Gamoneda felicita al poeta Adonis en su 90 cumpleaños

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En vísperas del nuevo año 2021, más de dos centenares de poetas, escritores, traductores y personalidades de la cultura y el pensamiento de todo el planeta le enviaron al poeta sirio Adonis sus felicitaciones en vídeo, que su hija recogió en el sitio web adonis90.org. Sobre estas líneas se puede escuchar la felicitación de Antonio Gamoneda, en forma de poema leído.

Ali Ahmad Said Esber, más conocido como Adonis, nació en Al Qassabin (Siria) el 1 de enero de 1930 y eligió su seudónimo para marcar la renovación del año, la entrada a lo nuevo que permite la poesía, ya que Adonis es el dios del año nuevo en las mitologías mesopotámicas.

Aquí se pueden ver todos los vídeos:

Gamoneda en las memorias de Masoliver Ródenas

Portada del libro.

Reproducimos unas preguntas de la entrevista a Juan Antonio Masoliver Ródenas, firmada por Gabriel Ruiz Ortega, publicada en la revista peruana “Caretas”, el 13 de enero de 2021:

Hablar del trabajo literario del catalán Juan Antonio Masoliver Ródenas (1939) es referirnos a la poesía, la narrativa, la traducción, pero ante todo a la crítica literaria, parcela en la que se ha dirigido como uno de los mayores críticos de nuestro tiempo. En esta ocasión, Masoliver Ródenas conversa con CARETAS sobre sus esperadas memorias Desde mi celda (Acantilado, 2019).

—Una de las impresiones que me dejan sus memorias, es su adicción por la letra impresa y sus variantes.

—Incluso cuando no sabía leer me fascinaba el papel. Lo que escondían las letras. Con mis hermanos, el libro era como un juego. Incluso hoy me fascina no solo el texto, sino también el cuerpo del libro, la portada, el tamaño, el número de páginas, el tipo de letra, la calidad del papel. También me apasiona la escritura, la caligrafía, desde la ilegible de Antonio Gamoneda a la clara de mis amigas que estudiaron en un colegio de monjas. Si visito las librerías, no es solo para ver si están mis libros, sino para ver su disposición. Y todo esto es lo que invita a leer y a saborear mejor la escritura.

—En Desde mi celda, hay mucho humor y también crítica.

—Si hay humor, la crítica no es discursiva y permite tanto la crítica como la autocrítica. Siempre he dicho que los españoles somos muy buenos para reírnos de los demás, pero no aceptamos que se rían de nosotros, que nos critiquen. Es una lección que aprendí desde pequeño, y cuando me reía de mí, mis amigos quedaban desarmados. Si hago caricaturas, ¿por qué no puedo hacerla de mí mismo, tan fácil de caricaturizar?

—Tampoco es ajeno al ajuste de cuentas.

—Es un ajuste de cuentas relativo. En general es un homenaje a la amistad, a las mujeres siempre tan misteriosas, a los escritores. Y una celebración de la vida. De este modo, las pocas veces que hay un ajuste de cuentas, el contraste se hace más visible. Si cuento con los dedos de una mano las personas por las que realmente siento rencor, me sobrarán dedos. Si en el libro salen tantos escritores como amigos míos es porque es el mundo en el que me muevo. No creo que los escritores son superiores a los bomberos, a los médicos e incluso a los jugadores de fútbol. Pero cuando hablo de Cabrera Infante, Vila-Matas, Gamoneda, Sánchez Robayna, Monterroso y tantos otros, no lo hago solo por lo que escriben sino por lo que son. Por otro lado, la necesidad de los amigos está en nosotros ya desde muy pequeños. Queremos tener amigos y además ellos nos enriquecen. Y para mí, tenerlos de los distintos países donde he vivido, ha sido doblemente enriquecedor.

(…)

Gamoneda, Vallejo y Perú

Haz un click para leer el artículo original…

GAMONEDA

Por HAROLD ALVA
[Artículo publicado en expreso.com.pe el 17 de enero 2021]

Uno de los primeros poetas que leí fue Antonio Gamoneda, “Descripción de la mentira”, “Lápidas” y “Libro del frío”, fueron el eco que acompañaron mis todavía tempranos diecisiete, cuando en Trujillo, con la tutoría de Juan Paredes Carbonell, aprendí a leer a los surrealistas. Gamoneda fue el único poeta de mis lecturas anteriores que se mantuvo firme a pesar de lo que significó descubrir a Antonin Artaud y Tristán Tzara. Con Breton nunca me llevé bien, pese a ser el teórico de aquella pandilla de genios. Por eso, cuando un problema de salud, me impidió abordar el avión que me llevaría a Quito, al Paralelo Cero, al enorme festival del también enorme Xavier Oquendo Troncoso, la frustración fue grande porque precisamente el invitado de honor era Antonio Gamoneda. Me limité a observar las fotos que Leopoldo Castilla me enviaba al celular, a observar el fanpage del festival y a escuchar, desde mi lecho de convaleciente, al admirador de Vallejo, al poeta de León que camina en diálogo permanente con nuestro brujo mayor. Un año después, mi amigo Pedro Novoa me llamó para decirme que alguien quería comunicarse conmigo y que por favor reciba la siguiente llamada. Intrigado, y con la curiosidad de un gato, respondí inmediatamente la siguiente llamada: era Dennis Vargas Marín, decano de la facultad de comunicaciones de una universidad local, para decirme que se había enterado que el 25 de abril estaba de cumpleaños y que su llamada era porque un viejo amigo quería entregarme un presente para la memoria. Yo no entendía nada. “¿De qué se trata, dígame?”, pregunté.

