El vídeo sobre ‘Blues castellano’ y Gamoneda realizado por el Museo Etnográfico de Castilla y León (2017)

En enero de 2017, Antonio Gamoneda fue homenajeado en el Museo Etnográfico de Castilla y León (Zamora), con motivo del cincuenta aniversario de la finalización de su poemario ‘Blues castellano’, libro censurado por la dictadura franquista y que no fue publicado hasta 1982. Se considera un libro mayor de la poesía española del siglo XX.

Recital de Gamoneda y Cadenas en León (2016)

Este recital, organizado por Abanca, tuvo lugar el 26 de mayo de 2016 en el Club de Prensa del Diario de León. El poeta venezolano Rafael Cadenas y Antonio Gamoneda estuvieron acompañados por los periodistas  leoneses Eduardo Aguirre y Eloísa Otero.

Homenaje a Juan Gelman en Asturias (2014)

La asociación Cauce del Nalón organizó un encuentro con el poeta Antonio Gamoneda para rendirle homenaje a quien fuera su gran amigo, el argentino, también gran poeta, Juan Gelman. Con la participación de escritores y artistas miembros de Cauce, el homenaje se llevó a cabo el 6 de junio de 2014 en la Casa de la Buelga, Ciaño, Langreo. Asturias.

Fragmento de una entrevista con Gamoneda publicada en “Si te acercas más, disparo”, un libro de Fernando del Val

Portada del libro.

Reproducimos, con permiso del escritor y periodista vallisoletano Fernando del Val, un pequeño fragmento de la extensa entrevista con Antonio Gamoneda que aparece publicada en el volumen “Si te acercas más, disparo” (Ed. Difácil), libro en el que este autor recopila distintas entrevistas con escritores realizadas por entre 2007 y 2017 (Miguel Delibes, Clara Janés, José Caballero Bonald, Ignacio Martínez de Pisón, Soledad Puértolas, Ian Gibson, David Cercas, Luis Mateo Díez, Félix Grande, Juan Eduardo Zúñiga, Rafael Chirbes y Felicidad Orquín, entre otros), y en el que se incluyen tres entrevistas inéditas (con Antonio Colinas, Antonio Gamoneda y Eduardo Lago). Esta entrevista fue realizada en 2017.

ENTREVISTA CON ANTONIO GAMONEDA (FRAGMENTO)

Por FERNANDO DEL VAL

(…)
—¿El poema[1] es un límite?

—Ah, no lo sé. Pero pensemos[2]. Para empezar, el poema es el resultado de una proyección de la vida del poeta. Si no es eso, no es nada –a mí una poesía meramente ornamental no me interesa–. Entonces, aunque todo disponga de límites –también la realidad, ya sea objetiva, subjetiva o proceso de investigación– el poema, en realidad, al estar ampliando el interior del poeta, mediante la expansión de su mundo, más que un límite, es una puerta abierta a la aparición de algo –lo que sea–, de algo que estaba oculto, no sabemos dónde, incluso para el propio poeta. Por lo tanto, la poesía no es un límite. Sino una liberación.

—De la liberación habla en el último libro.

—Es posible [asiente].

—Y también dice: “No / significan, fingen / los significados”[3]. Le pregunto si palabra y lenguaje no bastan.

—La palabra única, como unidad léxica, representa algo. Alude a algo. Es representación. Cuando hay varias palabras entramos en los terrenos del lenguaje y de la articulación, una articulación que alude a la fonética y al pensamiento, y mediante la cual creamos un asunto o problema. Un algo reconcentrado. El lenguaje viene a ser la organización de las palabras –meras palabras por separado– para alcanzar una significación amplia. Claro que no bastan para decir todo, pero claro que muchas veces crean un descubrimiento, yendo más allá del propio escritor y del propio lector. Sus capacidades no les bastan. La poesía les excede.

—Planteado de un modo radical, ¿el poema es lo que no podemos llegar a decir, o lo que podríamos decir si alcanzáramos a decirlo?

—El poema es exactamente lo que no se puede decir… [deja la frase en alto y hace una pausa valorativa] en el lenguaje de andar por la calle. Si no, la poesía no tiene interés ninguno.

—¿Se puede aprehender la idea –mental– sobre el papel? ¿Una cosa es poesía y otra es poema?

—Aclaremos: no hay distinción entre poesía y poema. Poesía es lo que está en el poema. Nada más. ¿Por qué?: porque lo que no llega al papel puede haber sido rechazado o haberse escapado. O ser pensamiento evadido o inaprensible. Puede que el poeta –y hasta el lector, que es como si fuera otro poeta– tenga otras intuiciones que no llegan al poema. Y no vamos a llamar a esos barruntos poesía. En realidad, es imposible decir si el poema está más allá del poeta o si, por el contrario, representa un límite, como proponía usted antes, para aquello que el poeta quiere decir. ¿Qué ocurre, creo yo?: que las dos situaciones se alternan con naturalidad. Y el resultado es el que es: un conjunto de palabras que leemos cuya lectura nos permite algo cercano a una comunicación interior. Hacemos nuestras las palabras. Hablemos, pues, de aprehensión de palabras, más que de ideas.
(…)

— — —

NOTAS:

[1] Aun con estas posibilidades de distribución en el espacio y de interpretación en el lector.

