Gamoneda sobre el Nobel de Paz a la Unión Europea (2012): “La imposición de pobreza, hambre y enfermedad son crímenes sociales”

Foto: @openarms_fund

Así respondió Antonio Gamoneda a la pregunta, en el contexto de una entrevista realizada en 2012 y publicada en TAM TAM PRESS:

P. —¿Qué piensa del hecho de que le hayan dado el Premio Nobel de la Paz a la Unión Europea?

A. G. —No tengo información suficiente para discutir los méritos y los deméritos de la UE en relación con un premio Nobel de la Paz. Pero sí tengo, me parece, una comprensión de la realidad que me permite decir que quizá funciona una noción demasiado simple de la Paz. En países de la UE hay violencia interna y delincuencia. Los propios poderes –a su manera, una manera que puede estar, incluso, “legalizada”– practican la “violencia y la delincuencia”. Se dan crímenes sociales que son realizados por los poderes económicos, asistidos por los políticos, tengan el color que tengan. La democracia, tal como la vivimos, no es otra cosa que la máscara sonriente del capitalismo.

Pero vamos más por derecho a la pregunta: la Paz. La imposición de pobreza, hambre y enfermedad son crímenes sociales. Podemos, pues, estar ante una simplificación muy grave; ante una simplificación que supone falsificación, que no se corresponde con lo que realmente es la paz. Porque la paz no es únicamente la ausencia de enfrentamiento bélico entre países o de guerra civil. Si se produce el crimen, no hay paz, y crímenes son la creación de pobreza, de enfermedad, de indefensión o de muerte, el mercado de las armas, las connivencias –aisladas pero reales, que las hay– de fuerzas económicas o políticas y mafias… Esto ocurre en países europeos y no europeos. No se trata, desde luego, de manifestaciones de paz.

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“Es la ultima luz. Aún percibo como un perfume la existencia”. Un verso de Gamoneda en el Xardín das Pedras que Falan

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O poeta Antonio Gamoneda descobre a cuarta pedra do Xardín das Pedras que Falan

8 junio 2018 / Fuente: Ayuntamiento de Santiago de Compostela

O poeta asturiano Antonio Gamoneda descubriu unha nova peza do “Xardín das Pedras que Falan” na que se poden ler uns versos da súa autoría. A súa é a cuarta pedra, despois das que serviron para inaugurar o proxecto, con letras de Rosalía de Castro, Seamus Heaney e Luz Pozo Garza.

Antonio Gamoneda descubriu a súa pedra nun acto no que participaron o alcalde, Martiño Noriega; o reitor da Universidade de Santiago, Antonio López, e a concelleira de Acción Cultural, Branca Novoneyra. Tamén participou o escritor Suso de Toro, que ideou o “Xardín das Pedras que Falan”.

Os versos de Gamoneda elixidos para a súa pedra din: “Es la ultima luz. Aún percibo como un perfume la existencia”.

O escritor, gañador dos Premios Cervantes e Reina Sofía, aproveitou a súa visita a Santiago para participar na SELIC, a Semana do Libro de Compostela.

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El ‘Xardín das pedras que falan’ estará formado por versos o líneas inéditas de autores, a los que se les pedirá que se comprometan a no publicar esas palabras, al menos, en vida.

Los textos estarán grabados en piedras de granito y formarán una gran espiral en el jardín, partiendo de una pieza inicial con versos de Rosalía de Castro, hasta instalar 40 piedras en total.

Rosalía de Castro fue la autora elegida para la primera piedra, en la que se puede leer: “Dende aquí vexo un camiño / que non sei a donde vai / polo mismo que n’o sei / quixera o poder andar”.

La segunda está firmada por Seamus Heaney, poeta irlandés amigo personal de Suso de Toro –ideólogo del jardín– y con el que habían hablado de este proyecto. Los versos que se incluyen son: “The dotted line my father’s ashplant made / On Sandymount Strand / Is something else tide won’t wash away”.

