Poemas de Gamoneda

Poemas de ‘Mortal 1936’, de Gamoneda

Obra de Juan Barjola.

Mortal 1936

(1994)

Hierven bajo las túnicas de la ira;
hierven los números y los ácidos
depositados en su espíritu.

Veo el mercurio en las pupilas, líquidos
negros, la fertilidad
de los cuchillos y las sombras; veo
los agujeros y los párpados.

Siento la herida musical, el llanto
multiplicado por el viento, el sol
en la pared de los agonizantes.

Ésta es la soledad de mil cabezas,
la gárgola que aúlla, la gallina
desesperada.
             Al fin, surten las fuentes
sangre, vértigo, luz, acero, lágrimas.

— – —

El miedo entra en la blancura; aún
sus alas hienden la serenidad
y disciernen la sal y la ceniza.

Lívidas hélices y, en el espesor,
lentitud de los pájaros, augurios
en las venas azules de las aguas.

Ah pétalos temibles, semejantes
a las escamas puras de la cólera.

Ah pena corporal, amor herido,
animal de la luz, pueblo abrasado.

— – —

Salen los cuerpos del abismo, ascienden
como azufre solar; su resplandor
atraviesa las aguas.

Hay profecías incesantes. Ved
la transparencia de los signos
y las palomas torturadas.

Éste es el día en que los caballos aprendieron a llorar,
el día horrible y natural de España.

El animal de sombra
enloquece en las pértigas del alba.

ANTONIO GAMONEDA

Poemas del libro 'Mortal 1936 (Pasión y luz de Juan Barjola)'. Mérida, Asamblea de Extremadura, 1994.

Gamoneda en la web del Festival Internacional de Poesía de Medellín

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“Caen sílabas negras”, una exposición de Julia Llerena que se apoya en versos de Gamoneda, Valente y Juarroz

‘Caen sílabas negras’, exposición de Julia Llerena en la Galería Sabrina Amrani (Madrid). Serie de bordados sobre lino, 2021.

Por LUISA ESPINO / El Cultural,

Siempre me ha fascinado de Julia Llerena (Sevilla, 1985) su capacidad de transformar los objetos más insignificantes en armónicas composiciones. Tiene una sensibilidad especial para dar forma al caos, algo así como una arquitectura del desecho. Comenzó trabajando con materiales que recogía en su camino a la facultad, en un trayecto en el que la imagino parando aquí o allá obnubilada con aquellas pequeñas cosas en las que muchos no reparamos –un trozo de metal oxidado, una botella hecha añicos…– y que ella convierte en eso otro que hemos llamado arte.

El trabajo de Llerena ha ido creciendo sobre este impulso, depurándose y sumando nuevos elementos. A esa primera fase de derivas le siguió otra más cósmica (aún), con el universo como tema central de instalaciones, vídeos y fotografías y, en los últimos tiempos, una preocupación por el uso del lenguaje y su representación. En realidad, sus nuevas creaciones siguen siendo marcadamente arqueológicas, solo que ahora su materia prima son las palabras de otros. Con ellas ha construido Caen sílabas negras, su primera exposición en la galería Sabrina Amrani, apoyándose en los versos de Antonio Gamoneda, José Ángel Valente y Roberto Juarroz, transformando sus poemas en espectogramas bordados en tres piezas textiles que articulan el espacio con sus serpenteantes movimientos.

La selección de estos autores no es casual, le interesa de ellos sus reflexiones sobre el lenguaje, el vacío, la materia, la fragmentación, elementos medulares también de su obra plástica. (…)

JULIA LLERENA / EXPOSICIÓN
Caen sílabas negras
Galería Sabrina Amrani (Madera, 23. Madrid)
Hasta el 24 de julio

“Yo, sin ojos”. Dos sonetos de Gamoneda en una obra de Julia Llerena (CAAC, 2021)

“Yo, sin ojos” (2020), una pieza de Julia Llerena sobre dos sonetos de Gamoneda.