“Sabemos que eres lector de Gamoneda, hemos aprobado una directiva en la que nuestra universidad aperturará, a partir de ahora, el año académico, con un Premio Cervantes. Nuestro invitado es Antonio Gamoneda y esta llamada es para invitarte a pronunciar el discurso de bienvenida”. Yo no cabía en mi alegría. Fue así como conocí a Gamoneda, aquí, en un local universitario de la periferia limeña. Por eso ahora que he recibido uno de sus poemas inéditos para la antología que preparo de poesía iberoamericana: “Dietario del Perú 1980. Vallejo, España”, no tengo sino palabras de agradecimiento para con el más noble de la generación española del cincuenta. “Vallejo, ciertamente, harto de hiatos y sollozos, huérfano de sí mismo, andaba con frecuencia/ intempestivo. Nadie atendía a sus diástoles ni a su evidente tráfico pensativo, nadie nunca / estimaba / su mandíbula pómez”, escribe y, cuando lo leo, siento, querido Antonio, que “mezclas la luz en el cristal sediento/ a intensidad y amor y sombra fría”·

“Bajar a Mansilla de las Mulas”, un artículo de Félix Maraña

Toño Morala, Antonio Gamoneda, Salvador Negro y Alfredo García en San Miguel de Escalada en 2014. | Fotografía: Félix Maraña.

“(…) Mansilla era la catedral entonces. Fue perdiendo casi todo, como sus murallas, aunque le queda un hórreo cultivado, un museo y buena gente, porque truchas ya ni en el Esla. Pero ante todo le queda una memoria. De la memoria se encargan gentes que son en sí patrimonio, como Toño Morala, a quien no conocí hasta junio de 2014, en San Miguel de Escalada, en un encuentro espiritual con poetas de carne y hueso, que organizaba Alfredo García. Compuse, y me emociona, la fotografía oficial de aquel encuentro, con Antonio Gamoneda, MoralaEloísa Otero Salvador Negro. (…)”

  • Puedes leer el artículo entero del periodista y escritor vasco de origen leonés Félix Maraña en La Nueva Crónica

Colaboración de Gamoneda en el nº 18 de la revista bembibrense ‘Losada’

El número 18 de la revista Losada –editada por la junta vecinal de Losada (Bembibre, León)– ya está en la calle, y se encuentra a disposición de los interesados, como es habitual, en el bar de la localidad.

Contando con Antonio Gamoneda, este número se ha compuesto con los textos de diecisiete colaboradores en total, que nutren sus páginas con sus vivencias y sus relatos, con historia y con poesía entre otros muchos aspectos, siempre con Losada como denominador común.

Citados por orden alfabético, los diecisiete colaboradores son: Segundo Álvarez Gómez, Pilar Blanco, Gregorio Fernández Castañón, Carlos Fernández Rodríguez, M. Natividad Fuertes Prieto, Antonio Gamoneda, Miguel José García González, César Gavela (recientemente fallecido), Rubén González, Xuasús González, Sebastián González Blanco, Raúl Guerra Garrido, C. M. Hardt, Ricardo Magaz, Patricia Menéndez Arias, José María Merino y Maru Rizo.

El documental ‘Muerte en el Valle’, la cueva de las Tres Ventanas en Corullón, la niña santa de Congosto, las piedras del rayo, la figura del exjugador de baloncesto Josines González o la figura del fallecido y afamado pintor bembibrense Amable Arias –cuya compañera, Maru Rizo, ha cedido la obra suya que ilustra la portada– son algunos de los temas que se abordan en este número.

Autores, pues, que proceden del mundo de las letras, de la investigación, de la enseñanza… junto a otros que contribuyen a enriquecer Losada con su experiencia personal, se unen para dar ‘vida’ a esta publicación que, una vez más, desde 2003, cumple con su cita anual ante los lectores.

Gamoneda en “Oficio de mirar”, de Antonio Pereira

León, marzo 1978…

Estas páginas forman parte de “Oficio de mirar. Andanzas de un cuentista (1970-2000)”, una selección de los dietarios inéditos de Antonio Pereira (Villafranca del Bierzo, 1923 – León, 2009).

Gamoneda en Tendencias21

Haz un CLICK en la imagen para ir a Tendencias21….

La revista digital Tendencias21 reproduce en su sección Tendencias Literarias una entrevista con Antonio Gamoneda, realizada por Javier Gil Martín., publicada con anterioridad en el número 144 (septiembre-octubre 2020) de la revista adiós (revistaadios.es).

Antonio Gamoneda en la antología “A poema abierto” (Universidad de Salamanca)

La Universidad de Salamanca, a través de su Servicio de Actividades Culturales, acaba de editar en papel “A poema abierto”, un libro en el que se recogen los poemas que, durante los días del confinamiento por la covid-19, en la primavera de 2020, se fueron publicando en la página virtual “Cultura desde casa” de esta institución. Coordinado por Amalia Iglesias Serna, el volumen recoge las voces de 159 poetas de distintas generaciones, estilos y procedencias geográficas. El libro se encuentra disponible también en versión digital y se puede leer y descargar de forma gratuita en la web de la USAL.

