* Homenajes

“Projecte DM”, una exposición de pintura de Hans Móller a partir de la lectura de “Descripción de la mentira” de Gamoneda

El cartel.

Este viernes 27 de octubre de 2017, a las 20 horas, se inaugura en el Espai 1 de la localidad catalana de Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona) la exposición “PROJECTE DM”, del artista barcelonés Hans Móller, en la que muestra una selección de pinturas a partir de la lectura del libro “Descripción de la mentira” de Antonio Gamoneda. Se podrá visitar hasta el próximo 10 de diciembre.

Hans Móller (Barcelona 1950)  ha seleccionado 54 obras pictóricas para esta exposición elaborada “a partir de la vivència extraordinària en la lectura del poemari ‘Descripción de la mentira’, del poeta Antonio Gamoneda“. Pero tiene mucho más material guardado. En una de las cartas que ha recibido de Gamoneda, mientras se encontraba inmerso en este proyecto, se puede leer: “…usted, a mi juicio, no ha buscado una ‘ilustración’ a mi texto, sino una respuesta impulsiva que no refiere nada, pero que dialoga emitiendo usted sus propios pronunciamientos gestuales…”.

Visto así, como escribe Verònica Ribera-Sterner en un breve texto que acompaña a esta exposición, “ja no se’ns escapa: són pintures, són objectes, són feines personals, són frases no verbals d’un diàleg al que hi som convidats”.

“DM 01”. Obra del pintor Hans Móller.

El propio artista cuenta aquí el proceso de elaboración de “PROJECTE DM”:

Descripción de la mentira
Memoria

Por HANS MÓLLER

Nota previa de marzo de 2010:

Con la misma libertad que una hoja seca en mitad del otoño, cuando cae y se engancha en la manga de lana que nos abriga; tan impensadamente, tan decididamente me ha llegado el espíritu del poeta Antonio Gamoneda.

(Una prueba de su talante poético: hace unos días le concedían el Premio Ciudad de Barcelona de Poesía en castellano, y en una entrevista declaraba que quería su obra herméticamente abierta. Toda una declaración de principios.) Su libro Descripción de la mentira me tiene atareado desde hace varias semanas. Me llegó llovido del cielo, seguramente, pero ahora es una roca que engendra chispas.

Ya he hecho lecturas, transcripciones y esbozos; me encuentro en la fase de reprimir la fiesta inevitable que produce el entusiasmo. Miro de suprimir, de concentrar, de limitar y de profundizar, tanto en el espíritu del texto pautado y preciso como en el de las sugerencias plásticas que me nacen entre los papeles de trabajo, que todavía son pocos.

Para decirlo brevemente, un centenar de formas, objetos o puntos de partida. No puedo evitarlo: el centro del mundo se encuentra en estos días entre mi mesa de trabajo y el mural de esas cien formas.

Memoria propiamente dicha

El libro apareció en mis manos; fue un regalo de mi madre. A las pocas páginas de lectura, muy pocas, entendí que se trataba de uno de esos lugares del alma que me conmueven, que me impulsan a seguir, y no sólo leyendo, sino tomando notas, fijándome, haciendo mía aquella revelación poética.

No tardé nada en querer pintar sobre ese libro. Entonces pasé a la primera fase, la que suelo celebrar siempre que la longitud del texto me lo permite: hacer mío el libro copiando sus palabras a mano. (Puede parecer un ritual secundario, pero para mí es casi una necesidad.)

Luego nacieron pequeños dibujos, anotaciones espontáneas a partir de palabras, reflexiones, expresiones o simples detalles idiomáticos; dejaba de lado las palabras cultas, infrecuentes, que aún visitando el diccionario no me añadían gran cosa al sentido global porque se trataba de cuestiones de estilo.

Después de los primeros dibujos aparecieron las formas, que vi que eran 114. La cifra no me asustó. La cifra no era lo importante, sino el espíritu que el libro me regalaba en forma de vibraciones que me hacían sentir como mío lo que Antonio Gamoneda escribía.

De las 114 formas desdeñé algunas y me quedé con 100. Empecé por agruparlas por ideas, por afinidades, por conceptos, todo siempre según la forma dibujada, jamás teniendo en cuenta posibles simbolismos o asociaciones de ideas entre el texto o su espíritu y cualquiera de las formas.