“Yo, sin ojos” (2020) es el título de esta pieza de la artista andaluza Julia Llerena (Sevilla, 1985) que se puede contemplar estos días en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), dentro de la exposición colectiva Escultura expandida (concebida como una celebración de las reinvenciones que ha vivido este ámbito a través de un estimulante diálogo entre creadores consagrados –Louise Bourgeois, Pepe Espaliú, Soledad Sevilla o Cristina Iglesias– y jóvenes artistas).

La pieza de Julia Llerena, concretamente, se articula a través de tensos cables de acero horizontales que, a modo de versos, reproducen dos sonetos de Antonio Gamoneda, recreando el verbo del Premio Cervantes a través de pequeños objetos encontrados por la artista en su vida cotidiana.

Julia Llerena toma el título para esta obra, “Yo, sin ojos”, de un verso de los dos sonetos de Gamoneda recreados en la pieza:

MÚSICA DE CÁMARA

I

Si pudiera tener su nacimiento
en los ojos la música, sería
en los tuyos. El tiempo sonaría
a tensa oscuridad, a mundo lento.

Mezclas la luz en el cristal sediento
a intensidad y amor y sombra fría.
Todavía silencio, todavía
el sonido no tiene movimiento.

Pero llega un relámpago; se anudan
en los ojos lo bello y lo potente.
La fría sombra se convierte en fuego.

La belleza y el ansia se desnudan.
La música se eleva transparente.
Oh, sonido de amor, déjame ciego.

II

Yo, sin ojos, te miro transparente.
En la música estás, de ella has nacido;
de este grito de luz, de este sonido
a mundo amado luminosamente.

Y yo escucho después –agua creciente–
a la música en ti: todo el latido,
todo el pulso del aire convertido
a tu belleza, a tu perfil viviente.

Tumba y madre recíproca, del canto
orientas a tus venas la agonía,
y tus ojos asumen su potencia.

Oh prisión de la luz, después de tanto,
ya veo en el silencio: la armonía
es tu cuerpo, tu amada consistencia.

ANTONIO GAMONEDA
(Ambos sonetos están publicados en el libro colectivo “Sonetos para el siglo XXI”. VVAA. Ediciones Vitruvio, Colección Baños del Carmen nº 672. Madrid, 2017)

El último poema de “Amé”, la antología que celebra el 90 cumpleaños de Gamoneda

Portada de “Amé”, antología de Antonio Gamoneda (Fundación Antonio Pereira, Eolas Ediciones, 2021)

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Último poema de “Amé”, antología de Antonio Gamoneda (Fundación Antonio Pereira, Eolas Ediciones, 2021)

Gamoneda felicita al poeta Adonis en su 90 cumpleaños

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En vísperas del nuevo año 2021, más de dos centenares de poetas, escritores, traductores y personalidades de la cultura y el pensamiento de todo el planeta le enviaron al poeta sirio Adonis sus felicitaciones en vídeo, que su hija recogió en el sitio web adonis90.org. Sobre estas líneas se puede escuchar la felicitación de Antonio Gamoneda, en forma de poema leído.

Ali Ahmad Said Esber, más conocido como Adonis, nació en Al Qassabin (Siria) el 1 de enero de 1930 y eligió su seudónimo para marcar la renovación del año, la entrada a lo nuevo que permite la poesía, ya que Adonis es el dios del año nuevo en las mitologías mesopotámicas.

Aquí se pueden ver todos los vídeos:

Más sobre el libro “Las voces de la tierra” y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), en ‘El País’

Martín de la Torre sostiene el sonajero que su madre se llevó al paredón en septiembre de 1936. Foto: ÁLVARO GARCÍA / El País

Con motivo del aniversario de la que fue la primera exhumación realizada con técnicas científicas de una fosa común de personas asesinadas por la represión franquista, la editorial Alkibla publica Las voces de la tierra, un libro que recoge las fotografías realizadas por José Antonio Robés de 39 objetos recuperados en fosas comunes descritos por poetas como Antonio Gamoneda, actores como Juan Diego Botto o cantantes como Rozalén y Miguel Ríos, dentro de un proyecto vinculado con la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH).

Antonio Gamoneda, premio Cervantes, escribe un poema sobre un sonajero hallado en una fosa común: “Retiraron a Martín porque a su edad, nueve meses, podía ser algo pronto para fusilarle, aunque quién sabe…”.