Luz Pozo Garza es la tercera autora de este jardín, con los versos: “Son pedra faladoira. / Deixo palabras na tribo. / Luz, Amor. / Vida. Morte”.

Gamoneda en el libro “El mediodía de mañana”, editado por el MACE

El Museo de Arte Contemporáneo de Eivissa (MACE), ubicado en Eivissa (Ibiza) acogió el pasado 30 de mayo —día en que Gamoneda cumplía 87 años— la presentación del libro recopilatorio de los seis años de poesía del ciclo ‘Lecturas Poéticas’. El libro, que lleva por título “El mediodía de mañana”, ha sido maquetado y diseñado por Andrés Mengs, y editado por Amics del MACE.

El volumen recoge tres obras de cada uno de los 18 poetas que han pasado por el ciclo ´Lecturas Poéticas´, que se han organizado de mayor a menor edad, «constituyendo su lectura una antología de la poesía española actual». Además, contiene cinco dibujos inéditos de Miquel Barceló, cedidos desinteresadamente por el autor.

“El mediodía de mañana” incluye los poemas de Antonio Colinas, José Carlos Llop y Luis Antonio de Villena (Lecturas Poéticas 2012); Francisco Brines, Francisco Ferrer Lerín y Vicente Molina Foix (Lecturas Poéticas 2013); Blanca Andreu, Juan Manuel Bonet y Antoni Marí (Lecturas Poéticas 2014); Clara Janés, Enrique Juncosa y Juan Antonio González Iglesias (Lecturas Poéticas 2015); Antonio Gamoneda, Biel Mesquida y Andrés Sanchez Robayna (Lecturas Poéticas 2016); y Ben Clark, Chantal Maillard y Álvaro Valverde (Lecturas Poéticas 2017).

El ciclo ‘Lecturas Poéticas’ se empezó a organizar en el año 2012, justo después de la reapertura del museo después de sus obras de rehabilitación y ampliación.

Fragmento (penúltimo párrafo) del “Libro de los Venenos” de Gamoneda

Páginas del índice del “Libro de los venenos” de Gamoneda.

Fin

Procuró siempre la naturaleza que no hubiese cosa tan maligna y dañosa contra cuyos insultos no se hallase algún eficaz presidio, y pluguiera a Dios Todopoderoso que así como nos fortaleció de muchos y valerosos remedios contra las injurias de las serpientes mortíferas, nos concediera alguno por medio del cual nos pudiéramos defender de la fiera doméstica y familiar, mucho más virulenta que todas, quiero decir del hombre, de cuya viperina lengua, a veces sin ser sentida, se derrama una ponzoña tan peligrosa y mortal que ni el metridato ni la triaca perfecta bastan para remediar sus daños.

(…)

Antonio Gamoneda. Libro de los venenos. Madrid, Siruela, 1995. [Pág. 169; la cita es de Andrés Laguna].

Gamoneda estará en Segovia el 3 de junio para recordar al médico del siglo XVI Andrés Laguna

Publicado en segoviaudaz.es el 23-5-2018

Uno de los grandes escritores españoles vivos, el poeta leones Premio Cervantes Antonio Gamoneda, estará en Segovia el próximo domingo 3 de junio de 2018 para participar en el Aula Andrés Laguna, que se celebra en la iglesia de San Quirce y analizará la relación del médico segoviano con la literatura. Gamoneda protagonizará una singular experiencia que aunará su palabra poética, la obra de Andrés Laguna y una relectura desde el jazz contemporáneo de la música del siglo XVI. La sesión será libre hasta completar el aforo.

