* Fragmentos

Y… “una patria es, amigos, un país con justicia” (Gamoneda)

Gamoneda, en un acto del Foro por la Memoria de Le—ón en octubre de 2013, cuando se inauguró en el cementerio de Le—ón el monumento de homenaje a las personas fusiladas durante el franquismo. Fotografía: PEIO GARCIA / ICAL. (Fotografía publicada en Diario de León el 26/01/2016, haz un click).

“España es también una tierra,
pero una tierra sólo no es un país;
un país es la tierra y sus hombres.
Y un país sólo no es una patria;
una patria es, amigos, un país con justicia.”

ANTONIO GAMONEDA

Con estos versos –citados recientemente por algún político español en el Congreso, para poner una guinda final a su discurso– finaliza la primera versión (1960) del poema Ferrocarril de Matallana de Antonio Gamoneda –el poema favorito del ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero–. Estos versos, sin embargo, desaparecieron en la versión de 2003 de este mismo poema [ver en: ‘Exentos I’, “Esta luz. Poesía reunida (1947-2004)”. Barcelona, Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores, 2004].

“En la primera versión de Ferrocarril de Matallana había expresiones que pudiéramos llamar explícitamente de carácter social, otras que cabría considerar patrióticas, y algunas que tenían que ver con mi biografía y mi geografía. En la versión definitiva, desaparecen las expresiones de carácter social o patriótico. ¿Por qué? Porque mi pensamiento poético ha ido transformándose y ahora elimino los datos informativos que pertenecen más al pensamiento reflexivo que al poético”, explica Gamoneda en una entrevista con Pilar Ortega Bargueño publicada en el diario El Mundo (29-4-2007).

“Yo no reniego de aquel poema escrito hace casi 50 años. No reniego del primer Ferrocarril de Matallana, y ahí está, en los libros y antologías de la época. De hecho, las modificaciones que yo hago en los poemas casi nunca son para mejorarlos en el sentido formal, por conseguir que estén estructurados o por que resulten más agradables, no. Casi siempre es porque mi comprensión de los hechos que están en el interior de esos poemas ha variado”, matiza Antonio Gamoneda en esa misma entrevista, al tiempo que reconoce estar obsesionado por la reescritura, término que prefiere, desde luego, a los que hacen alusión a retoques o correcciones.

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Gamoneda lee el comienzo de ‘Descripción de la mentira’ en Tv3 (Cataluña, 2010)

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Sobre la poesía social y sobre la generación del 50

Portada de "El cuerpo de los símbolos" (edición mexicana).

(Fragmentos del capítulo ‘Recortes y extravíos’ de El cuerpo de los símbolos, Ed. Calamus. Oaxaca, México, 2007):

“La poesía social comportaba grosuras y límites en el orden de la creación poética. Fue, sin embargo, necesaria. Necesaria como antídoto de la poesía fundamentada en la falsedad. Me refiero a la poesía de la “felicidad” consagrada por los vendedores de la guerra civil. En ellos el mundo aparecía perfectamente claro, redondo y ordenado; era un mundo –sobre todo en su parcela– por el que “había que dar gracias a Dios”, y así se hacía al celebrarlo. La llamada poesía social disiente de esta conducta y sólo por ello ya es una poesía legítima, lo cual no quiere decir que sea la suya una fórmula poética consistente.

Por otra parte, es difícil hacer poesía –en cualquier tiempo, en cualquier lugar, en cualquier circunstancia– que no tenga algún sentido social. Es otro problema. Sé que hago una valoración parcialmente contradictoria, pero sé que también aquí es coherente y verdad lo uno y lo otro”.

* * *

“La llamada “Generación del 50” no es el resultado de un estilo colectivo, afortunadamente. Entre los “legítimos” del 50, yo creo que la afinidad procede más que nada de la amistad. Y de otra cosa importante, que no sé si ya se ha dicho: son la primera hornada de poetas jóvenes coincidente en la negatividad en relación con la dictadura derivada de la guerra civil. Pero, por otra parte, a la larga –puede que también a la corta– se parecen muy poco entre sí. Caballero Bonald, por ejemplo (pienso en Ágata ojo de gato y en Laberinto de fortuna), ¿qué tiene que ver con Ángel González, con Claudio Rodríguez y hasta consigo mismo retrotraído a los años cincuenta del calendario? Desde la definición generacional han debido de pasar más de treinta años: ¿qué es ahora la “generación del 50″?”.

ANTONIO GAMONEDA