Edad

«Testigo de A. G.», por Antonio Pereira (1988)

Antonio Gamoneda.

Testigo de A. G.

Por ANTONIO PEREIRA
(Artículo publicado en el suplemento «El Filandón», de Diario de León, en julio de 1988)

Ahora ya no sé cómo supe «lo de Gamoneda». La radio, la televisión, quizá la  imagen familiar del poeta, entre tierna y ceñuda, al desplegar el periódico de la mañana. Me prohibí la vehemencia del teléfono. Le escribí. Ahora me pongo a redactar estas líneas para unas páginas de homenaje y será escribirle a él y también a mí mismo, que me veo premiado como amigo viejo, partícipe de la aventura humana y literaria del poeta de Edad.

Y me voy a permitir un perdonable orgullo. Frente (o junto) a los críticos encopetados que en estos días declaran su sorpresa ante el «corpus» de la obra gamonediana, uno no resiste la tentación de exhibir la virtud del madrugador. Porque no es grano de anís, llevarles diez años de delantera. Abramos comillas: «La salida de un libro como Descripción de la mentira debiera aceptarse como ocasión obligatoria para estudios con vocación de hondura y permanencia (…). Su estructura y su aliento, la profundidad de sus vetas y la sugestión del lenguaje, las plurales posibilidades de lectura…, todo deja sospechar que nos encontramos ante uno de estos textos que en la brevedad de su extensión contiene la llamada a elocuciones mucho más amplias que ellos mismos». El abajo firmante lo firmaba entonces en este mismo periódico. El 15 de marzo de 1978, para los amigos de la precisión.

A Antonio Gamoneda le ha llegado el interés de los exégetas. Está bien, con tal de que se nos deje un sitio a los «testigos». Walt Whitman suministra una cita tópica, y no voy a estampar aquí que quien toca el libro de Gamoneda toca un hombre. Lo que el lector palpa y respira, desde luego, es la historia y la edad de un hombre. Y no solo su edad biológica y biográfica, sino también –ambigüedad feliz, la de la poesía–, esa otra edad que se define como época, período, tramo en la crónica general del mundo. Leer a Gamoneda es saber de él. Pero también es repasarnos a nosotros mismos.

Estamos, pues, en la hora de la justicia y de la verdad sobre el poeta leonés. En una revista literaria se decía «El año Gamoneda». Me gusta más la titulación de otra publicación, también del ramo: «Un poeta para el fin del siglo». Pero, ¿por qué poner límites tacaños a la providencia, si el siglo XXI está a las puertas y el creador justifica todas las esperanzas desde su plenitud?

Alegría por el premio nacional, por el poeta y por todos nosotros. A este viejo compañero de tantas tardes, elocuentes o cavilosas, le conforta pensar que nos aguardan nuevos y maduros frutos de Gamoneda. Y que no se han terminado las horas de las tabernas con Antonio: «Las tabernas amarillas» donde «cambiar el silencio exterior por una voz humana».

Antonio Pereira.

[Vi la sombra perseguida por látigos amarillos…], un poema de ‘Lápidas’, de Antonio Gamoneda

Poema de ‘Lápidas’, en versión manuscrita por Antonio Gamoneda.

:: Un poema de ‘Lápidas’

Vi la sombra perseguida por látigos amarillos,

ácidos hasta los bordes del recuerdo,

lienzos ante las puertas de la indignación.

Vi los estigmas del relámpago sobre aguas inmóviles, en extensiones visitadas por presagios;

vi las materias fértiles y otras que viven en tus ojos;

vi los residuos del acero y las grandes ventanas para la contemplación de la injusticia (aquellos óvalos donde se esconde la fosforescencia):

era la geometría, era el dolor.

ANTONIO GAMONEDA

De Lápidas (1977-1986), en Edad, 1987.

Entrevista a Gamoneda de José Manuel López de Abiada (1990)

Haz un click…

Encontramos en la Red una interesante entrevista a Gamoneda, de José Manuel López de Abiada (Universidad de Berna, Suiza), datada en León, el 30-VIII-1990, y publicada en la página de ANALECTA MALACITANA ELECTRÓNICA (AnMal electrónica) / Revista de Filología de la Facultad de Filosofía y Letras (Universidad de Málaga). 