Mi trabajo empezaba –creo– bien, porque era pintura, o pre-pintura, pero no ilustración, decoración o traducción de un texto en español a un relato de signos.

Una vez tuve algunos grupos pensé en realizarlos casi como un fichero de posibilidades, cosa que hubiera estado bien y que no descarto hacer más adelante, pero preferí dejar esa vía y pintar tan sólo unas cuantas de aquellas formas en formatos y técnica iguales, para tener así una especie de tronco vertebrador a partir del cual continuar.

Fueron doce pinturas sobre tabla, y de sus lemas desapareció cualquier referencia a palabras, frases o ideas del poemario: tan sólo DM y un número ordinal (DM como referencia a Descripción de la Mentira).

Luego ya pude continuar y lo hice con aquello que tenia a mano, ya fuesen marcos de formas curiosas, aprovechados de algún derribo, o papeles, telas y maderas que iba incorporando a la base física de la colección, o eso que yo llamo habitualmente serie.

Y después, cada forma, alguna de ellas presente en más de una pieza, halló su lugar, sin forzar a ninguna de ellas a estar por encima o por debajo de las otras. Lo hubiera podido lograr igualmente si hubiera empleado formatos y materiales idénticos, pero creí mejor soltarme a la aventura de construir un entramado pictórico espontáneo, sin límites.

Queda por hacer lo gordo, quiero decir lo farragoso, lo monumental, lo laborioso; quedan por construir estructuras corpóreas, grupos de objetos, de pintura, de elementos que conjuntamente edifiquen un nuevo espacio expresivo –o tal vez tan sólo complementario– para mi visión de Descripción de la Mentira.

Pero no queda por hacer por ninguna otra razón sino porque ahora mismo no tengo manera todavía de mostrar el conjunto de las 54 piezas que ya existen; por tanto, pretender encontrar un espacio y una aceptación para lo que queda por hacer me parece impracticable de momento: no sabría dónde meterlo ni cómo conservarlo.

Por eso me conformo con mantener vivas las ideas y algunas anotaciones al respecto, además de algunas maquetas muy primitivas del trabajo que me gustará hacer más adelante sobre ese mismo texto, enlazado con las pinturas y dibujos ya existentes.

Esta clase de proyectos no son muy del agrado de los responsables de exposiciones que uno va conociendo, porque su realización exige espacio y una atención que quizá consideren excesiva. En fin, comprendo que sea así, si realmente es así, pero debo continuar tomando notas y trabajando.

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“Antonio Gamoneda y León”, un artículo de Pérez Chencho

Pérez Chencho, en una foto de Diario de León.

Antonio Gamoneda y León

[Este artículo de opinión se publicó en Diario de León el 3 de diciembre de 2006, en “El balcón del pueblo”, la sección de opinión del periodista Juan F. Pérez Chencho (fallecido en marzo de 2008), con motivo de la concesión a Antonio Gamoneda del Premio Cervantes 2006.]

Por JUAN F. PÉREZ CHENCHO

EL BRILLO de los metales es más luminoso que nunca. Estos días parece que se ha escrito ya todo de Antonio Gamoneda, Premio Reina Sofía de poesía iberoamericana y Premio Cervantes, el más alto galardón de las letras españolas. Sin embargo, aún queda mucho por decir sobre Gamoneda y León. Porque Gamoneda comenzó su andadura literaria como el más joven colaborador de la revista Espadaña , cuyo bracero esencial era Victoriano Crémer, bajo la protección humanista y vigilante del cura Antonio González de Lama. Pero muy pronto se convirtió en lo que sigue siendo hoy: el principal agente cultural de León. Gamoneda y León son indisociables, como el mar y el cielo. Alentó y orientó en su juventud, allá por las últimas bocanadas del 60, a muchachos de entonces como Luis Mateo Díez y José María Merino, promotores de Claraboya . Otra generación con Julio Llamazares, Ildefonso Rodríguez y Ernesto Escapa en primera línea, también le reconocen como su primer maestro. E igualmente, la nueva generación de jovencísimos poetas, como Luis Artigue y los del Club Leteo, se han puesto bajo su protección y magisterio. Por el medio, Gamoneda también ha hecho otras cosas. Ya se sabe que el poeta es un hombre como todos los demás, y por añadidura, compone versos. En los primeros años de la década del 70 organizó las bienales de pintura de la Sala Provincia, que alcanzaron repercusión nacional. Y en esos mismos años aturdidos y aquietados promevió el premio de poesía «Provincia» o la revista Tierras de León.