Sonajero, aparecido en la fosa de la Carcavilla en Palencia, sobre el que ha escrito Gamoneda.

Un reportaje de Natalia Junquera en El País (6/12/2020):

MEMORIA HISTÓRICA

El ajuar de la memoria de los fusilados de Franco

En el 20 aniversario del movimiento que inició la apertura de fosas, un libro recopila objetos de las víctimas recuperados entre huesos y balas

Un poema inédito de Antonio Gamoneda en la antología digital “A poema abierto” (USAL, 2020)

…Haz un click en la imagen para leer el poema completo…

«Fiesta, ontología y somnolencia». Así se titula el poema inédito de Antonio Gamoneda que forma parte de “A poema abierto. Versos para volver a habitar la vida”, una antología poética digital —coordinada por la poeta Amalia Iglesias Serna y alojada en la página web del Servicio de Actividades Culturales de la Universidad de Salamanca— a la que se siguen sumando autores y autoras con poemas inéditos en estos días de confinamiento obligado por la Covid-19.

“Después de la ira”, un poema de Gamoneda publicado en Barcarola (2009)

Poema publicado en el nº 73 (2009) de la revista Barcarola, pág. 15.

Tres sonetos de Gamoneda en el nº 1 de la revista “Tierras de León” (1961)

Revista ‘Tierras de León’, nº1, 1961, pág. 41.

El nº 1 de “Tierras de León”, la revista de la Diputación provincial, que inició su andadura en 1961, incluye en su página 41 estos “Tres sonetos leoneses” de Antonio Gamoneda.

“Diván de Nueva York”, un poema de Gamoneda en Cuadernos Hispanoamericanos (1986)

‘Diván de Nueva York’, poema de Antonio Gamoneda publicado en la revista Cuadernos Hispanoamericanos nº 435-436, 1986, pág. 678.

Seis poemas de Gamoneda, en inglés, en la revista ’The High Window’

Seis poemas de Antonio Gamoneda han visto la luz este mes de mayo de 2020 en la revista trimestral inglesa ’The High Window’, traducidos al inglés por Terence Dooley.

Poemas de Gamoneda en la revista ‘La alegría de los naufragios’ (3-4)

[Este es uno de los tres poemas de Antonio Gamoneda que aparecieron publicados en volumen correspondiente a los números 3 y 4 (año 2000) de ‘La alegría de los naufragios’, la revista de poesía que dirigían César Antonio Molina y Amalia Iglesias Serna:]

De Exentos III: sucesos

(…)

En los desvanes habitados por aves cuyas alas tiemblan

/ entre cristales y sombras,

en la pureza de los rostros que se forman en la lluvia,

en párpados cerrados sobre úlceras amarillas,

y en ti, agonizante,

vive el pasado, hierve en tu corazón.

·

Vienen los pájaros

atravesando olvido. Ciertamente

amé todas las pérdidas. Las amo.

(…)

ANTONIO GAMONEDA

Gamoneda en el desván. © Foto: Eloísa Otero.

Un poema del libro “Arden las pérdidas”, de Gamoneda

1 ventana estudio gamoneda

Ventana del estudio de Antonio Gamoneda, en su casa de León.

CLARIDAD SIN DESCANSO

Quizá me sucedo en mí mismo. No sé quién pero alguien ha muerto en mí. También ayer olía la desaparición y estaba amenazado por la luz, pero hoy es otro el cuchillo delante de mis ojos.

No quiero ser mi propio extraño, estoy entorpecido por las visiones. Es difícil

poner luz todos los días en las venas y trabajar en la retracción de rostros desconocidos hasta que se convierten en rostros amados y después llorar porque voy a abandonarlos o porque ellos van a abandonarme.

Qué

estupidez tener miedo al borde de la falsedad y qué cansancio

abandonar la inexistencia y

morir después todos los días.

 

[Del libro “Arden las pérdidas”, apartado ‘Claridad sin descanso’;
en “Esta luz. Poesía reunida 1947-2004” (Ed. Galaxia Gutenberg, 2019)]

[Existían tus manos…] / Antonio Gamoneda & Amancio González Andrés

Manos. Detalle de una escultura en madera de Amancio González Andrés.

