* Ilustraciones

El pintor Luis Moro se inspira en versos de Gamoneda y Poniatowska

Luis Moro, delante de una de sus obras. / A. de Torre (El Norte de Castilla)

Los versos pictóricos de Luis Moro
en La Alhóndiga (Segovia)

[Noticia publicada en El Norte de Castilla (Segovia) el domingo 18 de junio de 2017]

La Alhóndiga acoge estos días la exposición de Luis Moro titulada ‘Miradas cruzadas: Poniatowska – Gamoneda’, organizada por el Ayuntamiento de Segovia en colaboración con la Universidad de Alcalá, que concedió el Premio Cervantes a estos dos reconocidos escritores. Con el comisariado de Eliseo de Pablos, la exposición de Moro estará abierta al público hasta el 9 de julio, en horario de miércoles a viernes de 18:00 a 21:00 horas y sábados, domingos y festivos, de 12:00 a 14:00 y de 18:00 a 21:00 horas.

‘Miradas cruzadas’ es la más reciente producción de Luis Moro, inspirada en la poesía de Antonio Gamoneda y Elena Poniatowska. Poemas que cobran vida a través de la naturaleza y los seres de su particular bestiario. En ella se exhibe la carpeta litográfica ‘Un animal oculto’, con poemas de Gamoneda, y se presentará como primicia la carpeta ‘La leona’, primera obra que Poniatowska hace con grabados originales y firmados por la poeta y el artista, lo que le da un carácter único a la obra. En agosto se exhibirá en el Museo Nacional de la Estampa de México y en noviembre en Houston.

‘Miradas cruzadas’ traza un cruce intercontinental y generacional entre disciplinas, recursos manuales tradicionales y tecnológico-digitales. Habla de la migración y el exilio. Es un encuentro de miradas entre las obras de los artistas, que exploran nuevos medios tecnológicos y se actualizan. Reivindicando el invaluable legado que constituyen la palabra en el poema y la pintura. Es una exhibición poética, interactiva, gráfica y pictórica multidisciplinar que propone el rescate de la poesía y su fuerza evocadora; la conexión entre los campos del arte y la inspiración en estos dos poetas.

Técnicas y registros

Moro juega, experimenta con el uso de varias técnicas y registros, donde la poesía o la pintura adquieren un rol preponderante; mientras, éstas se redefinen a través del video-mapping o la realidad aumentada, con colaboraciones de Gamoneda y la interpretación poética de Albert Pla. Además, durante todo el tiempo de exhibición de la exposición, los asistentes tendrán la posibilidad de solicitar unos móviles configurados para interactuar con la obra.

En la exposición también se podrán ver colgadas unas obras que hacen referencia al corazón cuyas arterias abrazan el Acueducto que Luis Moro diseñó para la última Marcha Mujeres de Segovia, celebrada en mayo de este año. Esta figura fue conformada por las 3.500 mujeres participantes, con el resultado de una imagen aérea imponente en la que el corazón cobra vida gracias al latido conjunto de las féminas.

El próximo domingo 25 de junio, Luis Moro pintará en directo en una actividad de experimentación entre varias técnicas y registros. Será en la propia casa de La Alhóndiga.

Información relacionada:

Fotografías de Robés sobre poemas de Antonio Gamoneda

Fotografía de José Antonio Robés para “El vigilante de la nieve”.

“El vigilante de la nieve”
Fotografías de Robés sobre poemas de Antonio Gamoneda

El vigilante de la nieve es una de las obras poéticas más emblemáticas de Antonio Gamoneda, Premio Cervantes 2006. Incluye once fragmentos pertenecientes al Libro del frío (Ediciones Siruela, 1992).

José Antonio Robés ha creado una colección fotográfica exclusivamente para El vigilante de la nieve. Ambos autores han querido compartir su obra, fusionar sus creaciones que, de manera individual, han realizado sobre un mismo eje.

La fotografía de Robés en El vigilante de la nieve está realizada desde la serenidad, en ellas se escucha el silencio, el susurro de los versos de Gamoneda. Es una obra conceptual, casi minimalista, donde las sensaciones y los sentimientos se proyectan en una fotografía pura en blanco y negro, realizada aún con negativo químico.

No tiene lugar ni tiempo conciso, es un sueño, un estado espiritual, una ráfaga. Es una creación en la que Robés ha trabajado durante años y con extremo cuidado, cuidando la estética purista que cierra el círculo de once imágenes equilibradas entre sí junto a la obra poética.

La fusión con el poema de Gamoneda confiere a esta obra una dimensión en la que fotografía y poesía se complementan y proyectan una visión global y matizada de estas dos expresiones artísticas.

  • Nota: La exposición de fotos de Robés se ha podido ver en distintintos luegares, uno de ellos el Museo de la Universidad de Alicante MUA (donde se pudo contemplar desde el 18 de enero al 19 de febrero de 2017).

Ilustración de Patricia Gutiérrez para “Descripción de la mentira”

© Ilustración de Patricia Gutiérrez para "Descripción de la mentira" de Gamoneda. / continuidaddeloslibros.com

© Ilustración de Patricia Gutiérrez para “Descripción de la mentira” de Gamoneda. / continuidaddeloslibros.com

La artista y dibujante Patricia Gutiérrez ilustra así un fragmento de Descripción de la mentira, de Antonio Gamoneda, para la revista digital de cultura Continuidad de los Libros, dentro de la sección “El ilustre ilustrado”.

:: Fragmento de “Descripción de la mentira”

(…)

Las hortensias extendidas en otro tiempo  decoran la estancia más arriba de mi cuerpo.

He sentido el grito de los faisanes acorralados en las ramas de agosto.

Un animal invisible roe las maderas que también están más allá de mis ojos.

Y así se aumenta la serenidad y prevalece el olor de la mostaza que fue derramada por mi madre.

Yo convalezco en sábanas limpias que me preservan de los insectos y los cristales de mi infancia son causa de la imposición de luz que les antecede en muchos días desde que existió la solemnidad y la pureza.

En este espacio me he reunido con tu dulzura, la que traicionaste delante de mis ojos.

Ahora eres obsequioso y pacífico como el aceite se reserva para los agonizantes;

Ahora me contienes con tus manos y me descubres todos los gestos de tu rostro:

Tantas veces pusiste la boca sobre las heridas, tantas te desdijiste como una liebre tenebrosa…

Asediado por un azufre que no podías soportar en los alimentos,

¡tantas me recibiste en tu mirada y me participaste una escritura de carmines abrasados,

tantas te desplomaste en mi existencia…! Fue una época damnificada.

Tú invocabas al chamariz y hacías que los árboles se inclinasen sobre nosotros en tardes inmóviles mientras la policía escribía nuestros nombres.

Otros días cantabas poseído por el alcohol, que rebosaba azul sobre las mesas desgastadas por la lejía.

Una senda de aulagas conducía hasta tu casa donde siempre era invierno. ¡Ah cómo sentía tus dientes y cuánto tiempo te escuchaba, cómo esperaba tu desaparición amándote!

No me dejaste otra señal que tu rostro celebrado por el llanto de las mujeres.

A tu belleza se inclinaba la serenidad, viuda tuya desde hace mucho tiempo, vida expulsada de tus sábanas.

Eso fue cuando, atraído por el acónito, penetraste en sus cámaras;

Esto fue cuando comenzó el olvido.

(…)

ANTONIO GAMONEDA