Gamoneda situó a los servicios culturales de la Diputación en una altura que nunca han vuelto a alcanzar. En la actualidad es patrono de la Fundación Sierra-Pambley, que cumple una función indispensable en la vida cultural leonesa. En resumen: los últimos 40 años de la vida cultural leonesa no se entenderían sin la participación activa de Gamoneda. Y por eso, además de por su obra poética, León debe rendirle un sentido homenaje. Ya es «honoris causa» por nuestra Universidad; el Ayuntamiento va a nombrarle Hijo Adoptivo, y la Diputación a otorgarle la Medalla de Oro de la Provincia. Correcto. El brillo de los metales no va a ser cegador para Gamoneda. Lo merece. Y además tiene unas cejas que son como toldos para poner sombra en el escaparate. Sobre su obra también podría pensarse que está casi todo escrito. Pero aún hay novedades. Por ejemplo, el mejor estudio sobre la obra de Gamoneda es una tesis leída hace pocos meses en la Universidad de León por Carmen Palomo. Será publicada en fechas próximas. Antonio Gamoneda forma parte del paisaje urbano de León, especialmente en los alrededores de la Catedral, donde los angelotes de piedra se abrazan a las columnas. Pero sobre todo forma parte del paisaje espiritual e íntimo de todos los leoneses que durante estos años hemos tenido el placer y el privilegio de disfrutar de su amistad. Seguirá igual. El Gamoneda escéptico, profundo y universal no va a cambiar. Le llamé el viernes, cuando regresaba en tren a su ciudad. Una llamada de felicitación, sin más. Cuando le digo: «Un abrazo muy fuerte, Antonio», me respondió: «Gracias, Pérez Chencho; pero que el abrazo no sea muy fuerte, ya que tengo dos hernias discales». Es el Antonio de siempre.

“Las verdades de la mentira de Antonio Gamoneda”, una entrevista de Eloy Rubio Carro

 

Antonio Gamoneda impartió en Astorga la conferencia inaugural para la V Escuela de Verano de Traducción de la ULE, en colaboración con la Red Europea de Traductores de Castrillo de los Polvazares, este lunes 24 de julio de 2017. El motivo del encuentro de Gamoneda con sus traductores europeos es el 40 aniversario de la publicación del libro que cambió radicalmente su modo de poetizar, ‘Descripción de la mentira’. El diario digital Astorga Redacción no dejó escapar la ocasión de realizarle una entrevista, aunque esta haya quedado “de alguna manera truncada, pues el señor Gamoneda palpó la grabadora a la mitad de la conversación” y sin que el entrevistador se diera cuenta la apagó… “cuando le preguntaba por la memoria histórica…”

Por ELOY RUBIO CARRO (Texto y fotografías)
Desde astorgaredaccion.com

—Eloy Rubio Carro: En ‘Descripción de la mentira’ parece que es el pensamiento el que fuera reo del lenguaje. “Paseaba yo por el soto de Boñar, tan abandonado -yo- por la poesía… cuando se me aparecieron unas pocas palabras poseídas por una causa musical. Fueron estas: “El óxido se posó en mi lengua como el sabor de una desaparición”.

—Antonio Gamoneda: Así fue ciertamente. Llevaba un tiempo sin escribir, pongamos que durante 15 años. Había tenido un problema con la censura del régimen de Franco y decidí que no publicaría más mientras siguiera la dictadura. Y en aquel verano yo estaba paseando por la orilla del río; pero ¿cómo pudo ser? Yo no sé averiguarlo, pero se trazó en mí como si la hubiera oído esa línea, que ciertamente es la primera línea de ‘Descripción de la mentira’.