Existían tus manos

Un día el mundo se quedó en silencio;
los árboles, arriba, eran hondos y majestuosos
y nosotros sentíamos bajo nuestra piel
el movimiento de la tierra.

Tus manos fueron suaves en las mías
y yo sentí la gravedad y la luz
y que vivías en mi corazón.

Todo era verdad bajo los árboles,
todo era verdad. Yo comprendía
todas las cosas como se comprende
un fruto con la boca, una luz con los ojos.

ANTONIO GAMONEDA
[Tomado de Exentos I (1959-1960 y 2003), incluido en Antología poética (Alianza Editorial, Madrid, 2007)].

Antonio Gamoneda en “Poemas a Valente” / [Hay una astilla de luz]

portada valente

POEMAS A VALENTE
(Introducción y edición de Saturnino Valladares)
Universidad de Santiago de Compostela, 2019.
Editado por la Cátedra José Ángel Valente de Poesía e Estética,
dirigida por el poeta y profesor Claudio Rodríguez Fer.

El poeta gallego Saturnino Valladares, profesor de la Universidade Federal do Amazonas (Brasil), reúne en este libro 41 composiciones de distintos autores dedicadas al poeta José Ángel Valente (Ourense 1929 – Ginebra, Suiza 2000) durante los siglos XX y XXI. Como todos los libros de la Cátedra Valente, este reproduce en su cubierta una obra de arte afín a la estética del poeta ourensano, en este caso “Collage 2015″de la artista gallega Julia Huete.

Antonio Gamoneda participa con un poema en este libro, junto a autores como Vicente Aleixandre, Pere Gimferrer, Juan Gelman, Blanca Varela, José Agustín Goytisolo, Alfonso Costafreda, Bernard Noël, Jacques Ancet, José Miguel-Ullán, Noni Benegas, Jorge Riechmann, Luz Pozo Garza, Ana Gorría, Antonio Méndez Rubio, Ada Salas o Claudio Rodríguez Fer, entre otros.

Páginas 90 y 91 del libro, con poemas de Gamoneda y Gelman (el de Gelman está incompleto, pues continúa en la página siguiente).

Reproducimos los párrafos de Saturnino Valladares, relacionados con Gamoneda, que aparecen en la introducción de Poemas a Valente’: (más…)

[Vi la sombra perseguida por látigos amarillos…], un poema de ‘Lápidas’, de Antonio Gamoneda

Poema de ‘Lápidas’, en versión manuscrita por Antonio Gamoneda.

:: Un poema de ‘Lápidas’

Vi la sombra perseguida por látigos amarillos,

ácidos hasta los bordes del recuerdo,

lienzos ante las puertas de la indignación.

Vi los estigmas del relámpago sobre aguas inmóviles, en extensiones visitadas por presagios;

vi las materias fértiles y otras que viven en tus ojos;

vi los residuos del acero y las grandes ventanas para la contemplación de la injusticia (aquellos óvalos donde se esconde la fosforescencia):

era la geometría, era el dolor.

ANTONIO GAMONEDA

De Lápidas (1977-1986), en Edad, 1987.

Archivo familiar / Una foto de juventud de Gamoneda / “Caigo sobre una silla”

Un jovencísimo Antonio Gamoneda. Fotografía del archivo familiar de Gamoneda.

CAIGO SOBRE UNA SILLA

Cuando yo caigo sobre una silla
y mi cabeza roza la muerte;
cuando cojo con mis manos la tiniebla
de las cazuelas, o cuando contemplo
los documentos representativos
de la tristeza, es
la amistad quien me sostiene.

(Del libro Blues castellano, 1961-1966)

Archivo familiar de Antonio Gamoneda / “Blues del nacimiento”

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Mª Ángeles Lanza, esposa del poeta Antonio Gamoneda, con sus hijas Ana, Ángeles y Amelia (hacia 1978). / Fotografía del archivo familiar de Gamoneda.

BLUES DEL NACIMIENTO

Nació mi hija con el rostro ensangrentado
y no me la dejaron ver despacio.
Nació mi hija con el rostro ensangrentado
pero me la quitaron de las manos. 

