Gamoneda en el Musac

«La cosecha de los símbolos», por Bruno Marcos

Antonio Gamoneda, Teresa Gancedo y Manuel Olveira, el pasado 28 de octubre de 2018 en el Musac. © Fotografía: Juan Luis García.

La cosecha de los símbolos

Por BRUNO MARCOS
Artículo publicado el 3-11-2018 en La Nueva Crónica

Cuando le conocí lo primero que me dijo al verme fue que ser tan joven debería estar prohibido constitucionalmente. Tendría él entonces unos sesenta años y la generosidad de recibir a un poeta de veinte. Su poesía y su figura han crecido en estas tres décadas hasta ser tan grandes como yo las sentí entonces, deslumbrado por la lectura de ‘Descripción de la mentira’ y el resto de su poesía.

Uno de los libros más impresionantes que he leído en los últimos tiempos es suyo, y no es poesía precisamente sino memorias, las suyas, pero también las nuestras y las de España y su postguerra. ‘Un armario lleno de sombra’ de Antonio Gamoneda contiene pasajes de un lirismo estremecedor, como el de la muerte de su madre en la galería de la casa mientras se pone el sol, o desgarrador, como aquel en el que enviado por ella asiste al desenterramiento de su padre con el encargo de recoger el oro de su dentadura acabando, por miedo al robo de los sepultureros, excavando la tierra con sus propias manos aún adolescentes.

Hace unos meses el artista Antoni Muntadas vino a la Fundación Cerezales Antonino y Cinia y al Musac para ver la exposición ‘Región’, que mostraba el cambio del paisaje causado por la construcción de pantanos, y quiso ver también al poeta como siempre que se acerca a la ciudad. Tuvo Gamoneda la hospitalidad de recibirnos y de estar con nosotros casi cuatro horas en las que ambos nos sembraron, tanto a Alfredo Puente como a mí, hablando del poder fundacional de las palabras y de las imágenes. Muntadas siempre recuerda que Gamoneda le invitó a exponer en León cuando empezaba su carrera. «El joven maestro Muntadas» como le llama Gamoneda, es ahora uno de nuestros artistas internacionales más importantes, premio Velázquez, y Gamoneda otro tanto y premio Cervantes, máximos reconocimientos que otorga nuestro país.

La semana pasada acudió Gamoneda al Musac para hablar sobre la exposición de Teresa Gancedo a quien organizó su primera muestra cuando el poeta tenía a su cargo la programación cultural de la Diputación. Resulta extraño que una institución como el Musac se haya mantenido alejada de este poeta tanto tiempo. Los casos de Teresa Gancedo y el de Muntadas nos deberían hacer reflexionar sobre la importancia de poner a las personas adecuadas en la dirección de los puestos que han de promover y divulgar la cultura, sembrar y cosechar. Basta, para comprobarlo, repasar con mirada retrospectiva el índice de autores y obras de la colección de literatura Provincia que Gamoneda dirigió en unos tiempos en los que, seguramente, había mucha menos inversión presupuestaria destinada a la cultura que ahora.

Aseguró con fina ironía el poeta, en la charla con Teresa Gancedo y Manuel Olveira, que Calderón de la Barca erraba al considerar que «los sueños sueños son» y que la noción que circula sobre la realidad es mentira, afirmando para terminar que todo es símbolo. Entendimos los asistentes en qué manos deben estar tanto la siembra como la cosecha de esos símbolos.

 

Gamoneda conversará con la pintora Teresa Gancedo el domingo 28 de octubre de 2018 en el MUSAC

Antonio Gamoneda, Teresa Gancedo y el director del MUSAC, Manuel Olveira, durante el encuentro mantenido el domingo 28 de octubre en el museo, con motivo de la inauguración de la exposición. Fotografía: Miguel Ángel Fernández Cardo.

El poeta Antonio Gamoneda conversará con la pintora leonesa Teresa Gancedo el domingo 28 de octubre de 2018, a las 12 del mediodía, en el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (MUSAC), con motivo de la inauguración de una amplia retrospectiva sobre esta artista inclasificable, para la que «todo es pintura».

Este encuentro se produce casi 46 años después de que Teresa Gancedo realizara su primera exposición individual en la «Sala Provincia» de León, invitada por Gamoneda, que entonces gestionaba este área cultural de la Diputación provincial. Se trata de una actividad fuera de programa, concertada a última hora de manera especial, aprovechando la presencia de Teresa Gancedo estos días en León. Gamoneda, además, ha escrito un texto para un catálogo dedicado a Teresa Gancedo que publicará el MUSAC próximamente.

Reproducimos el texto de Antonio Gamoneda publicado en el díptico de la exposición de Teresa Gancedo en la Sala Provincia (León, 23 de diciembre 1972 – 5 enero 1973):

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Litografías de Luis Moro y poemas de Gamoneda en la carpeta «Un animal oculto»

Portada de la carpeta.

Portada de la carpeta.

El  jueves 2 de junio se presenta en León la carpeta litográfica «Un animal oculto», con poemas de Antonio Gamoneda y litografías del artista segoviano Luis Moro. El acto tendrá lugar a las 19 horas en el salón de actos del MUSAC, con la presencia de ambos autores. Y al día siguiente, viernes 3 de junio, tendrá lugar la inauguración de la exposición de pintura y gráfica de Luis Moro titulada «El jardín animado», a las 20 horas en la galería leonesa Ángel Cantero.

