliver Ródenas

Portada del libro.

Reproducimos unas preguntas de la entrevista a Juan Antonio Masoliver Ródenas, firmada por Gabriel Ruiz Ortega, publicada en la revista peruana «Caretas», el 13 de enero de 2021:

Hablar del trabajo literario del catalán Juan Antonio Masoliver Ródenas (1939) es referirnos a la poesía, la narrativa, la traducción, pero ante todo a la crítica literaria, parcela en la que se ha dirigido como uno de los mayores críticos de nuestro tiempo. En esta ocasión, Masoliver Ródenas conversa con CARETAS sobre sus esperadas memorias Desde mi celda (Acantilado, 2019).

—Una de las impresiones que me dejan sus memorias, es su adicción por la letra impresa y sus variantes.

—Incluso cuando no sabía leer me fascinaba el papel. Lo que escondían las letras. Con mis hermanos, el libro era como un juego. Incluso hoy me fascina no solo el texto, sino también el cuerpo del libro, la portada, el tamaño, el número de páginas, el tipo de letra, la calidad del papel. También me apasiona la escritura, la caligrafía, desde la ilegible de Antonio Gamoneda a la clara de mis amigas que estudiaron en un colegio de monjas. Si visito las librerías, no es solo para ver si están mis libros, sino para ver su disposición. Y todo esto es lo que invita a leer y a saborear mejor la escritura.

—En Desde mi celda, hay mucho humor y también crítica.

—Si hay humor, la crítica no es discursiva y permite tanto la crítica como la autocrítica. Siempre he dicho que los españoles somos muy buenos para reírnos de los demás, pero no aceptamos que se rían de nosotros, que nos critiquen. Es una lección que aprendí desde pequeño, y cuando me reía de mí, mis amigos quedaban desarmados. Si hago caricaturas, ¿por qué no puedo hacerla de mí mismo, tan fácil de caricaturizar?

—Tampoco es ajeno al ajuste de cuentas.

—Es un ajuste de cuentas relativo. En general es un homenaje a la amistad, a las mujeres siempre tan misteriosas, a los escritores. Y una celebración de la vida. De este modo, las pocas veces que hay un ajuste de cuentas, el contraste se hace más visible. Si cuento con los dedos de una mano las personas por las que realmente siento rencor, me sobrarán dedos. Si en el libro salen tantos escritores como amigos míos es porque es el mundo en el que me muevo. No creo que los escritores son superiores a los bomberos, a los médicos e incluso a los jugadores de fútbol. Pero cuando hablo de Cabrera Infante, Vila-Matas, Gamoneda, Sánchez Robayna, Monterroso y tantos otros, no lo hago solo por lo que escriben sino por lo que son. Por otro lado, la necesidad de los amigos está en nosotros ya desde muy pequeños. Queremos tener amigos y además ellos nos enriquecen. Y para mí, tenerlos de los distintos países donde he vivido, ha sido doblemente enriquecedor.

(…)

Gamoneda en «Oficio de mirar», de Antonio Pereira

León, marzo 1978…

Estas páginas forman parte de «Oficio de mirar. Andanzas de un cuentista (1970-2000)», una selección de los dietarios inéditos de Antonio Pereira (Villafranca del Bierzo, 1923 – León, 2009).

Gamoneda, con Pereira y González de Lama junto a un cuadro de Zurdo, en una foto de los años 60

En la imagen se pude ver a Gamoneda y a su derecha, ofreciendo fuego a Antonio Pereira, a Antonio González de Lama. En la pared, el cuadro de Luis García Zurdo: «El crepúsculo».

Esta foto apareció publicada el 6 de diciembre de 2020, en La Nueva Crónica (de León), en una tribuna firmada por el neurocirujano David Santamarta y titulada (haz un click:) «Crepúsculo de San Lorenzo, en memoria de Luis García Zurdo».

La postura de Gamoneda sobre la autonomía para León

HAZ UN CLICK para ir al vídeo y escuchar la explicación de Gamoneda en La Nueva Crónica….

Por DAVID RUBIO
Vídeo: LAURA PASTORIZA
Publicado en La Nueva Crónica, el 15-03-2020

Firmó porque se lo pidió un amigo, y según confiesa, a una determinada edad la amistad es más importante que todo lo demás…

Como trabajador de la Diputación, y por aquello de que sabía escribir, estuvo presente en la redacción del Estatuto de Autonomía de Castilla y León.
– Así fue, sí. Rodolfo Martín Villa y sus afines tenían la voluntad decidida de crear una gran comunidad, digámoslo así, para que tuviera peso dentro del conjunto de comunidades españolas. Siempre tuvo la idea de reunir todas las provincias que pudiese. Yo no sé si pensaba que iba a ser su feudo… no tiene importancia. Lo que tiene importancia son los hechos. Martín Villa actuaba en las reuniones de manera bastante autoritaria. Yo tomaba nota y redactaba las actas de esas reuniones que fueron en la Diputación. Luego, Martín Villa consiguió lo que quería, si no fue para él sería para otro, pero consiguió lo que quería al fin y al cabo.

Cuando firmó el manifiesto por la autonomía para el Viejo Reino de León explicó que no había valorado en exceso qué firmaba pero se lo había pedido un amigo.
– Ahora salen los leonesismos, la unidad de León sólo o con Zamora y Salamanca. A mí me da exactamente igual una institución aparentemente descentralizada del Gobierno, me da igual que sea de doce provincias o de una: no creo en ella. En esa incredulidad vino un buen amigo y me pidió la firma para ese manifiesto. Le dije que no creo en ello, pero que, si se empeñaba, que anotara mi firma. ¿Por qué? Porque no creo en ello, porque me da igual. Lo considero una trivialidad.

Y de pronto una cita de Gamoneda en un medio venezolano

…haz un click para leer el artículo entero…

Narciso Torrealba encabeza con una cita de Gamoneda («Todo hambriento es un microeconomista») su último artículo en aporrea.org, sitio web venezolano de divulgación de noticias y opinión socio-política y cultural independiente y de izquierdas.