Antonio Gamoneda, Ida Vitale, Noni Benegas, Eduardo Milán, Coral Bracho, Natalia Carbajosa, Pureza Canelo, José Luis Puerto, Antonio Colinas, Luisa Castro, Miguel Casado, Joan Margarit, Olvido García Valdés, Juan Carlos Mestre, Concha García, Rosa Lentini, Esperanza Ortega, Chantal Maillard, Carlos Piera, Cristina Peri Rossi, Alexandra Domínguez, Eloísa Otero, Raúl Vacas, Benito del Pliego, Luz Pichel, Julia Piera, Clara Janés, Ben Clark, Jenaro Talens, Chus Pato, Marta Sanz, Eloy Sánchez Rosillo, Ana Rossetti, Esther Ramón, Alfonso Pexegueiro, Lola Velasco… Son solo algunos de los 159 poetas —en su mayoría españoles e hispanoamericanos, aunque también los hay de lugares remotos, como Minke Wang Tang (China), Abdul Hadi Sadoun (Irak) o Subhro Bandopadhyay (India)— que han aportado sus poemas a este libro, en el que se ofrece “una mirada plural sobre el presente convulso que nos asedia”.

Amalia Iglesias Serna, coordinadora de la antología, recuerda cómo arrancó este proyecto: “Abrimos un espacio virtual donde fuimos invitando a distintos poetas –en su mayoría con varios libros publicados y trayectorias muy reconocidas– a que nos enviaran un poema suyo sobre lo que estábamos viviendo, que hubieran escrito en estos días, o que pensaran que se adecuaba a la situación. La idea era escuchar qué nos tenían que decir los poetas en un momento límite como el que atravesábamos, la poesía suele ser «iluminadora» en situaciones extremas. La mayor parte de ellos respondieron a la llamada y en casi todos los casos nos mandaron poemas inéditos, escritos en aquellos días. Otros, unos pocos, prefirieron rescatar un poema suyo que, aunque ya estuviera publicado, consideraron que tenía algo que decirnos en este momento. Porque los poemas, que tienen vida propia, pueden decirnos cosas diferentes dependiendo del contexto, el espacio y el tiempo en el que los leamos, no solo en el que fueron escritos”.

Aquí, el poema de Antonio Gamoneda, “Fiesta ontología y somnolencia”, en dos páginas(105 – 106):

Gamoneda se alza con el Premio Internacional Manuel Acuña a la trayectoria poética

Antonio Gamoneda se ha alzado, por unanimidad del jurado, como ganador del Premio Internacional Manuel Acuña de Poesía en la categoría de Trayectoria Poética, según ha informado la Secretaría de Cultura (SC) del Gobierno de Coahuila (México), a través de su Dirección de Cultura Escrita. El galardón reconoce así al autor de una “obra fundamental en el orbe de la poesía hispanoamericana, cuya vigencia, a través del tiempo y las generaciones, ha trascendido mediante un diálogo permanente con el quehacer poético contemporáneo”.

“Me llamaron anoche para decírmelo”, comenta Antonio Gamoneda desde su casa en León, agradecido “por la generosidad”. “Antes este premio se daba a libros inéditos y, así, en 2017 lo ganó la poeta leonesa Ana Isabel Conejo, que es algo que conviene recordar, pero ahora, además de mantener ese premio, han creado uno también a la trayectoria y este es el segundo año que lo dan; el año pasado se lo otorgaron a la poeta canadiense Anne Carson“, añade.

Gamoneda señala también que fue el sello cubano Ediciones Sed de Belleza —con el que ha preparado una antología de su poesía que saldrá publicada el año que viene—, quien propuso su candidatura. El premio está dotado con 50.000 dólares.

Por unanimidad

“Este importante premio de carácter internacional demuestra el compromiso del Gobernador con el desarrollo del arte, la cultura y el estímulo a la creación en Coahuila y a nivel global, lo que nos permite honrar la memoria de uno de los principales exponentes de la literatura coahuilense: Manuel Acuña”, señaló el director de Cultura Escrita, Salvador Álvarez de la Fuente, añadiendo que después de deliberar y habiendo conocido las 10 postulaciones recibidas en tiempo y forma, el jurado concluyó por unanimidad conceder el premio al español Antonio Gamoneda, postulado por Ediciones Sed de Belleza.

“Se otorga el premio al maestro Antonio Gamoneda en reconocimiento a una obra fundamental en el orbe de la poesía hispanoamericana, cuya vigencia, a través del tiempo y las generaciones, ha trascendido mediante un diálogo permanente con el quehacer poético contemporáneo”, anunció.

La deliberación se realizó a través de una videoconferencia vía Zoom ante la presencia del Notario Público Luis Fernando Valdez Cabello, con el objetivo de respetar las medidas de prevención del Covid-19. El jurado estuvo integrado por la poeta, ensayista y gestora cultural Sara María Uribe Sánchez; la poeta, traductora, editora y ensayista Carla Alejandra Faesler Bremer; el poeta, ensayista, traductor y editor Luis Armenta Malpica; el gestor cultural y miembro del Consejo Ciudadano de la SC en el área de literatura Julio César Félix Lerma, y el poeta, traductor, ensayista y editor Jorge Edmundo Esquinca Azcarate.

Mención a Gamoneda y a Brines en el fallo del 74º Premio Adonáis

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Gamoneda recuerda el retrato de Miguel Delibes que Álvaro Delgado expuso en la galería Maese Nicolás

¿Quién está con Delibes en su mejor retrato?

Por ANTONIO GAMONEDA

De mis encuentros con Miguel Delibes –no fueron muchos, pero sí amistosos y hasta memorables–, el recuerdo que guardo más vivo es el de una ocasión en la que Miguel no estaba. Me explicaré.

Eran años del último tercio del siglo pasado y exponía en una galería de León, en Maese Nicolás, concretamente, el sensible gran pintor que fue Álvaro Delgado. Repasando con él la muestra, me detuve con especial interés en un retrato de Miguel Delibes que, por así decirlo, presidía el conjunto.