Previamente, y dentro del mismo ciclo, el sábado día 2 de junio regresará a la iglesia de San Quirce “Europa que a sí misma se atormenta“, representada por Nao d’Amores, obra que inauguró el pasado año el I Encuentro Aula Andrés Laguna, con un éxito que se prolongó en su posterior temporada en el Teatro de La Abadía de Madrid. Las entradas se pueden adquirir a un precio de 5€ en la Central de Reservas de Segovia (Centro de Recepción de Visitantes de la Plaza del Azoguejo / www.turismodesegovia.com)

Los encuentros Aula Andrés Laguna, de carácter anual, pretenden rendir homenaje a las múltiples facetas del médico y humanista segoviano y están organizadas por el Ayuntamiento de Segovia, la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, la Universidad de Alcalá y la Fundación Lilly.

Diálogo con Gamoneda

El domingo 3 de junio, a las 19.00 horas, tendrá lugar una experiencia que une palabra, música y arte visual con el poeta Antonio Gamoneda que realizará un diálogo a dos bandas con Andrés Laguna y con él mismo. El Premio Cervantes considera a Laguna una de las grandes plumas del siglo XVI en lengua castellana, con independencia de que los contenidos de su obra fueran mayoritariamente científicos y quiere poner de relieve que es una ciencia convertida en poesía a ojos del lector actual.

A la intervención de Gamoneda se sumará la música del colectivo ‘New Renaissance Beat Collective’ que ha creado un repertorio compuesto expresamente con una mirada a las músicas de la época de Andrés Laguna desde el jazz contemporáneo, incorporando instrumentos de la época que aportan al jazz una tímbrica no habitual.

Por último sobre el escenario se podrán ver reproducciones de producciones de los grabados del artista Luis Moro inspirados en la obra del médico y humanista. La entrada a esta actividad, en la Iglesia de San Quirce, será con entrada libre hasta completar el aforo.

“Libro de los venenos”

Gamoneda ya se acercó a la obra de Andrés Laguna en el Libro de los venenos —subtitulado Corrupción y fábula del Libro Sexto de Pedacio Dioscórides y Andrés de Laguna, acerca de los venenos mortíferos y de las fieras que arrojan de sí ponzoña (Siruela, 1995)—, del que se puede ofrecer la siguiente sinopsis:

Un códice del botánico y médico Dioscórides (siglo I d. C.) acrecienta y ordena la ciencia médica y la botánica aprendidas en Plinio y Kratevas. Este códice fue adulterado por las innumerables versiones y copias medievales –latinas y árabes– hasta que, en el siglo XVI, Andrés de Laguna, segoviano, aventurero, traductor de Galeno y médico del papa Julio III, lo deja, fiable y enriquecido, en versión castellana. Antonio Gamoneda recoge el Libro Sexto, acerca de los venenos mortíferos y de las fieras que arrojan de sí ponzoña de Dioscórides, más las notas y comentarios de Laguna; consciente de que el tiempo ha convertido la ciencia en poesía, persiste –como sus usuarios medievales– en «la corrupción del texto», reescribiéndolo con sensibilidad actual.

La trama, basada en fuentes científicas, históricas y legendarias, se nos expone así a tres voces, y el bello catálogo de tósigos alcanza la posibilidad, entre otras, de ser leído como una narración cuyos personajes, además de los humanos, fuesen las plantas, las bestias de la ponzoña, los humores y las sustancias, todos ellos armonizados por la energía poética de un lenguaje admirable.

Serigrafías de Bernardo Sanjurjo y versos de Gamoneda en una exposición en Gijón

Una de las obras de la carpeta. Poema manuscrito de Gamoneda y serigrafía de Sanjurjo.

El Museo Casa Natal de Jovellanos, con sede en Gijón, muestra esta primavera de 2018 la carpeta de artista titulada ‘Mas allá de la sombra’, integrada por diez serigrafías de gran tamaño del artista Bernardo Sanjurjo, realizadas entre 1999 y 2002 e inspiradas en poemas de Antonio Gamoneda, quien ha manuscrito con su caligrafía singular los versos que acompañan cada obra.