Mi hija ahora ya va a hacer tres años
y habla conmigo y ella ve mi rostro.
Mi hija ahora ya va a hacer tres años
y canta y piensa pero ve mi rostro.

Yo ahora ya no me pregunto
por qué se ama a un rostro ensangrentado.

(Del libro Blues castellano, 1961-1966)

 

Fabián Panisello recita a Antonio Gamoneda

— — —

Fabián Panisello es un prestigioso compositor y director argentino-español, fundador de la formación PluralEnsemble y director de la Escuela Superior de Música Reina Sofía y del Instituto Internacional de Música de Cámara de Madrid.

El poema de Antonio Gamoneda que recita en este vídeo forma parte de su trabajo “Libro del frío”, editado por VERSO (2011), con la soprano Allison Bell y el Ensemble Meitar.

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Dos poemas inéditos de “Las venas comunales”, de Gamoneda, en ‘Periódico de Poesía’ (México, 2019)

Estos días llegan a las librerías los dos tomos de ‘ESTA LUZ Poesía reunida 1947-2019′ (Galaxia Gutenberg), la nueva edición (revisada y ampliada) de la poesía reunida de Antonio Gamoneda, y el mexicano Periódico de Poesía celebra esta publicación con un adelanto –dos poemas– del libro inédito (hasta ahora) ‘Las venas comunales’ (2015-2019), que se incluye en el tomo segundo. Un libro que se escribió originalmente en diálogo con la obra gráfica de Juan Carlos Mestre y que supone el regreso de Gamoneda a una escritura más estrictamente social, aunque (añade su autor) “lo será, creo, relativamente fuera de las ‘costumbres’ que caracterizan a la tendencia”.

* * *

HAS LEVANTADO tu flor vertiginosa y has colocado sus pétalos ante el rostro de la imbecilidad; has denunciado hierros en la umbría, bajo tu mirada llena de ríos. Ellos, la imbecilidad, han tenido que cerrar sus ojos.

La imbecilidad es delicadamente sangrienta. Ayer mismo, ha adquirido lirios para las esposas que hoy acudirán a las basílicas. Una particular delicadeza: lirios
en las manos imbéciles.

Tu flor es otra. Guárdate de los lirios.

Hoy o ayer, no sé, martes tal vez, ardió o va arder la madre del grisú, y aún, en el aire, van a arder las lenguas del metano y, en las lenguas, van a arder los cabellos humanos.

Puedes verlo con tus ojos. O quizá con los míos: ya arden los cabellos, entran cintas de fuego a los ojos expertos en la antracita y la sombra.

Pon tu ávida lente, examina la córnea; la córnea proletaria.

Un día, el metano va a conocerse a sí mismo; va a conocer su espantosa química. Llorará. Lloraría el metano,
si pudiese.

Llora tú en nombre del metano. Llora también en mi nombre.
Y te aviso:

Si la imbecilidad adquiere lirios, no te engañen los delicados preámbulos: olvida las basílicas y prepara la estrategia órfica. Mientras tanto,

guarda tu flor vertiginosa, guárdala.
Guarda la flor.

(Fábula del metano y los lirios) (más…)

Un poema de Gamoneda dedicado a su amigo el pintor Modesto Llamas Gil

1 modesto llamas por cuevas

Modesto Llamas Gil junto a uno de sus retratos de Gamoneda. Foto: Marcelino Cuevas / DL

“Modesto” / Poema de Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931), fechado en 1999 y publicado en un pequeño catálogo dedicado al artista plástico Modesto Llamas Gil (León, 1929), con motivo de una exposición de pintura en la Galería Ármaga en 2010:

“El once ensangrentado”, un poema de Antonio Gamoneda

El poema de Gamoneda, en una página de El Mundo / La Crónica de León.

[Este poema de Antonio Gamoneda apareció publicado en la edición nacional del diario El Mundo, y en sus distintas ediciones locales y regionales, el domingo 14 de marzo de 2004, tres días después de que diez bombas estallaran de forma casi simultánea, pasadas las 7:30 horas de la mañana, en cuatro trenes de la red de Cercanías de Madrid, en un atentado devastador llevado a cabo por una célula yihadista (como revelaron las posteriores investigaciones) que dejó 191 muertos y unos 2.000 heridos.] 