Era un retrato espléndido; severo y luminoso, resuelto en buena parte con los sepias y amarillos tostados o verdecidos, muy evidentes entonces en la pintura de Álvaro. Delibes está sentado en un sillón cuya tapicería (espero que la memoria no me traicione) hace ver con generosidad estos colores.

No recuerdo mis comentarios ni las respuestas del pintor, que no son aquí imprescindibles. Sí lo es que declare el descubrimiento que hice y que el artista reveló en plenitud. Delibes tiene su mano izquierda apoyada en el lateral del sillón. ¿Apoyada? No exactamente. Avanzada sobre el lateral, retiene con firmeza, con suave firmeza… ¿Qué retiene su mano?

Yo pude adivinar una breve corporeidad insinuada pero no fui más allá. Fue Álvaro quien me lo dijo, sonriendo con un pliegue de discreta ternura: «Es la mano de Ángeles». Le apreté el brazo y no dijimos nada más. Lo que hubiéramos podido decir era inabarcable en una conversación convencional y, además, ya sabíamos qué era.

Miguel Delibes quiso retratarse asiendo, de manera que no llega a ser secreta, la mano de su compañera, desaparecida hacía años pero presente siempre en él y con él. El cuadro de Álvaro Delgado no es solo un retrato. Es también una historia y un testimonio. Un testimonio de silenciosa humanidad enamorada.

Retrato de Miguel Delibes Setién pintado por Álvaro Delgado. Fuente: Fondo documental Miguel Delibes.

Fotografía tomada de El Norte de Castilla, con este pie de foto: “El retrato de Delibes de Álvaro Delgado acompañó al féretro del novelista en la capilla ardiente en el Ayuntamiento”. Foto de GABRIEL VILLAMIL

Gamoneda encabeza el manifiesto de la ARMH pidiendo un memorial en el Parador de San Marcos

Sucedían cuerdas de prisioneros; hombres cargados de silencio y mantas. En aquel lado del Bernesga los contemplaban con amistad y miedo. Una mujer, agotada y hermosa, se acercaba con un serillo de naranjas; cada vez, la última naranja le quemaba las manos: siempre había más presos que naranjas.

Cruzaban bajo mis balcones y yo bajaba hasta los hierros cuyo frío no cesará en mi rostro. En largas cintas eran llevados a los puentes y ellos sentían la humedad del río antes de entrar en la tiniebla de San Marcos, en los tristes depósitos de mi ciudad avergonzada.

ANTONIO GAMONEDA
Del libro ‘Lápidas’ (1977-1986)

Enlaces (haz un click):

Un centenar de firmas piden un memorial en el Parador de San Marcos de León, antiguo campo de concentración franquista

El manifiesto, encabezado por el premio Cervantes Antonio Gamoneda, cuenta con el apoyo de escritores como Almudena Grandes, Julio Llamazares o Manuel Rivas, músicos como Ismael Serrano o actores como Pilar Bardem o Juan Diego y pide “un memorial que conmemore a quienes allí padecieron la violación de los Derechos Humanos”

San Marcos, el parador reabierto que fue campo de concentración franquista, un reportaje de Olga Rodríguez en eldiario.es

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica pide que se coloque una placa para recordar que en ese lugar se asesinó, torturó y ‘reeducó’ a miles de personas, y espera “poder instalarla en presencia del superviviente Josep Sala, de 101 años”

La ARMH pide señalizar el Parador de León como campo de concentración franquista

Para suscribir el manifiesto:

“Frío de límites”, del compositor Francisco J. Andreo Gázquez

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Aquí puedes escuchar “Frío de Límites”, del compositor murciano Francisco J. Andreo Gázquez.

I. Frío de Límites
II. Borrarse: ser solo huella
III. Esta luz
IV. Sé tú mi límite

For Pierrot Quintet.
Live at Festival Mixtur 2018 (Barcelona).
Plural Ensemble.
Fabián Panisello, conductor.
Written after the poetry of Valente and Gamoneda.
Francisco J. Andreo Gázquez, compositor.

Gamoneda en la música del compositor murciano Francisco J. Andreo Gázquez

Puedes leer la entrevista entera haciendo un click en las imágenes:

sulponticello.com/iii-epoca/frio-de-limites-francisco-j-andreo-gazquez

Javier Gil Martín conversa con Antonio Gamoneda en el nº 144 de la revista ‘adiós’

Portada de la revista, con fotografía de Fernando Sanz Santacruz.

En el número 144 (septiembre-octubre 2020) de la revista adiós (revistaadios.es), páginas 27-31, aparece publicada una amplia entrevista con Antonio Gamoneda, realizada por Javier Gil Martín.

  • Se puede leer la revista entera online AQUÍ

Primera página de la entrevista.

Gamoneda, con Pereira y González de Lama junto a un cuadro de Zurdo, en una foto de los años 60

En la imagen se pude ver a Gamoneda y a su derecha, ofreciendo fuego a Antonio Pereira, a Antonio González de Lama. En la pared, el cuadro de Luis García Zurdo: “El crepúsculo”.

Esta foto apareció publicada el 6 de diciembre de 2020, en La Nueva Crónica (de León), en una tribuna firmada por el neurocirujano David Santamarta y titulada (haz un click:) “Crepúsculo de San Lorenzo, en memoria de Luis García Zurdo”.