[2] Propuesta incluida, en el poema que da título a La prisión transparente, en cuyo caso se formula: “Pero / pensemos”, y de la que más adelante se hablará.

[3] La prisión transparente.

Diálogo con Antonio Gamoneda en “El Ojo Crítico” (RNE, julio 2017)

El Ojo Crítico, informativo cultural de RNE dirigido por Juan Carlos Morales, incluye en su programa del pasado 11 de julio de 2017, dedicado a Paula Rego, un diálogo con Antonio Gamoneda.

Desde este enlace puedes escuchar y descargar el programa:

Fernando del Val entrevista a Gamoneda (2010)

Fernando del Val y Antonio Gamoneda. Fotografía: José María García Domínguez.

[Recuperamos una entrevista con Antonio Gamoneda realizada en noviembre de 2010 por el periodista y escritor vallisoletano Fernando del Val y publicada ese mismo mes, en formato digital, en la desaparecida Enclave Revista:]

Gamoneda: “Un poema puede establecer una comunicación diferente con cada persona”

Por FERNANDO DEL VAL

Antonio Gamoneda publica sus memorias, o un primer volumen de ellas. Se titulan Un armario lleno de sombra y están llenas de referencias a lugares y vivencias transcurridos durante su infancia.

¿Qué importancia tuvo para usted escuchar los trenes desde los balcones[1] del Crucero?

—Los balcones fueron un lugar para el espectáculo. De niño, me aportaron serios datos de la vida exterior y la terrible condición de la guerra y posguerra civiles en España. Al principio quizá yo no fuera muy consciente de la gravedad de aquello. Pero acabé siéndolo.

—Contemplaba el ir de los presos camino del Penal de San Marcos. ¿Comprendía que iban a ser ajusticiados?

—Quizá la primera vez que vi una cuerda de presos[2] no tuve información de su significado. Pero con las sucesivas cuerdas que vi, que fueron bastantes y durante bastante tiempo, sí llegué a darme cuenta de lo que aquello traía consigo. Muy claramente, además. Quizá sin el sufrimiento de saber que un espectador de una torpeza histórica, porque yo nazco a la conciencia con la guerra ya en marcha. Por lo tanto, extraña pero comprensiblemente, la guerra era para mí un elemento natural.

(más…)

Dos improvisaciones (palabras, música) de Ildefonso Rodríguez para Gamoneda (2006)

[Este texto, que sirvió de introducción a un pequeño concierto de Ildefonso Rodríguez, fue leído en París, en el Instituto Cervantes, el 4 de mayo de 2006, en unas jornadas dedicadas a Antonio Gamoneda. Es inédito:]

DOS IMPROVISACIONES (PALABRAS, MÚSICA)
PARA ANTONIO GAMONEDA

Por ILDEFONSO RODRÍGUEZ

Ildefonso Rodríguez.

Aquí estamos, sentados alrededor de la persona y la obra de Antonio Gamoneda y con los buenos amigos. Un privilegio del que haré, lo anuncio ya, doble uso y de un modo un tanto desacostumbrado para mí.

Cuando Félix Blanco me invitó a participar en esta mesa, dejó caer el deseo de que viniera con mi saxo y, une sortie en beauté (así me tentó Félix) tocara algo. Me resistí, no veía fácil el modo de insertar entre lecturas mi sonido, mi fraseo musical. Pero Félix insistió, supo convencerme. Y entonces empezó el trabajo de imaginar un acomodo para el saxo en esta reunión. Empezaron los tormentos. ¿Debería renunciar a mi pequeña lectura sobre la poesía de Gamoneda? ¿O no, y entonces el saxo vendría a ser como un invitado de última hora, la entrada de un músico callejero?

Ahí me mantuve, en la pura indecisión: no arrancaba ninguna escritura, no veía sin más el saxo en la reunión.

Hasta que me pareció encontrar un encaje, la vía de acceso. Lo que diré ahora no es una justificación, pero voy a explicarme.

Entre las cosas que he sido y soy en la vida, está el ser músico, saxofonista, y el ser lector apasionado de Antonio Gamoneda. Y sucede que, en algunos momentos, ambas actividades ya se han cruzado: he leído la poesía de Gamoneda como si, (como si) estuviera escuchando una música poderosa y. sin demasiadas cábalas, la he intentado describir en algunos textos. En el pequeño ensayo Las músicas de Gamoneda, escribí:

“La música es uno de los elementos constitutivos del espacio poético abierto por Gamoneda (…); siendo yo músico, voy a exponer conceptos que manejaría con un colega de la profesión; no me referiré a la música como metáfora, un más allá de la palabra poética. Por el contrario, intentaré mantener una especie de diálogo con los textos sintiéndolos, oyéndolos, bajo categorías musicales. Es decir, considerando que Gamoneda es, con propiedad, un músico”.

(más…)