Fragmento de la entrevista: 

(…)

— ¿La reunión de casi toda tu obra en Edad es fruto de una iniciativa tuya?

Fue una iniciativa compartida. Antes de publicar Edad, me dan el Premio de Castilla y León. La Junta de Castilla y León en ese momento es socialista y me dicen que querían (ya se la habían encargado a Víctor García de la Concha) hacer una monografía sobre mi obra. Les dije que a mí eso me venía grande, y que además costaba mucho dinero. ¿Por qué con ese dinero (les dije) no hacéis una cosa: me apoyáis y aseguráis a alguna editorial buena la compra de una partida de libros que entregáis a las bibliotecas de los centros públicos de todas las provincias? Seguramente que con la mitad del dinero está arreglado. Y aceptaron. Entonces Cátedra aceptó. Tuve mucha suerte, porque tengo una cierta noticia de mí mismo sólo desde la reescritura de Edad, pues rescribí físicamente casi toda mi poesía y rompí un montón de cosas. Estuve buscando mi identidad poético-biográfica por la vía de la selección y la reescritura. No se trataba de quitar defectos (que los había): yo quería intentar que mi poesía se integrase en un solo discurso, que pudiera verse como un solo libro.

(…)

«Antonio Gamoneda: límites», la tesis doctoral de Carmen Palomo sobre el poeta (2007), en pdf

Carmen Palomo, durante una conferencia.

Antonio Gamoneda: límites, el libro que recoge la tesis doctoral de Carmen Palomo sobre el poeta Antonio Gamoneda, publicado por la Universidad de León en el año 2007, y agotado hace tiempo, ya está en internet, en pdf. La Universidad de León ha tenido a bien subirlo a la Red:

«Todo apunta a que 2017 va a ser un año especialmente gamonediano»

[Artículo de opinión publicado el sábado 7 de enero de 2017 en El Día de León]

El tiempo lee poemas

“Hay libros que, con el tiempo, se pueden leer con otra luz y que, a la vez, arrojan nueva luz sobre el tiempo…”

Por ELOÍSA OTERO

1-el-tiempo-lee-poemasEntre la Casa de Botines y el Banco Herrero hay un pequeño pasillo empedrado. Cuando la verja esta abierta, si se entra ahí, se pueden leer unas palabras del revés (forman parte de una vidriera), inscritas sobre el edificio bancario: “La luz es para todos los hombres. / También la tierra lo será algún día. / Si tu pensamiento es libre como la luz / que tus manos sean generosas como la tierra”. De vez en cuando estos versos saltan a las redes sociales, sin que nadie sepa decir a quién pertenecen. Pues bien, son versos de Antonio Gamoneda, como me confirmó un día el autor de la vidriera, Luis García Zurdo.

Gamoneda vive un poco más arriba, cerca de la catedral, y sin duda es el mejor poeta de su barrio, como se ha definido él mismo en alguna ocasión. Pero también es uno de los más grandes poetas vivos en nuestra lengua, y eso lo dicen sus libros sin decirlo: solo hay que abrirlos para darse cuenta de que la suya es la obra de un poeta universal y sin fronteras, una obra que es ya “patrimonio de todos”. Y sin embargo… ¡qué poco se ha leído a Gamoneda en su propia tierra, donde ciertos autores y hasta algunos insignes catedráticos de literatura siguen manteniendo que la suya es una “poesía hermética” y que “no se entiende”!

Los grandes premios que le han llegado con la edad parecen haber servido de fuelle en su energía creativa. Desde que recibió el Cervantes en 2006, a los 75 años, no ha parado de trabajar en su escritura (como ha hecho siempre), ni de viajar dando recitales y conferencias por todo el mundo, a pesar de los achaques, atendiendo a lo grande y a lo pequeño. Como dijo su amigo de infancia, Pablo de la Varga, aquel premio fue como “una fuerte campanada” que avisó “a todo el mundo de que había palabras nuevas de contenidos nobles, hondura humana y lucidez existencial”. Algunos ya lo sabían, porque venían leyéndole desde finales de los 70, cuando su poesía “era un secreto bien guardado entre las murallas de León”, como ha escrito Miguel Casado.