“Antonio Gamoneda: Frío”, por Guillermo Saccomanno

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Por GUILLERMO SACCOMANNO
Artículo publicado en Página 12 (Argentina), el 18 de octubre de 2020

Antonio tiene cinco años en 1936. España es un país arrasado por la Guerra Civil. Aunque fue parido en Oviedo, la madre viuda lo cría en la que será su tierra de adopción, la zona obrera y ferroviaria de León, en el linde con lo rural. El hambre, la intemperie y la persecución, la muerte acechando las ventanas. Las escuelas están cerradas. El libro que el chico tiene como aprendizaje de lectura, un libro de poemas, se llama “Otra más alta vida”. Lo escribió su padre, que se llamaba como él y murió cuando tenía un año. Ese libro será su principio y también su herramienta porque, como el padre, se hará poeta. “Considero imposible que, con la muerte por medio, pueda darse una relación más real entre un padre y un hijo que la que aconteció en mi infancia”, diría más tarde. Esto, para empezar, como arranque en una aproximación a Antonio Gamoneda, el estilista mayor de la poesía española contemporánea que, en la actualidad, tiene [casi] noventa años y termina de publicar su segundo libro de memorias. Pero volvamos atrás. En el 41 asiste a un colegio religioso que abandona en el 43. Ingresa como empleado en un banco y pasa de un puesto a otro durante veinticuatro años. Su poesía madura, participa en algunas revistas literarias, se casa, tiene tres hijas. En tanto, la autodestrucción, el suicidio, la locura y el envilecimiento dispersan a sus amigos antifranquistas.

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Más sobre el libro “Las voces de la tierra” y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), en ‘El País’

Martín de la Torre sostiene el sonajero que su madre se llevó al paredón en septiembre de 1936. Foto: ÁLVARO GARCÍA / El País

Con motivo del aniversario de la que fue la primera exhumación realizada con técnicas científicas de una fosa común de personas asesinadas por la represión franquista, la editorial Alkibla publica Las voces de la tierra, un libro que recoge las fotografías realizadas por José Antonio Robés de 39 objetos recuperados en fosas comunes descritos por poetas como Antonio Gamoneda, actores como Juan Diego Botto o cantantes como Rozalén y Miguel Ríos, dentro de un proyecto vinculado con la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH).

Antonio Gamoneda, premio Cervantes, escribe un poema sobre un sonajero hallado en una fosa común: “Retiraron a Martín porque a su edad, nueve meses, podía ser algo pronto para fusilarle, aunque quién sabe…”.

Sonajero, aparecido en la fosa de la Carcavilla en Palencia, sobre el que ha escrito Gamoneda.

Un reportaje de Natalia Junquera en El País (6/12/2020):

MEMORIA HISTÓRICA

El ajuar de la memoria de los fusilados de Franco

En el 20 aniversario del movimiento que inició la apertura de fosas, un libro recopila objetos de las víctimas recuperados entre huesos y balas

“Un armario lleno de sombra”. Lectura de Valentín Carrera

Antonio Gamoneda a los 8 años, en 1939, en la plaza de las Palomas de León.

Un armario lleno de sombra

LO PEQUEÑO ES HERMOSO / Un armario lleno de sombra”, memorias de infancia que Antonio Gamoneda escribe tras la muerte de su madre; “un libro que va a conmocionar”, en palabras de Luis Mateo Díez. ¡Y vaya si conmociona!

Por VALENTÍN CARRERA
(Artículo publicado en La Nueva Crónica de León, el 30/11/2020)

Mi memoria es frágil, pero el Notario Mayor de la Cultura Berciana, Miguel A. Varela, no me dejará mentir. El asunto ocurrió una tarde de verano: hacía mucho calor en Ponferrada y las huertas del Sacramento, a orillas del Sil, estaban desiertas a la hora en que se había anunciado un recital de poesía, con el poeta mismo de cuerpo presente. A la hora prevista, yo esperaba solitario ante la Casa de Cultura. ¿Me habré equivocado de día o será que juega la Deportiva? Eran las siete y media en punto de la tarde.

El poeta llegó, acompañado por Varela, y entramos los tres en un salón de actos que podría acoger sin agobios un congreso de tunas. Tras unos minutos de espera, el poeta nos dio una lección de vida que nunca he olvidado: «Ustedes han venido a escucharme, y yo he venido a recitar mis poemas; me merecen tanto respeto, aunque sean dos, como si fueran doscientas personas. Si ustedes quieren, comenzamos».

Y subiendo a la palestra, Antonio Gamoneda cantó su Tango de la misericordia, y declamó sus versos heridos y misteriosos para Varela y para mí, durante más de una hora gozosa y generosa. Luego, le acompañamos paseando hasta la estación y regresó a la que dicen capital.

No he vuelto a ver a Gamoneda desde aquella tarde de tierra y labios, de blues castellano, de lápidas y frío, de pérdidas y venenos, de existencia, muerte y poesía; pero esta semana hemos tenido los dos una larga conversación, agazapados en el interior de un armario lleno de sombra. Debo agradecer el encuentro a Héctor Escobar, infatigable hacedor de luz: «¿No has leído las memorias de Gamoneda, tío? Son acojonantes». La expresión no es muy culta, pero debo ser fiel al momento en el que un niño de ocho años, en pantalones cortos, me mira desde la plaza de las Palomas en 1939, con la misma expresión con la que sesenta años después nos dijo: «Si ustedes quieren, comenzamos».