(más…)

Gamoneda y sus traductores confluyen en Astorga y en Castrillo (24 al 26 de julio 2017)

Antonio Gamoneda, en una imagen tomada en junio de 2014, en Astorga. © Fotografía: Eloísa Otero.

Antonio Gamoneda y sus traductores al francés, alemán, italiano, portugués y neerlandés, así como otros especialistas en su obra, participarán en el XII Encuentro de Traductores 2017 que se celebrará enCastrillo de los Polvazares (en la Hostería Cuca la Vaina), del 24 al 26 de julio, y que este año está dedicado al poeta astur-leonés y a los 40 años de la publicación de su emblemático libro “Descripción de la mentira”.

Esos mismos días, y a muy pocos kilómetros, en Astorga, se desarrollará la V Escuela de Verano de Traducción en el edificio de la Escuela Oficial de Idiomas, destinada a alumnos y profesionales de la traducción que deseen mejorar sus capacidades y adquirir nuevas competencias y destrezas.

Ambas actividades compartirán profesores, ponentes, poetas y actividades, como la conferencia inaugural que impartirá Antonio Gamoneda en Astorga, este lunes, 24 de julio, a las 10:30 horas, presentado porMiguel Casado.

También el lunes 24, en Astorga y por la tarde (entre las 19:15 y las 20:45 horas), habrá un coloquio con Antonio Gamoneda titulado: “El poeta y sus traductores”. Participarán: Bart  Vonck, Jean Yves Bériou, Valerio Nardoni, Jüri Talvet, João Moita, Manfred Bös, moderados por Aline Schulman, traductora francesa.

El martes 25, también en Astorga y por la tarde (19:30-20:50), habrá una Lectura – Homenaje a Antonio Gamoneda (40 años de “Descripción de la mentira”), en la que participarán Miguel Casado, Tomás Nestor Santiago, Marcos Canteli y algunos traductores.

Pero hay muchas más propuestas para estos tres días abiertas al público, tanto en Astorga como en Castrillo, como presentaciones de libros y coloquios entre los traductores y especialistas en la obra deGamoneda, si bien los talleres de traducción propiamente dichos se celebrarán a puerta cerrada.

El último día, miércoles 26 de julio, destaca la presentación del poemario bilingüe de Yves Bonnefoy La poesía en voz alta, con traducción de Jacinta Negueruela, poeta asidua de los encuentros y habitual residente veraniega en Quintanilla de Somoza, a cargo del responsable del sello Devenir, Juan Pastor. Será en la Hostería Cuca la Vaina, a las 11.15 horas

Para la clausura, el miércoles 26 de julio, se ha programado un concierto de Brigantia Sound (pop/rock inglés/irlandés) en El Trechuro (Castrillo de los Polvazares), con entrada libre y gratuita, a las 22:30 horas.

El vídeo sobre ‘Blues castellano’ y Gamoneda realizado por el Museo Etnográfico de Castilla y León (2017)

En enero de 2017, Antonio Gamoneda fue homenajeado en el Museo Etnográfico de Castilla y León (Zamora), con motivo del cincuenta aniversario de la finalización de su poemario ‘Blues castellano’, libro censurado por la dictadura franquista y que no fue publicado hasta 1982. Se considera un libro mayor de la poesía española del siglo XX.

El “Blues castellano” de Gamoneda suena en concierto en el Museo Etnográfico (Zamora) con Cova Villegas y Delta Galgos

Cova Villegas con Delta Galgos [MUSAC, 30 de mayo de 2015]. Fotografía: Cortesía de los artistas.

Cova Villegas con Delta Galgos [MUSAC, 30 de mayo de 2015]. Fotografía: Cortesía de los artistas.

El Museo Etnográfico de Castilla y León (MECyL), con sede en Zamora, inició este año 2017 con el homenaje “Antonio Gamoneda. Blues castellano 1966-2016. 1982-2017″ que, a la vez, busca ser un proyecto cultural y educativo que se extienda por los centros de enseñanza de toda Castilla y León.

Dentro de este homenaje, este sábado 18 de febrero, a las 20.30 horas, tendrá lugar en el salón de actos del museo un concierto de Cova Villegas y Delta Galgos sobre los poemas de uno de los libros más emblemáticos del poeta astur-leonés. Entrada libre y gratuita hasta completar aforo.

