Poemas de Gamoneda

[En selva roja…], un poema sin título de Antonio Gamoneda

El poema aparece recogido en el libro “Esta luz. Poesía reunida (1947-2004)” (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores; Barcelona, 2004), dentro de ‘Exentos II’, pág. 147:

En selva roja donde el agua nunca
la luz destella, ni, de oscuras ramas,
un pájaro revuelve la espesura
y, luego, lento, en el azul se eleva
y el canto le sostiene y pacifica;
en esta oscuridad que se respira
y a sí misma se ignora, pero siente
los pies descalzos del pastor, la lluvia
que oscurece las hojas y perfuma
el liquen y refresca la madera,
aquí no deja de pasar la noche
en larga suavidad: lame las grutas
donde vive la sed y se desliza
entre las ramas cautelosas. Siempre
pasa la noche pero el día nunca,
ni el rostro amado que bajar quisiera
hasta aquella maleza y envolverse
en el silencio de la selva; nadie,
ni aquella roca vibración de oro
de la abeja nupcial; naturaleza
que al solo oculto corazón escucha
latir en soledad, pero llorando.

ANTONIO GAMONEDA

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Un poema de “Sublevación inmóvil” (1960), de Gamoneda

Pintura de Juan Rafael (Abril, 2018).

Si alguien me diese un
golpe en punta, una
cuchillada de libertad,
la luz se llenaría
de puros gritos y
rojo corazón desmenuzado.

Ah los espacios con
ramos de fuego, lluvias
rojas y veloces, cintas
de sombra, látigos de ira.

Ahora entiendo la edad
de la crecida, el río
salvaje del dolor:

mi corazón subía
a la cima del ansia.

ANTONIO GAMONEDA
(Del libro ‘Sublevación inmóvil’, Rialp Ediciones, Madrid, 1960)

Y… “una patria es, amigos, un país con justicia” (Gamoneda)

Gamoneda, en un acto del Foro por la Memoria de Le—ón en octubre de 2013, cuando se inauguró en el cementerio de Le—ón el monumento de homenaje a las personas fusiladas durante el franquismo. Fotografía: PEIO GARCIA / ICAL. (Fotografía publicada en Diario de León el 26/01/2016, haz un click).

“España es también una tierra,
pero una tierra sólo no es un país;
un país es la tierra y sus hombres.
Y un país sólo no es una patria;
una patria es, amigos, un país con justicia.”

ANTONIO GAMONEDA

Con estos versos –citados recientemente por algún político español en el Congreso, para poner una guinda final a su discurso– finaliza la primera versión (1960) del poema Ferrocarril de Matallana de Antonio Gamoneda –el poema favorito del ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero–. Estos versos, sin embargo, desaparecieron en la versión de 2003 de este mismo poema [ver en: ‘Exentos I’, “Esta luz. Poesía reunida (1947-2004)”. Barcelona, Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores, 2004].

“En la primera versión de Ferrocarril de Matallana había expresiones que pudiéramos llamar explícitamente de carácter social, otras que cabría considerar patrióticas, y algunas que tenían que ver con mi biografía y mi geografía. En la versión definitiva, desaparecen las expresiones de carácter social o patriótico. ¿Por qué? Porque mi pensamiento poético ha ido transformándose y ahora elimino los datos informativos que pertenecen más al pensamiento reflexivo que al poético”, explica Gamoneda en una entrevista con Pilar Ortega Bargueño publicada en el diario El Mundo (29-4-2007).

“Yo no reniego de aquel poema escrito hace casi 50 años. No reniego del primer Ferrocarril de Matallana, y ahí está, en los libros y antologías de la época. De hecho, las modificaciones que yo hago en los poemas casi nunca son para mejorarlos en el sentido formal, por conseguir que estén estructurados o por que resulten más agradables, no. Casi siempre es porque mi comprensión de los hechos que están en el interior de esos poemas ha variado”, matiza Antonio Gamoneda en esa misma entrevista, al tiempo que reconoce estar obsesionado por la reescritura, término que prefiere, desde luego, a los que hacen alusión a retoques o correcciones.

21 de Marzo / Un poema de “Libro del frío”, de Gamoneda

© Fotografía: Eloísa Otero.

:: Poema de “Libro del frío”

El animal del llanto lame las sombras de tu madre y tú recuerdas otra edad: no había nada dentro de la luz; sólo sentías la extrañeza de vivir. Luego venía el afilador y su serpiente entraba en tus oídos.

Ahora tienes miedo y, de pronto, te embriaga la exactitud: la misma fístula invisible está sonando bajo tu ventana: ha venido el afilador.

Oyes la música de los límites y ves pasar al animal del llanto.

ANTONIO GAMONEDA

“El mundo es grande” / Fragmento de un poema de Gamoneda

Monterrey (México), 1 de diciembre de 2010. En el Parque Fundidora, un encino fue bautizado con el nombre de Antonio Gamoneda. © Fotografía de Raul Palacios.

 

El mundo es grande. Dentro de una casa
no cabrá nunca. El mundo es grande.

Hierba de soledad, palomas negras: he llegado por
fin, éste no es mi lugar, pero he llegado.

Estoy desnudo ante el agua inmóvil. He dejado mi
ropa en el silencio de las últimas ramas.

ANTONIO GAMONEDA

 

Poético Buzoneo en León, para celebrar el DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA (2011)

Poema de Gamoneda para el Poético Buzoneo.

Con motivo del Día Mundial de la Poesía se llevó a cabo en León, el 21 de marzo de 2011, la acción denominada: ‘POÉTICO BUZONEO’

Nº 1

13 Poetas:

ANTONIO GAMONEDA
ELOÍSA OTERO
FAIK HUSEIN
GASPAR MOISÉS GÓMEZ
ILDEFONSO RODRÍGUEZ
LUIS MIGUEL RABANAL
MARTA-ESTER VILLA LÓPEZ
MIGUEL SUÁREZ
RAQUEL LANSEROS
SUSANA BARRAGUÉS
VÍCTOR M. DÍEZ
VICTORIANO CRÉMER
VIGGO MORTENSEN

LA ACCIÓN consistió en “buzonear” 20.000 hojas publicitarias con versos de los 13 poetas.

Se llevó a cabo el 21 de marzo de 2011 en dos barrios de la capital leonesa, San Pedro de las Huertas y  Palomera-Quintanilla. En el “buzoneo” colaboraron las Asociaciones de Vecinos de ambos barrios.

Quien lo recibiera en su buzón, a su vez, podría reenviar el poema a otra persona amiga, por correo postal, con solo doblar la hoja volandera, escribir una dirección en ella y pegar un sello.

‘Habla el pastor’, un poema de Antonio Gamoneda

Antonio Gamoneda. © Fotografía: José Ramón Vega.

HABLA EL PASTOR

Sobre la calcificación de las semillas, ante las flores abrasadas y la desaparición del pensamiento,

tejen la yerba manos invisibles. Ah, cómo temo su pureza. Veo

lana sangrienta y, en los alimentos, grasa mortal, cánulas negras y, bajo ramas inmóviles, cuerdas y sombras y preservativos.

Pero, ¿soy yo quien mira con mis ojos?

Arden los huesos en el vértigo, oigo la fermentación del rocío: ¿quién llora bajo los árboles torturados? Veo

las llagas de la luz, altos patíbulos y serpientes y aceites industriales bajo los lóbulos de las amapolas.

¿Estoy yo en mí y peso sobre la tierra? Es extraño.

En cualquier caso, tengo miedo y los insectos viven en mi corazón.

ANTONIO GAMONEDA