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Álvaro Valverde sobre Antonio Gamoneda en la revista Turia: “Mirad, es bello y es verdad”

Mirad, es bello y es verdad.
Sobre la poesía de Antonio Gamoneda

Por ÁLVARO VALVERDE
(Artículo publicado en el nº 136 de la revista Turia)

A la vista de la ingente y hasta apabullante bibliografía sobre la obra poética de Antonio Gamoneda, al ponerme a escribir este texto sobre su poesía, consciente de mis limitaciones, he optado por trasladar al hipotético lector un relato lo más directo y cercano a lo leído y, en consecuencia, ajeno al discurso académico que tanto gusta a sus exégetas. Una lectura, en suma, y sólo eso; a sabiendas de que no soy filólogo y, como dice nuestro autor, “todas las lecturas son subjetivas” y “la realidad de una escritura se decide en la comprensión y el juicio de quien la lee”.

Sí he tenido en cuenta sus dos libros de memorias, Un armario lleno de sombra La pobreza, porque “mi vida y mi escritura […] son el mismo asunto” y “La poesía no se parece a la vida o tiene que ver con la vida, sino que es la vida”, así como sus propias palabras, algunas de las muchas que ha dedicado a reflexionar, no sin estupor, sobre lo escrito, ya sea en sus libros (la primera parte de La pobreza se titula justamente “La escritura”), en artículos o en las numerosas entrevistas que ha concedido, de las que sólo conozco una mínima parte.

Como la mayoría de los lectores de mi generación, descubrí el mundo poético de Gamoneda gracias a Edad (1987), la edición realizada por Miguel Casado para Cátedra donde reunía poemas escritos entre 1947 y 1986. Con ese libro, Gamoneda pasó de ser un perfecto desconocido, o casi, a conseguir el favor de los lectores y de la crítica. Al año siguiente obtuvo el Premio Nacional, inequívoco anticipo de los numerosos e importantes galardones que han venido después, incluido el Cervantes.

Aunque Gamoneda es un enemigo declarado del orteguiano método generacional, no por eso podemos soslayar lo anómalo de su caso. De entre las promociones poéticas del siglo XX establecidas por la crítica, cabe que didácticamente, el Grupo del 50, el de “los niños de la guerra”, al que pertenece cronológicamente, era y es uno de los más consolidados en términos de nomenclatura. Cuando vio la luz Edad, insisto, su nombre no estaba en la nómina nuclear o canónica, una lista que no estaría completa si faltara. Es verdad que si por algo se caracteriza su voz es por su absoluta singularidad. Ajena a cualquier marco teórico grupal, no sujeta a características compartidas o compatibles, sólo suena, y no es tópico, a ella misma. Ha sido forjada desde la fidelidad a unos pocos maestros: Lorca, Rimbaud, Mallarmé, Hikmet, Perse, Vallejo, Char, Trakl… Creadores de realidad, diría él, como Juan de Yepes. Y a influencias como los veterotestamentarios, la tragedia griega, el jazz, los espirituales negros, el surrealismo…

Escrita en “radical soledad y en resistencia”, Tomás Sánchez Santiago dixit, ha tenido imitadores, pero no discípulos. Estamos ante una voz grave y propia, en sentido estricto, que es inseparable de un mundo único: el suyo. En una entrevista publicada en Ínsula aseguró: “Ya he dicho muchas veces que toda, absolutamente toda mi poesía es autobiográfica”. Por eso es necesario recurrir, ya se indicó, a los mencionados tomos de memorias donde ha escrito, diría él, su infancia y su juventud. Entre otras cosas porque los considera parte de su poesía, aunque sea en prosa.

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Gamoneda escribe sobre un sonajero en “Las voces de la tierra”, un libro con fotos de Robés sobre objetos hallados en exhumaciones de fosas comunes

Sonajero (aparecido en la fosa de la Carcavilla, en Palencia), sobre el que ha escrito Gamoneda. © Fotografía: José Antonio Robés.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) y la editorial Alkibla preparan la edición de «Las voces de la tierra», un libro de fotografías de objetos que a lo largo de los años han sido hallados en las exhumaciones de fosas comunes de personas asesinadas por la represión franquista. Las imágenes en blanco y negro de objetos desnudos son obra del fotógrafo berciano José Antonio Robés.

Las fotografías estarán acompañadas de textos escritos por un nutrido grupo de poetas, novelistas, actores, investigadores, periodistas y activistas del movimiento de la memoria histórica, entre ellos el poeta Antonio Gamoneda, pero también Sukina Aali-Taleb, Santiago Auserón, Juan Miguel Baquero, Fernando Berlín, Clemente Bernad, Juan Diego Botto, Isabel Cadenas Cañón, Conchi Cejudo, Cristina Fallarás, Ana Gaitero, Guadalupe Grande, Carlos Hernández, Antonio Maestre, Juan Carlos Mestre, Ana Messuti, Miguel Ángel Muñoz Sanjuán, Marta Nebot, Olga Novo, María Ángeles Pérez López, Edurne Portela, Raquel Ramírez de Arellano, Jorge Riechmann, Miguel Ríos, Olga Rodríguez, Isaac Rosa, Rozalén, Marta Sanz, Emilio Silva Barrera, Héctor M. Silveiro Fernández, Guillermo Spottorno, Miguel A. Varela, Willy Veleta, Enrique Villarreal ‘El Drogas’, entre otros autores.

El volumen verá la luz en otoño de 2021, fecha en que se cumplirán 20 años de la primera exhumación científica de 13 republicanos desaparecidos por la represión franquista, exhumados en Priaranza del Bierzo, a partir de la cual se fundó la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica.

El trabajo se inició hace casi tres años, cuando José Antonio Robés comenzó a contactar con familias que habían recibido los objetos encontrados en las fosas, que habían pertenecido a sus seres queridos, y comenzó a fotografiarlos.