En este año 2017 se cumplen 30 años de la publicación de “Edad”, la primera edición de su obra poética reunida, por la que Gamoneda recibió el Premio Nacional de Poesía y empezó a ser reconocido como el referente más importante de la poesía española actual. “No se puede hablar de poesía moderna en nuestra lengua sin reconocer el papel clave de su obra, de las preguntas y caminos que ha suscitado, de la apertura sin restricciones a que nos obliga como lectores”, advierte Casado.

En 2017 se cumplen además 40 años de la publicación de “Descripción de la mentira”, un libro en el que hoy se reconoce “una dura mirada sobre la guerra civil española y la represión posterior, sobre la memoria y la identidad personal”, como apunta también Casado, quien en febrero impartirá un taller de lectura sobre esta obra clave en La Casa Encendida de Madrid. Porque hay libros que, con el tiempo, se pueden leer con otra luz y que, a la vez, arrojan nueva luz sobre el tiempo…

Pero hay más, ya que también se cumplen 50 años de la escritura de otro título emblemático de Gamoneda que tardó muchos años en llegar a los lectores a causa de la censura, “Blues castellano”. El Museo Etnográfico de Castilla y León, con sede en Zamora, ha preparado un homenaje al poeta leonés con este motivo, que se concretará el día 19 de este mes de enero.

Los aniversarios de estos volúmenes señeros propiciarán a su vez, a lo largo del año, distintos monográficos en revistas especializadas. Sin olvidar que nuestro autor, a sus 85 años, acaba de sacar a la luz un nuevo libro de poemas, “La prisión transparente”, editado en México, país donde el pasado mes de diciembre fue recibido calurosamente como “el poeta más querido” de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. ¿Habrá presentación de este nuevo poemario en León? Pues, de momento, parece que no. Pero el próximo 17 de enero sí se presentará en Oviedo. También en Asturias, la tierra de sus padres, Gamoneda acaba de presentar su “Tentativa de un cancionero asturiano para el siglo XXI”, en colaboración con el tenor Joaquín Pixán. Todo apunta a que 2017 va a ser un año especialmente gamonediano. Y yo les recomiendo que, si aún no lo han hecho, abran uno cualquiera de sus libros y se adentren en él… ¿Hermético?

«Antonio Gamoneda: límites», una tesis doctoral de Carmen Palomo (2007)

Carmen Palomo, autora de una tesis sobre Gamoneda.

Carmen Palomo, autora de una tesis sobre Gamoneda.

[El siguiente texto constituye el apartado final del libro Antonio Gamoneda: límites, publicado por la Universidad de León en el año 2007. El libro recoge la mayor parte del contenido de la tesis doctoral de Carmen Palomo sobre el poeta Antonio Gamoneda.]

CONCLUSIONES:

Por CARMEN PALOMO

A lo largo de la lectoescritura hemos ido anotando las reflexiones que nuestra amplia selección de textos de Antonio Gamoneda nos han sugerido. Ha sido un recorrido guiado por ciertas premisas y sembrado de hallazgos. Es el momento de la recopilación, de explicitar las inferencias y ordenar la dispersión de datos y apreciaciones, partiendo de los cuatro grandes apartados de los que hablábamos en los preliminares.

Nuestra aproximación a Blues castellano, como primera obra de madurez del autor, nos ha posibilitado un repaso a los antecedentes biográficos, intelectuales, ideológicos y éticos que, creemos, sustentan toda la escritura posterior de Antonio Gamoneda. Al mismo tiempo, la revisión de ciertos tópicos comúnmente establecidos por el discurso crítico —la pertenencia generacional, la poesía social, el peso y el modo del compromiso como testimonio histórico…— nos ha permitido ubicar al autor con relación a sus coetáneos para arribar a una comprensión más exacta de las raíces de su marginalidad poética.

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