La carpeta compuesta por tres poemas originales de Antonio Gamoneda y tres litografías originales de Luis Moro, seriada (75 ejemplares) y firmada por ambos creadores, ha sido coeditada por Sánchez-Carbonell y Rodrigo Juarranz, en los talleres Blackstone Press de la Ciudad de México.

Con un elaborado proceso tradicional, cuidado por de dos de los litógrafos más importantes de México, Francisco Lara y Arturo Guerrero; las litografías fueron dibujadas por Moro en piedra y los poemas con tipos manuales.

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‘Príncipe negro’, por X. L. MÉNDEZ FERRÍN

Eloísa Otero, Antonio Gamoneda, Xosé Luís Méndez Ferrín y Víctor M. Díez, en la apertura del ciclo "Nombrando el porvenir. Encrucijada de poetas" que se celebró en el MUSAC (León) en mayo de 2014. © Foto: Ramiro (Diario de León).

Eloísa Otero, Gamoneda, Xosé Luís Méndez Ferrín y Víctor M. Díez, en la apertura del ciclo «Nombrando el porvenir. Encrucijada de poetas» celebrado en el MUSAC (León) en mayo de 2014. © Foto: Ramiro (Diario de León).

Reproducimos un texto publicado el 4 de diciembre de 2006 por el poeta gallego Xosé Luis Méndez Ferrín, en su columna ‘Segunda Feira’ de El Faro de Vigo, con motivo de la concesión a Gamoneda del Premio Cervantes 2006:

«PRÍNCIPE NEGRO»

«Non menos de catro persoas amigas felicitáronme pola concesión
do Premio Cervantes a Antonio Gamoneda»
X.L. MÉNDEZ FERRÍN

O pasado 18 de Brumario a Fundación Cuña Casasbellas promoveu no Teatro Principal de Pontevedra un acto no que Antonio Gamoneda falou de poesía e leu un ferrado dos seus versos. Un auditorio entregue seguiu a palabra do Mestre con recollemento, emoción e tamén unción. Case se sentía o bater dos corazóns ao unísono. Os silencios explodían. As palabras caían con ese peso único da excepcionalidade necesaria. En público e en privado Gamoneda dixo que a poesía escrita hoxe en galego é a mellor da Península, ou algo así. No século XX español –pensa Gamoneda– hai dous poetas grandes en lingua castelán: na primeira metade do século Lorca; na segunda, Claudio Rodríguez. Discutimos: para nosoutros, os señores do século son Lorca e Gamoneda. Dixen eu que a actitude poética de Gamoneda contradí a condición posmosderna (a trivilización e a desregularización). Instálase el na lírica e xamais acepta a posibilidade de finximento. A poesía é o grande milagre do mundo, insistía Pimentel. A poesía produce unha sorte de coñecemento que non é o ordinaria. Un non dicir decindo, e Juan de la Cruz arrevoou coma unha bolboreta negra entre as arañas do salón. Sobre a reminiscencia colectiva, ou sexa o sentido da Historia, actúan algunhas proposicións de Amelia Gamoneda e Fernando R. de la Flor. Din eles que Gamoneda é poeta proletario e que o seu salto escuro adiante ten que ver cun autoexilio que se produce a raíz da Transición entendida como liquidadora da Esperanza. Gamoneda, con trinta anos de militancia comunista, goza do privilexio de ter lúcidos eséxetas. Non é que necesite de Miguel Casado, digamos. Ocorre que a natureza dos poemas de Gamoneda suscita e provoca o grande crítico e o teórico da literatura como un desafío. Só o alto, o grande crítico ou teórico.

Percorreu o poeta, texto a texto, unha persoal historia literaria en Pontevedra. Ao descer aos infernos dos Epitafios, de Libro del frío, de Arden las pérdidas, os que ouvimos fomos sendo modificados e levados a outro sitio que, necesariamente, sintiamos noso. Por fin, Gamoneda anunciou cun poema inédito, que entraba en novas estancias e que era o seu propósito visitalas. Unha meniña entrara na súa vida. Na fontana que a el lle abrolla e corre, aínda que é noite, polos adentros, en Antonio Gamoneda de súpeto atemperou o frío e houbo máis morna luz. Di o poeta que a súa próxima marea será máis honda, tenra, leda. Así sexa, se é para ben. Anunciou, polo tanto, en Pontevedra o noso poeta que, se cadra, un período de Sílabas Negras fique atrás e que a difícil tarefa de ser poeta ledo e solar na ancianidade é a que agarda por el.

Vernes pasado eu saín á rúa e non menos de catro persoas amigas felicitáronme pola concesión do Premio Cervantes a Antonio Gamoneda, tán coñecida dos amigos é a miña predilección pola poesía do meniño que baixou das Asturias a León polos subeiros do gando e aló se fixo príncipe negro dos fabbri da lingua súa. Madrid, esa «corrala», rosmou e torceu o bico. Fálase de que na Academia Española brindou co viño doce da Casa Luis Mateo Díaz á saúde da súa propia sombra. A España literaria élles así e eu pídolles desculpas por cuxar esta columna cunha cita de Luis María Anson, el si da RAG: «Rodríguez Zapatero acaba de concederle el Cervantes a Antonio Gamoneda«. Parece ser que, nalgúns aspectos, esta é a hora da verdade. Eu acabo de recibir o Premio Cervantes.

Xosé Luis Méndez Ferrín y Antonio Gamoneda, en el MUSAC (León) en mayo de 2014. © Foto: Eloísa Otero.

Xosé Luis Méndez Ferrín y Antonio Gamoneda, en el MUSAC (León) en mayo de 2014. © Foto: Eloísa Otero.