EL ONCE ENSANGRENTADO

…un río de sangre tierna.
Un río que viene cantando
por los dormitorios de los arrabales,
y es plata, cemento o brisa
en el alba mentida de Nueva York.
Federico García Lorca

A las siete de la mañana, en Alcalá de Henares,
Miguel de Cervantes, olvidando que está muerto,
se levanta y se arranca los ojos
para no ver salir los trenes de la sangre.

En Nasiriyya son las nueve. Faik,
mi buen amigo y vendedor de luz,
olvidando que ha muerto en Nueva York,
entra llorando en un pozo de sangre.

En Washington son las once. El señor Bush
va a acostarse. Le da gracias a Dios
porque de un país lejano y petrolífero
salen barcos llenos de sangre.

En Madrid, el presidente del Gobierno
piensa que hoy será un día trabajoso
y que podría ser mucho más cómodo
estar desayunando en las Azores.

La dinamita incendia la mañana
y el corazón cansado de Ramón
muere noventa veces en Atocha
y en Santa Eugenia y en el Tío Raimundo,
y arden y se consumen para siempre,
cien veces más, los pechos de Paloma
y se cubren de sangre los caminos de hierro.

Tal como están las cosas, desde ahora,
digo yo, desde ahora en adelante,
no va a ser posible, en Madrid y en España,
pensar seriamente en el desayuno.

En Washington, al parecer, el señor Bush
no ha descansado bien. Le pide a Dios
que bendiga a Paloma y a Ramón
tantas veces como se haga necesario,
dado que España es un gran país
lleno de sangre.

Y el presidente de ese gran país,
preocupado, seriamente preocupado,
añorando su desayuno, dicta
una declaración institucional
sobre los inconvenientes de la sangre.

Señor Presidente: ¿sabe lo que le digo?
Le digo de una vez y para siempre que,
sea usted quien sea y se llame como se llame,
no vuelva más a las Azores.

ANTONIO GAMONEDA

Página de El Mundo / La Crónica de León con el poema de Gamoneda.

“Hablo con mi madre”, un poema de Antonio Gamoneda

Amelia Lobón, madre de Antonio Gamoneda. © Foto: Archivo familiar.

HABLO CON MI MADRE

Mamá: ahora eres silenciosa como la ropa
del que no está con nosotros.
Te miro el borde blanco de los párpados
y no puedo pensar.

Mamá: quiero olvidar todas las cosas
en el fondo de una respiración que canta.
Pasa tus manos grandes por mi nuca
todos los días para que no vuelva
la soledad.

Yo sé que en cada rostro se ve el mundo.
No busques más en las paredes, madre.
Mira despacio el rostro que tú amas:
mira mi rostro en cada rostro humano.

He sentido tus manos.
Perdido en el fondo de los seres humanos te he sentido
como tú sentías mis manos antes de nacer.

Mamá, no vuelvas más a ocultarme la tierra.
Esta es mi condición.
Y mi esperanza.

ANTONIO GAMONEDA
— Del libro Blues castellano

“Contemplación del destino”

Fotografía de José Antonio Robés para “El vigilante de la nieve” de Antonio Gamoneda.

Contemplación del destino

Estoy desnudo ante el agua inmóvil. He dejado mi ropa en el silencio de las últimas ramas.

Esto era el destino:
Llegar al borde y tener miedo de la quietud del agua.

ANTONIO GAMONEDA
(De Libro del frío, 1986-1992, 1998 y 2004)

 

Soneto de Gamoneda, dedicado al Castillo del Temple, en un libro de fotografías de Ángel Marcos

Este soneto de Antonio Gamoneda, titulado “Castillo del Temple en Ponferrada”, se puede leer en el libro “Noches de piedras y lunas”, con fotografías de Ángel Marcos de castillos de la provincia de Valladolid.

En este libro –editado por la Diputación de Valladolid y presentado a primeros de febrero de 2019– las fotos se alternan con textos y poemas de autores como Rosa Chacel, Francisco Pino, Juan Carlos Mestre, Antonio Colinas, Clara Janés, Luis Alberto de Cuenca o los Premios Cervantes José Jiménez Lozano y Antonio Gamoneda, entre otros.