La carpeta, una muestra de las vinculaciones entre arte y literatura, ha sido adquirida recientemente por la Casa Natal Jovellanos para la colección permanente del museo. Con motivo de la exposición y dentro del ciclo de conferencias ‘La colección al detalle’ tendrá lugar el próximo jueves día 14 de junio de 2018 un encuentro del público con el artista Bernardo Sanjurjo en el que hablará del proceso de creación de su obra y de su colaboración con Antonio Gamoneda.

Gamoneda: “Gracias a Emilio Alarcos escribí y publiqué ‘Descripción de la mentira’, una obra fundamental en mi escritura”

Antonio Gamoneda saluda a Antonio Masip mientras recibe el aplauso del público. / Fotografía: PABLO LORENZANA / El Comercio.

Antonio Gamoneda: «Le debo mucho a Emilio Alarcos»

El poeta disertó en el Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo sobre la figura y obra del eminente lingüista

Por ALBERTO PIQUERO
Publicado en el diario El Comercio, el 17 mayo 2018

OVIEDO.- Aunque sea redundante la explicación, la Cátedra Alarcos invitó en la tarde de ayer al autor de ‘Libro del frío’ o ‘Arden las pérdidas’, el Premio Cervantes 2006, galardonado también con uno de los Premios EL COMERCIO en su última edición, Antonio Gamoneda, precisamente para que glosara la figura de quien da nombre a esa instancia universitaria. El título de la conferencia, que introdujo el académico de la Real Academia Española Salvador Gutiérrez Ordóñez, fue ‘Emilio Alarcos: poesía y filología’.

Previamente, Josefina Martínez, directora de la Cátedra Alarcos y viuda del eminente lingüista, tomó la palabra para considerar que «un mundo se acaba cuando desparecen los últimos testigos», hecho que no acontece cuando la semilla fructifica y prende en los «discípulos directos e indirectos» que cosechó Emilio Alarcos.
Aludiendo a uno de ellos, Josefina Martínez recordó que José Hierro, quien dividía a los poetas entre «buenos y excelsos», al ovetense afincado en León le estimaba entre los segundos.

Salvador Gutiérrez, otro asturiano domiciliado en León, en cuya universidad imparte docencia, hizo un recorrido por la vida de Gamoneda, partiendo de las memorias que ha escrito el poeta.

Por ejemplo, sobre la importancia de la figura paterna, antecedente en la escritura de los versos filiales, el cual falleció cuando su hijo solo contaba algunos meses de edad. Sin embargo, una de sus obras, ‘Otra vida más alta’, cumpliría una función en el precoz aprendizaje de su descendiente, quien pronto comprendió que aquellas palabras contenían «un cuerpo musical».

La condición sustantiva y, si se quiere, adjetiva, que Salvador Gutiérrez otorgó al escritor fue la de «poeta de la infancia a la madurez y de lo local a lo universal». Concluyendo que, a pesar de que sea un atento observador de la miseria humana, sin embargo, «lo que se encuentra en su poesía, sobre todo, es un profundo humanismo».

Confesó varias veces el aludido al comenzar su intervención cuánto era el «peso emocional» que le suponía volver a estar una vez más en su tierra. Y, de inmediato, transmitió «la gran deuda de amistad que mantenía con Emilio Alarcos: «Le debo mucho. ‘Descripción de la mentira’ fue escrita y publicada gracias a su impulso, cuando ya llevaba quince años sin escribir. Y esa fue una obra fundacional en mi escritura».

Por otro lado, se sumó a las apreciaciones que le han rendido diferentes colegas, como Ángel González o José Luis García Martín, quienes lo han visto a la manera de «un poeta hondo y verdadero, inscrito en la tradición clásica».

Evocó un encuentro de ambos, durante el cual Emilio Alarcos le declaró que la autodefinición que asumía era la de «fonólogo». Gamoneda estableció el puente: «Era un gran lingüista, en toda su dimensión, pero, dentro de ella, un apasionado de la fonología. Por lo que no sabría decir si fue poeta por pasión fonológica o viceversa».