Seguidamente a cada una de las personas que iba a escribir sobre ellos le fue asignado un objeto y se le dio la oportunidad de conocer el contexto histórico del mismo o de desconocerlo, dándoles libertad para escribir textos con mayor o menor contenido histórico y más cercanos o distantes a la ficción, tomando siempre como punto de partida las fotografías.

El más extenso de los textos es el del poeta y Premio Cervantes, Antonio Gamoneda, que lo ha elaborado a partir de un sonajero encontrado en la exhumación de una fosa en el Parque de la Carcavilla, en Palencia.

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José Ángel Leyva cita a Gamoneda en un artículo sobre Francisco González-Crussí

Haz un CLICK para leer el artículo entero en milenio.com

José Ángel Leyva cita al poeta Antonio Gamoneda en un artículo sobre Francisco González-Crussí, médico y escritor mexicano, autor de Notas de un anatomista, Los cinco sentidos, Horas chinas, Sobre las cosas vistas, no vistas y mal vistas, entre otras obras. El artículo se publica en el diario mexicano Milenio.

Gamoneda participará de forma telemática en la reunión anual del Patronato del Instituto Cervantes

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El próximo martes, día 6 de octubre de 2020, se celebrará la reunión anual del Patronato (máximo órgano) del Instituto Cervantes, que presidirán los Reyes en el Palacio de El Pardo (Madrid), y en la que participarán diez nuevos patronos por primera vez.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; las ministras de Asuntos Exteriores y de Educación y  el ministro de Cultura, y otros patronos como Mario Vargas Llosa, Mariano Barroso, Santiago Muñoz Machado, Carmen Iglesias o Carmen Linares asistirán de manera presencial a la sesión. Otros patronos, en cambio, participarán de forma telemática, entre ellos Antonio Gamoneda, Eduardo Mendoza o los hispanoamericanos Elena Poniatowska, Sergio Ramírez, Ida Vitale o Piedad Bonnett.

Los diez nuevos patronos son:

  1. Isabel Coixet, cineasta española.
  2. Cristina Fernández Cubas, escritora española.
  3. Piedad Bonnett, poeta, novelista, dramaturga y crítica literaria colombiana.
  4. Carmen Linares, leyenda viva del flamenco.
  5. Gonzalo Celorio, editor, narrador, crítico literario, catedrático, director de la Academia Mexicana de la Lengua desde febrero de 2019.
  6. Carlos Herrera, embajador, dirige el Centro Cultural Inca Garcilaso, la institución ‘hermana’ del Instituto Cervantes en Perú.
  7. Antonio Colino Martínez, presidente de la Real Academia de Ingeniería, desde donde ha promovido y dirigido el Diccionario Español de la Energía.
  8. Pilar Aranda Ramírez, científica, rectora de la Universidad de Granada.
  9. Javier Muñoz-Basols, presidente de la Asociación para la Enseñanza del Español como Lengua Extranjera (ASELE) y creador del Portal de lingüística hispánica, experto en didáctica de segundas lenguas, lingüística hispánica y traducción.
  10. Ignacio Osborne, presidente del Grupo Osborne y del Foro de Marcas Renombradas Españolas.

Una frase (o unos versos) de Gamoneda en una vidriera de Luis García Zurdo

El pintor y maestro vidriero Luis García Zurdo. Foto: Eloísa Otero. Haz un click…

El viernes 2 de octubre se fue para siempre el artista leonés Luis García Zurdo. (Ver la noticia en TAM TAM PRESS)

Por ELOÍSA OTERO

Luis García Zurdo colocó una frase (o unos versos) de Antonio Gamoneda, hace muchos años, en una de las vidrieras que hizo para el edificio del Banco Herrero, en el centro de León, hecha para ser vista desde dentro. Hace tiempo el texto se podía leer completo, pero al revés (en sentido inverso), desde la calle, concretamente desde el pasillo empedrado que forman la pared de ese banco, donde está la vidriera, y la Casa Botines. Un pasillo que, normalmente, solía estar cerrado con una verja.

El texto de Gamoneda (“muy apropiado para un banco”, según pensó con ironía Zurdo cuando concibió la vidriera) dice (o decía, según se conserva en mi recuerdo) lo siguiente:

“La luz es para todos los hombres / También la tierra lo será algún día / Si tu pensamiento es libre como la luz / Que tus manos sean generosas como la tierra…”

Recientemente pasé por allí, y la frase ya no se veía completa.


Gamoneda celebra el Día de les Lletres Asturianes con escritores de Asturias

“Que nun s´amostien los versos nesti otoñu, que se priendan tosles lluces nesta nublina”, estos versos compuestos por Aurelio González Ovies y Esther García son el hilo conductor de un emotivo vídeo que abre Antonio Gamoneda.