Portada del libro.

El Norte de Castilla, 6 de febrero de 2019.

Una niña ilustra “Nadie en la senda”, un pequeño poema de Gamoneda

Una niña (desconocemos su nombre) ilustró así el siguiente poema de Antonio Gamoneda:

Nadie en la senda

Hay un anciano ante una senda vacía. Nadie regresa de la
ciudad lejana; sólo el viento sobre las últimas huellas.

Yo soy la senda y el anciano, soy la ciudad y el viento.

(De Libro del frío, 1986-1992, 1998 y 2004)

[Tus cabellos descienden…], un poema de Gamoneda en español, inglés y árabe

“Tus cabellos descienden…”. Poema de Antonio Gamoneda.

“Tus cabellos descienden…”. Poema de Antonio Gamoneda traducido al inglés.

“Tus cabellos descienden…”. Poema de Antonio Gamoneda traducido al árabe.

Tomado del libro: Nueva poesía española. VV. AA. Huerga & Fierro Editores / Poesía. Madrid, 2018

  • Antología en edición trilingüe Español/Inglés/Árabe.
  • Poemas de Antonio Gamoneda, Jaime B. Rosa, Clara Janés, Francisco Brines, Jaime Siles, Antonio Colinas, José Albi, Jenaro Talens, Rusell Dinapoli.
  • Edición de Moaen Shalabia y Jaime B. Rosa.
  • Traducción de Moaen Shalabia (al árabe) y Russell Dinapoli (al inglés).

“Música de cámara”, dos sonetos de Gamoneda

“Todos somos víctimas, pero no inocentes” (2000). Cuadro de la serie ‘Conversaciones con Shostackovich’. © Manuel Jular.

MÚSICA DE CÁMARA

I

Si pudiera tener su nacimiento
en los ojos la música, sería
en los tuyos. El tiempo sonaría
a tensa oscuridad, a mundo lento.

Mezclas la luz en el cristal sediento
a intensidad y amor y sombra fría.
Todavía silencio, todavía
el sonido no tiene movimiento.

Pero llega un relámpago; se anudan
en los ojos lo bello y lo potente.
La fría sombra se convierte en fuego.

La belleza y el ansia se desnudan.
La música se eleva transparente.
Oh, sonido de amor, déjame ciego.

II

Yo, sin ojos, te miro transparente.
En la música estás, de ella has nacido;
de este grito de luz, de este sonido
a mundo amado luminosamente.

Y yo escucho después –agua creciente–
a la música en ti: todo el latido,
todo el pulso del aire convertido
a tu belleza, a tu perfil viviente.

Tumba y madre recíproca, del canto
orientas a tus venas la agonía,
y tus ojos asumen su potencia.

Oh prisión de la luz, después de tanto,
ya veo en el silencio: la armonía
es tu cuerpo, tu amada consistencia.

ANTONIO GAMONEDA
(En el libro colectivo “Sonetos para el siglo XXI”. VVAA. Ediciones Vitruvio, Colección Baños del Carmen nº 672. Madrid, 2017) (más…)

“Sábana, César” / Un poema de Gamoneda dedicado a César Vallejo

[Este poema fue publicado originalmente en Cuadernos Hispanoamericanos. Homenaje a César Vallejo, vol.2, núm. 456-457 (junio-julio 1988), pp. 579-580, Madrid: Instituto de Cooperación Iberoamericana.]

Sábana, César 

Sábana negra en la misericordia:
tu lengua en un idioma ensangrentado.
(Mi madre está en el corazón de César Vallejo).

Sábana negra en la sustancia humana,
la que llora en tu boca y en la mía
y, atravesando dulcemente llagas,
ata mis huesos a los huesos de César.

Sal de mi lengua, piensa en la nieve y en la ira,
éntrale a Dios con tu infección y tu estruendo.
Hay mucha soledad y perros blancos
ante mis ojos. Tú eres bello en la muerte
pero ladras aún. Sal de mi lengua,
dame la mano para entrar en la nieve.

ANTONIO GAMONEDA