Rafael Sánchez Carralero

«Los retratos de los Premios Cervantes de la BNE» / Rafael Carralero recuerda cómo pintó el retrato de Gamoneda

Texto del pintor berciano Rafael Carralero y retrato de Antonio Gamoneda
incluidos en el libro:

«Retrato y literatura. Los retratos de los Premios Cervantes de la BNE»
VV.AA. Edita: Biblioteca Nacional de España, 2014
(ISBN 10: 8492462388 / ISBN 13: 9788492462384)

Portada del libro.

Catálogo de la exposición celebrada en Biblioteca Nacional de España (noviembre 2014 a enero de 2015). Muestra los retratos, cuadros y fotografías, de los 39 escritores españoles e hisponoamericanos galardonados con el Premio Cervantes de literatura en lengua española hasta el año 2014. Se acompaña con manuscritos, originales, cartas y primeras ediciones de algunas de las obras más representativas de los autores, seleccionado todo ello de los fondos de la propia Biblioteca Nacional, así como de otras instituciones y particulares. La muestra sirve para dar a conocer al gran público la galería de retratos, que hasta ahora no se ha podido ver fuera de las zonas de la Biblioteca Nacional de España destinadas a los investigadores, y la visión que de estos escritores aporta cada uno de los artistas, a quienes se ha invitado a desvelar el proceso creativo del cuadro y el significado de las imágenes que rodean al retratado.

Un retrato de Gamoneda pintado por Rafael Sánchez Carralero, en la Biblioteca Nacional

Gamoneda, paisaje sin tiempo

La Biblioteca Nacional incorpora a su galería de los premios Cervantes
este retrato de Antonio Gamoneda,
pintado por el artista berciano Rafael Sánchez Carralero:

Retrato de Antonio Gamoneda, pintado por el artista Rafael Sánchez Carralero.

«Es un tío grande. Trabajar con Antonio, tenerlo en mi estudio, ha sido emocionante; nunca voy a olvidar el tiempo que pasamos juntos pensando cómo debía plasmar esa planta de dignidad que despide. Y es que te diría que la poesía es él». Rafael Sánchez Carralero (Cacabelos, 1949) dice que es como si hubiera zanjado una deuda pendiente de admiración antigua. «Ha sido muy especial. Ha pasado por mi casa y ha dejado por todos los rincones un rastro de respeto y de cariño. Por muchas cosas, para mí este cuadro era un reto, un riesgo y una suerte».

No esconde el pintor berciano –radicado desde hace 23 años en Salamanca en cuya universidad es catedrático de Pintura– su profunda admiración por la obra del último premio Cervantes, admiración que llega también a la persona y a su forma de estar en el mundo. «Al final creo que el que más ha aprendido de esta experiencia he sido yo, porque fue un lujo compartir con Gamoneda este tiempo que ha sido como una inyección de humanidad».

Reconocido como un excepcional pasajista, el retrato de Gamoneda tiene también algo de paisaje humano intemporal: «Todo artista es en el fondo un narrador y aquí intento narrar lo que veo. He intentado encontrar la ‘constante’ de alguien que tiene una profunda vida interior. Lo importante es que él se sienta representado y creo que ha sido así».

(Noticia aparecida el 24 de octubre de 2007 en Diario de León)