En La Nueva España (01-10-2020). Haz un click…https://www.lne.es/multimedia/videos/sociedad/2020-10-01-210025-emotivo-video-asociacion-escritores-asturias-celebra-lletres-asturianes.html

Gamoneda: «Los políticos no pueden arreglar la crisis del coronavirus porque son meros intermediarios»

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Gamoneda en “Extramuros. Escritos sobre poesía”, de José Luis Gómez Toré

Reproducimos unos párrafos de un artículo de opinión de Mario Martín Gijón en El Periódico de Extremadura, a propósito del libro “Extramuros. Escritos sobre poesía” de José Luis Gómez Toré (libros de la resistencia, 2018):

(…) Libros de la Resistencia [editorial independiente] resiste gracias al empeño de su impulsor, Edmundo Garrido, poeta y editor a caballo entre Chile y España, y a cuyo catálogo habrán de acudir los estudiosos del futuro si quieren tener una idea de la reflexión sobre poesía a comienzos del siglo XXI, tanto en el ámbito español (…) como en el área latinoamericana (…)

De entre las últimas novedades de un catálogo que crece de modo tan sostenido como coherente, destaca Extramuros. Escritos sobre poesía, del poeta y crítico José Luis Gómez Toré. El libro se articula en varias partes, que recogen los principales focos de interés del autor: “Un templo vacío” reúne varios ensayos sobre José Ángel Valente, seguramente el poeta español más importante de la segunda mitad del siglo XX; las secciones “Lecturas” y “Silva de varia elección” reúnen artículos sobre poetas muy diversos pero a los que une una concepción aguda de lo problemático del lenguaje, desde Antonio Gamoneda a Ada Salas, Eduardo Moga o el chileno Raúl Zurita, que recibió la semana pasada el Premio Reina Sofía de Poesía.

Pero sin duda la sección más personal e interesante es la que da título al libro, “Extramuros”, donde recordando la expulsión que Platón decretaba de los poetas de la ciudad, postula cómo la poesía ofrece un discurso alternativo, irreductible al negocio de la comunicación, pues “el poeta recurre a las palabras de todos y a la vez señala hacia otro lenguaje”. Frente a tantos versificadores para los que la poesía es narcisismo, Gómez Toré recuerda que “a pesar de que los libros de texto se empeñen en definir la lírica como expresión del yo, quizá el tú sea más importante en la poesía. Decir “tú” tal vez se revele como la vocación más profunda del poema”. Eso es lo que la mejor lírica pretende: un encuentro en la diferencia, del que surge un placer difícil de alcanzar, como casi todo lo que merece la pena. Como se afirma en “Apuntes para una (anti)poética”: “Escucha, humildad, silencio. Solo eso pide la obra de arte. Tan poco y, sin embargo, qué difícil resulta hoy encontrar estos tres dones juntos. Tal vez por ello son cada día más los que afirman que no entienden la poesía. En realidad, no escuchan”.

Conversatorio entre Rafael Saravia y Mohsen Emadi sobre Gamoneda (México, 10 septiembre 2020)

Rafael Saravia y Mohsen Emadi conversan sobre Gamoneda en “Cultura en un Click 3.0”

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Así sucede no es el único diario mexicano que reseña este encuentro alrededor de Gamoneda:

Antonio Gamoneda escribe sobre la obra “Personaje y pájaros” de Joan Miró (Fundación Mapfre)

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Cultura en Movimiento es un espacio en la web de la Fundación Mapfre en el que escritores, fotógrafos, críticos e historiadores del arte, cineastas y periodistas reflejan sus impresiones en torno a las obras incluidas en las exposiciones de la institución.

Así, en Cultura en Movimiento es posible leer al poeta Antonio Gamoneda sobre la obra ‘Personaje y pájaros’ de Joan Miró, destacando el esfuerzo que nos exige enfrentarnos a la obra artística si aspiramos a que nos revele algo sobre nosotros mismos y el momento desde el que la contemplamos.

Una obra “real” de Miró

Por ANTONIO GAMONEDA

No se trata, obviamente, de que otras obras de Miró sean irreales; todas son ciertas. «Real» es aquí otro valor. No digo mayor ni menor; sí digo esencial y diferenciado. Miro esta pintura y la percibo. No la comprendo o su comprensión se me hace innecesaria: experimento placer y, simultáneamente, tengo la visión de una violencia. No la he aprehendido idealmente: la he sentidovivido.

La comprensión y sus filtros intelectuales podrían no ser la mejor vía receptiva del «mensaje» de esta imagen. Este mensaje es básicamente sensible; no es un «texto» que transporta un concepto para ser leído/comprendido; es una realidad: colores incorporados a trazos convulsos que están ahí, que son un hecho. Como un desconocido que pasa y nos tropieza bruscamente. No sabemos nada de él pero le hemos sentido. No es poco: nos ha derribado y hecho daño, y esto supone una breve –y dolorida– «convivencia». Este miró también «pasa» y nos conmueve (nos mueve con su violencia). Es un hecho, sucede.

Todas las obras de Miró, aunque sea en otro grado y otra dirección, cuentan con una realidad, pero en ésta importa especialmente que sea una realidad que puedo experimentar y convivir. Importa también cuál y cómo es esa convivencia.

Se opina que las creaciones de Miró suponen una fiesta visual, una afirmación de alegría. Me parece una interpretación correcta, pero me apresuro a preguntar: ¿sucede así en esta pieza?

No, no sucede. Los colores son los mismos que en los miró «alegres», pero aquí se han realizado violentos y violentados, abatidos en una catástrofe. Se trata de alegría destrozada; es la actividad –y el testimonio– de algo que comporta una derrota. Una derrota existencial, semejante en su grado menor a la que conmueve a miles de seres humanos potencialmente alegres, abatidos por una pandemia, como podrían serlo por cualquiera otra «injusticia» natural o histórica.

Sería excesivo deducir que considero a Miró y a sus obras prototipos de un vitalismo feliz, con sólo esta excepción. El pintor vivió derrotas y algunas de sus piezas las relatan. Pero en ésta no es el relato el que funciona, como lo hace, por ejemplo, en el Guernica). Es la propia realidad física del cuadro, su intrínseca gestualidad dramática, la que se hace sentir. No es lo mismo. Quizá es importante tener en cuenta esta diferencia para valorar la pintura. Y para convivir.