Publicado en TAM TAM PRESS

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En este concierto (programado inicialmente para el día 4 de este mes y pospuesto para este sábado día 18 de febrero), la cantante Cova Villegas y el dúo de guitarristas Delta Galgos (integrado por Gonzalo Ordás Marcos Cachaldora) pondrán música al poemario “Blues castellano” de Antonio Gamoneda en un intento de «desgranar la mágica vinculación entre el blues y la poesía».

Este concierto propone revertir la fuente de inspiración de Antonio Gamonedaa su ámbito originario. La genialidad con la que el poeta utilizó el blues para crear una canción lenta y triste, un llanto por la negra España tardofranquista mezclando crónica y protesta, entronca con la poética del propio blues: se inspiró en la rítmica y el espíritu trágico de esta música sureña, interpretada originariamente por esclavos afroamericanos, para plasmar la realidad que lo rodeaba.

Antonio Gamoneda acabó de escribir el poemario “Blues castellano” en 1966, en plena dictadura franquista, y el libro fue censurado, por lo que no vio la luz hasta 1982, año en que la editorial gijonesa Noega publicó esta obra mayor de la poesía española del siglo XX, hace ahora 35 años.

“Teníamos los textos que remitían, aparte de su contenido, rítmica y estructuralmente al blues, teníamos aCova Villegas, una gran cantante de gran versatilidad: que conoce la tradición del jazz, que interpreta blues, improvisación y otras muchas músicas en sus diferentes formaciones y, por fin, había en la ciudad un curioso, enérgico y delicado dúo que trataba esta música como si siempre hubiese sido propia, Delta galgos. Sólo había que reunirlos. Su trabajo fue excelente y la disponibilidad de Gamoneda absoluta”, comenta el poeta Víctor M. Díez, que fue quien los convocó por primera vez para iniciar esta aventura poético-musical.

Más información:

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Gamoneda insta a la juventud a rebelarse contra la “tiranía económica disfrazada de democracia”

El poeta Antonio Gamoneda, en la presentación de los actos conmemorativos de "Blues castellano" en el Museo Etnográfico de Zamora. © Fotografía: Mariam A. Montesinos / EFE.

El poeta Antonio Gamoneda, en la presentación de los actos conmemorativos de “Blues castellano” en el Museo Etnográfico de Zamora. © Fotografía: Mariam A. Montesinos / EFE.

El poeta Antonio Gamoneda asistió en Zamora a la presentación de los actos conmemorativos de “Blues castellano”, poemario del que se ha cumplido medio siglo de su escritura y más de tres décadas de su publicación en 1982, postergada por problemas con la censura. 

Agencia EFE
Zamora 19-1-2017

El poeta leonés Antonio Gamoneda, de 85 años, ha animado a los jóvenes a rebelarse contra la «tiranía económica disfrazada de democracia» y la sociedad de consumo actual, al igual que él plantó resistencia en su juventud al franquismo, que censuró uno de sus poemarios, ‘Blues castellano’.

Gamoneda, que ahora verá versionado en rap y mediante en grafitis ese poemario, en una iniciativa promovida por el Museo Etnográfico de Castilla y León, aseguró que esa resistencia se hace ahora más difícil porque, aunque la dictadura económica de la época de Franco «sigue en marcha», está más disimulada.

El premio Cervantes de 2006 aludió a los desahucios, las exiguas pensiones o las mayores diferencias entre ricos y pobres para invitar a los jóvenes españoles a rebelarse para «desmontar una falsa democracia» e instalar una verdadera. Para ello, propuso empezar por abandonar el consumismo, ya que «el gran capital lo poco que nos paga lo recupera inmediatamente» a través de las grandes superficies, los automóviles pagados a plazos, la carestía de la gasolina o las hipotecas bancarias.

«En la mentalidad española, el consumismo ha sustituido a las ideologías», declaró el poeta, que denunció cómo los políticos de «democracias sacrificadas» actúan como «sacristanes del poder económico». Además, alzó la voz contra «los crímenes sociales» que practica Europa al cerrar las puertas a los refugiados.

Otras informaciones del mismo acto: